Hay una máxima anónima del refranero popular español que dice: “El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”.
Ese refrán resulta oportuno traerlo a colación en la actual coyuntura política. Parece que no hemos aprendido lo suficiente después de 27 años de control político y social de la barbarie roja.
Que nuestros aliados en los Estados Unidos conozcan poco a los agentes de la dictadura criminal y compren por bueno el formato de negociación aplicado por el Rodrigato es comprensible, pero que los actores políticos de la oposición democrática no entiendan cuáles son los objetivos de la cúpula usurpadora del poder es definitivamente volver a toparnos con la misma piedra. Vale decir, volver a verle el rostro a la simulación, a la mentira, al engaño, a los cambios que en el fondo nada cambian.
Cuando la Dra. Dinora Figuera afirma “Yo soy prescindible en la mesa, pero la mesa no puede ser prescindible” definitivamente nos estamos topado dos veces con la misma piedra.
Y en nuestro caso no son dos veces, son catorce veces. Catorce mesas de “dialogo” donde la dictadura gana tiempo, firma acuerdos que luego no cumple. El último, el de Barbabdos, es la prueba más evidente.
Aquí lo que se necesita es cerrar filas para dejar a un lado la operación morrocoy y entrar ya a definir el tema electoral. Después de 9 meses de la presentación a la justicia del dictador Maduro es absolutamente inaceptable que tengamos aún 300 presos políticos.
Ese goteo en la libertad de los presos y en la restitución de los derechos ciudadanos solo busca ganar tiempo para permanecer en el poder. Si lograsen sobrevivir a la actual presión interna e internacional les resultará muy fácil reactivar la política represiva, llenar de nuevos las cárceles y cercenar nuevamente las libertades. Esa es su naturaleza.
Aquí lo que necesitamos es una definitiva determinación de EEUU para respetar nuestro derecho a elegir el gobierno de la República, hoy presidido ilegal e ilegítimamente por Delcy Rodríguez.
Esa mesa en la forma en que esta constituida y con la metodología implantada por Jorge Rodríguez no garantiza una solución a la medida de las necesidades del país.
La tragedia humanitaria compleja que vivimos debería llevar a los dirigentes opositores allí sentados a darle un parado a la operación morrocoy para exigirle al departamento de estado un cambio en su cronograma y proceder de inmediato a resolver el tema de la agenda electoral. El mejor servicio a Venezuela es oír el clamor ciudadano, no el de acatar ciegamente las instrucciones recibidas.
Continuar con el formato de reuniones de dos o tres días al mes, concediendo audiencias a importantes sectores sociales no perturba para nada la continuidad de la dictadura. Por el contrario les quita el foco. Los ciudadanos y las organizaciones sociales no van a Miraflores a exigir sus derechos, van a la delegación de oposición que no controla el poder. Una forma de distraer la lucha de nuestra sociedad contra la dictadura.
Nuestra sugerencia de declarar a la mesa en comisión permanente hasta agotar la materia no ha recibido la atención que la emergencia reclama. Sin embargo la Dra. Figuera ha declarado lo siguiente: “El que quiera participar en esta mesa de diálogo está invitado a participar cualquiera y la invitación es para todos quien quiera participar en la mesa de diálogo está invitado»
“Estamos abriendo los espacios, están invitados, la próxima van a ser las enfermeras que van a venir a plantear y a exponer y a todos los liderazgos del país están invitados, partidos políticos, por supuesto»
De modo que ya la mesa no será entre la representación del gobierno y los 7 delegados opositores. Ahora entrarán todos los invitados que acepten el llamado. ¿Se sentará el cínico presidente de la ilegal Asamblea en funciones, a partir de ahora, con todos los factores y partidos que acepten esa invitación de la Dra. Figuera?
¿Cuántos factores y personas integrarán a partir de ahora la inefable mesa de negociación?
¿Les va a tratar, Jorge Rodríguez, de la forma arrogante como trata a los diputados en las sesiones express que efectúa en nuestro Capitolio?
Por ese camino llegaremos al 2030 con el interinato convertido en gobierno permanente por todo el periodo constitucional, con el aval de esa mesa autodefinida como imprescindible.
Claro que esa mesa es prescindible. Es más, esa mesa es un instrumento para ganar tiempo y venderle al país y al mundo una narrativa de transición que no termina de arrancar. Aquí lo que necesitamos es una Mesa de Ejecución de la norma constitucional. Que el tutelaje deje de favorecer la continuidad de una camarilla criminal y permita abrir el paso a la elección de un verdadero gobierno legal y legítimo, fruto de la voluntad de la nación venezolana.
Seguir ahí, en esa obra de teatro, solo beneficia a la usurpación. Ese formato definitivamente nos va a agotar a todos. Es urgente cambiar ese mecanismo de “‘mesa de diálogo simulado” para instalar una mesa ejecutiva que abra definitivamente las puertas a la democracia. Solo así no volveremos seguir “tropezando con la misma piedra”.
Caracas 19 de Octubre del 2026
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