El Gobierno de Ecuador insta a la vicepresidenta a no declarar en público sin autorización

El presidente de Ecuador, Daniel Noboa (d), junto a la vicepresidenta, Verónica Abad (i), en una fotografía de archivo. EFE/ José Jácome

 

Quito, 31 ene (EFE).- El Gobierno de Ecuador instó este miércoles a la vicepresidenta y embajadora en Israel, Verónica Abad, a no realizar declaraciones públicas sin la autorización previa y las instrucciones de la ministra de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana, Gabriela Sommerfeld.

En un comunicado, Abad informó que recibió un oficio de la Cancillería ecuatoriana con esa disposición, después de haber ofrecido una serie de entrevistas a medios ecuatorianos y colombianos en los que habló sobre un convenio de migración circular con Israel, pero también recordó sus diferencias con el presidente Daniel Noboa.

La Cancillería confirmó este miércoles que, «a través de varias comunicaciones oficiales, se ha instruido a la embajadora en Israel que se abstenga de pronunciamientos públicos que puedan afectar las negociaciones sobre el acuerdo de empleos, que de forma reservada se encuentra en proceso entre los dos Estados».

«Se ha malinformado sobre su alcance y eso genera falsas expectativas en la población», indicaron fuentes del Palacio de Najas, sede de la Cancillería ecuatoriana, después de que Abad señalara que el convenio implicaba unas 25.000 plazas de trabajo.

El Ministerio de Relaciones Exteriores también apuntó que se le instruyó a Abad para que «cualquier pronunciamiento público sobre política exterior sea autorizado previamente por Cancillería».

«La política exterior la dicta el presidente de la República y la canciller la ejecuta a través de las respectivas instrucciones que imparte al servicio exterior ecuatoriano», apostilló la Cancillería.

En ese sentido, Abad señaló en su comunicado que su intención nunca fue entorpecer los procesos encaminados a conseguir el desarrollo de los objetivos nacionales y anticipó que respetará los lineamientos establecidos por la Cancillería.

 

Sin comunicación directa con Noboa

Horas antes, la vicepresidenta reconoció en una entrevista a La W Radio, de Colombia, que no tiene comunicación directa con Noboa y consideró que no está cumpliendo con el programa electoral con el que ganaron los comicios presidenciales el año pasado.

El distanciamiento entre Noboa y Abad comenzó desde la misma campaña electoral, marcado por una serie de declaraciones de la entonces candidata a vicepresidenta que, aparentemente, no gustaron al empresario, con quien nunca coincidió en algún encuentro público en toda la campaña de la segunda vuelta.

Una vez electos, Abad realizó una gira internacional donde se reunió en Madrid con el presidente del partido de ultraderecha Vox, Santiago Abascal; en Lima con el primer ministro de Perú, Alberto Otárola, y en El Salvador se fotografió con su presidente (actualmente en licencia electoral), Nayib Bukele, durante la celebración de concurso de Miss Universo.

En su primer día en el cargo, Noboa encomendó a Abad como funciones de vicepresidenta establecerse permanentemente en Tel Aviv como promotora de la paz en la Franja de Gaza y días más tarde le confirió el cargo de embajadora de Ecuador en Israel.

 

«No me pueden desterrar por pensar distinto»

«En realidad creo que (Noboa) no me escucha no solo a mí, sino a mucha gente que requiere sin duda alguna de este cambio que Ecuador necesita en su raíz y en su estructura, si queremos hablar de un futuro para Ecuador», comentó Abad a La W Radio.

La vicepresidenta aseveró que Ecuador es un país democrático: «No por expresar mi pensar distinto me pueden perseguir o desterrar o hacer cualquier cosa por pensar distinto».

«Lastimosamente, lo que se propuso en campaña no se está cumpliendo», sostuvo Abad, para quien «el inicio del cáncer» que afirma que vive hoy Ecuador con la violencia de las bandas del crimen organizado comenzó con la Asamblea Constituyente «sociocomunista», en referencia a la Constitución de 2008 promovida por el entonces presidente Rafael Correa (2007-2017), seguidor del llamado Socialismo del Siglo XXI.

«No soy una mujer de pensamiento socialista, nunca lo he sido ni lo voy a ser. No participo de esos valores porque a lo largo de la historia lo único que ha llevado ejecutar esos valores es la pobreza, el caos y la violencia. Nunca ha estado en mis planes pactar con los mismos de siempre, que han traído esa Constituyente en 2008 en el país», concluyó.

 

 

 

 

 

 

 

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