DIARIO DE LOS ANDES, paradigma de voluntad y compromiso | Por Alexis del C. Rojas P.

Sentido de Historia

 

 

 

 

Acompañado de un profuso agradecimiento, las infinitas ¡Felicitaciones! al Dr. Eladio Muchacho Unda y todo su equipo de trabajo en la celebración del cuadragésimo séptimo aniversario del Diario de Los Andes. Dos extraordinarios campos semánticos: voluntad y compromiso, aparentemente disímiles, son meritorios para significar la trayectoria comunicacional de este prestigioso medio impreso, ahora digital, que ha enriquecido el desarrollo histórico- cultural y social de la región. Un espacio que nos conecta día a día con nuestro presente, que de forma sistemática no sólo se propone mantenernos actualizados de los acontecimientos relevantes, sino que ha sido fundamentalmente una fuente periodística al servicio del conocimiento y comprensión de la realidad circundante; encauzado siempre bajo el norte de la seriedad, la honestidad y la verdad.

Dijo Einstein en una oportunidad: Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: La voluntad. Axioma  perceptible en el prestigioso Diario de los Andes durante su transitar, y en particular en los desafíos de las  últimas décadas del contexto venezolano, en donde reviste atención la valía para enfrentar y superar la crisis y amenazas, al osar por la capacidad y voluntad del equipo humano para mantenerse en vigencia. Acto volitivo que a la par del elevado compromiso profesional, moral y social en el ejercicio y servicio comunicacional, certifica el quehacer periodístico que hoy goza del reconocimiento y orgullo de la colectividad trujillana.

En su íntegro deber editorial y claro  accionar como organización, se destaca la  importancia de la colaboración de diversos actores sociales en la construcción  de saberes, y en el fomento de los valores históricos, morales y sociales; pero también marca un impacto en la población la participación activa, eficiente y decisiva del Diario, de forma especial, a través de la apreciada figura de don Eladio  en los distintos eventos organizados por el Ateneo de Valera, y, tal vez, en otras instituciones que desconozco. Esto, sin duda,  responde a un alto sentido de compromiso social, condición necesaria para trabajar en, con y para la comunidad. Compromiso entendido por Maritza Montero (2004: 236), como la conciencia y el sentimiento de responsabilidad y obligación respecto del trabajo y los objetivos de un grupo, comunidad, proyecto o causa, que conduce a la persona a acompañar; actuar y responder ante ellos por las acciones llevadas a cabo. Por lo que importa significar aquí, el carácter motivador del compromiso.

 

 

La sección dominical Sentido de Historia es un valioso espacio que brinda oportunidades de expresión del pensamiento y quehacer humano, relacionado con una legítima categoría de cultura, presto a la recepción de voces que reviven la memoria de personajes, lugares, acontecimientos, eventos, entre otras manifestaciones. Como lo señalara Friedrich Nietzsche, Tenemos necesidad de la historia para vivir y obrar, y no para desviarnos negligentemente de la vida y de la acción… queremos servir a la historia en tanto ella sirva a la vida. Y en esa conexión del ser con el mundo, la historia se nos hace presente al repensarlo y, en especial, al reconstruirlo bien en el lenguaje de la crónica, reseña, artículo o ensayo.

Los articulistas habituales de Sentido de Historia, como Pedro Frailán, Oswaldo Manrique, Francisco González Cruz, Alfredo Matheus, Luis Huz Ojeda, Rafael Ángel Terán, entre otros, sumado a los colaboradores eventuales, forman en la actualidad el “registro histórico”, personalidades del estado forjadores de conciencia y cultura. El aporte sustancial en las dimensiones de la identidad del ser, la pertenencia local y la conciencia histórica-cultural; configura la aseveración de Gadamer: No es la historia la que nos pertenece, sino que somos nosotros los que pertenecemos a ella. De tal modo que, Sentido de Historia permite no sólo valorar el pasado, sino a su vez, entender el presente, e identificarnos en el futuro como miembros de sociedad.

Hacernos partícipe de esta sección a través de la escritura nos acerca a  la edificación de una narrativa de propósitos comunes y  visiones compartidas. A seguir sumando esfuerzos en esta labor intelectual debe ser el compromiso que nos guíe hoy, y en los tiempos por venir, para contribuir en la permanencia y trascendencia de este invaluable trabajo editorial.

Gracias por conservar en nuestra región un extraordinario espacio informativo y permitirnos ser parte de ustedes. Aplausos y bendiciones a la prestigiosa labor periodística. ¡Feliz aniversario! Mi gratitud y admiración.

 

 

 

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