
Por: Héctor Díaz.
Transcurría el año 1972 en aquella Sabana de Mendoza, como decía el periodista Néstor Vielma, donde nunca pasa nada y todo se ve desapercibido, se inician las clases y se inscriben en la Escuela Técnica Agropecuaria (ETA) un grupo de muchachos provenientes de el Vigía Estado Mérida, liderados por Vielma; un destacado dirigente del Movimiento Grupo de Acción Revolucionaria (GAR). Se activa una unidad con la gente de la Liga Socialista liderado por David Nieves para pintar las paredes de la población con un slogan “Voto nulo”, este grupo de jóvenes de la Liga estaban ubicados en el Liceo “Cruz Carrillo” y la mayoría pertenecía a la población de Sabana Grande, para aquel entonces parroquia Bolívar del Distrito Betijoque; esta población había sido el epicentro de las luchas del Partido Comunista y para aquella época, se conservaban hijos de viejos dirigentes que todavía militaba en las células de los poblados de Granados y Sabana Grande.
El grupo de muchachos utilizó como centro de operaciones una residencia alquilada en la calle cuatro, lo que es hoy la vía para la Urb. El Trompillo, frente a la antigua bomba de agua, eso permitía generar la propaganda y esconderla en sus cuartos para las operaciones de batidas en horas de la noche, acompañada por las pintas de mensajes en las paredes. Una batea manual permitía hacer comunicados para los institutos educacionales y la comunidad en general, desde aquel sitio comenzó nuestra actividad en la izquierda, el ímpetu estudiantil, la lectura sobre el socialismo y la formación ideológica fueron los ingredientes para ir formando cuadros en las luchas de la población de la zona panamericana.
En 1976 comienza la campaña electoral y se disputan el poder Luis Herrera Campíns (COPEI), Luis Piñerúa Ordas (AD) y José Vicente Rangel por él MÁS; se arma una estructura política en el antiguo Distrito Betijoque conformada por dirigentes de experiencias en las áreas campesinas, sindicales, estudiantiles y profesionales: Régulo Viloria, Jesús Alberto Torres (el chivudo), el bigote Abreu, Orángel Figueroa, Ada Padilla, los hermanos Montilla, Adelis Vega, Antonio Sosa, entre otros y ubican una sede al frente de los Pate’Edantos, para aquel entonces, Barrio “Valmore Rodríguez”, en la Casa de Balbino, con apenas trece años fui nombrado secretario de actas y secretario juvenil del MÁS. En esa sede, por primera vez llegan connotados dirigentes nacionales como José Vicente Rangel, Eloy Torres, Pompeyo Márquez, Teodoro Petkoff, Anselmo Natale y los responsables de la dirección regional para la zona panamericana fueron designados el sociólogo Henri Montilla y la Ing. Gladys Urbaneja.
La Casa de Balbino se convirtió en una referencia para los descontentos y los soñadores de un país distinto, desde esa sede se construían las líneas de la organización hasta las poblaciones de Nueva Bolivia, Caja Seca, Arapuey y otros poblados de Estados vecinos, se logró estructurar comandos en cada uno de los municipios y de esa manera tener representación electoral en cada una de las mesas y juntas electorales, municipales y distritales. Aquella etapa fue el comienzo de toda una vida en la política, de preocupaciones y de organizar cuanto movimiento existiese.
Entre guantes y bates de béisbol va transcurriendo la etapa de la adolescencia, acompañada por el trajinar normal de los estudios de la primaria en la Valmore Rodríguez, pero siempre con el hormigueo de la política en el alma.
Otra historia que se presenció en la Sabana de Mendoza de 1967 fue la disputa interna del partido Acción Democrática cuando se generó la división y surgió el Movimiento Electoral del Pueblo (MEP) bajo la conducción de los dirigentes municipales como Roberto García, Honorio Camacaro, Daniel Hulett Crespo, Ángel Mario Rojas, José de Jesús Morillo, Héctor Barazarte, Juan Ávila, César Matheus (asistió a la primera asamblea) ya años anteriores (1960) este grupo, que ahora del MEP, se habían enfrentado a los comunistas locales cuyas cabezas visibles era Marcos Lujano, Hilarión Olivares, Ramón Umbría, Ramón Ramírez, Adelis Vega, Francisco Uzcátegui (chico), Orángel Figueroa, entre otros (todos ellos fallecidos). En el año de 1960 ya había existido un primer enfrentamiento entre comunistas y adecos en Sabana de Mendoza por la invasión a las tierras del general Salas, lo que es hoy la parroquia “Valmore Rodríguez”. Los líderes del PCV en forma de protesta regaron prendas íntimas (pantaletas) en la zona de la invasión ya que la dirigencia de AD negoció con el entonces gobernador Melpómenes Abreu la salida de los invasores, pero no había respuesta oficial, al contrario, se generó una represión contra los comunistas y varios de ellos fueron detenidos y encarcelados.
Los habitantes invasores luego de entender el engaño, nuevamente invaden y colocan por nombre al sector “Barrio a Juro” al principio, luego que los adecos toman el control de la invasión, le colocan el nombre de una de sus figuras ideológicas y exministro de Rómulo Gallegos “Valmore Rodríguez”. Acción Democrática en función de gobierno (Rómulo Betancourt) hacen la construcción por Malariología de noventa y tres rurales en convenio con el Banco Obrero y fueron ubicadas varias familias entre ellos: Díaz-Bencomo, Barrios, Arroyo, Salas, Contreras, Valero, Bastidas, Viloria. Estas casas fueron diseñadas bajo los términos de micro-parcelas, tienen de fondo cuarenta metros de largo por quince de frente, Malariología se encargaba de la fumigación cada quince días y los cobros mensuales, el costo de las mismas fue de cuatro mil doscientos bolívares y en 1990 aún habían viviendas que no habían sido canceladas; la única salida que tenía este asentamiento rural era la vieja callejuela que conducía a Madre Vieja y ha la Ceiba y se conectaba con la panamericana y la entrada a la población de Sabana de Mendoza.
Quizás la ubicación de esas familias fue el detonante para que un grupo de habitantes se organizara para invadir el resto del terreno, desde la entrada donde está hoy la panamericana hasta el sitio de las rurales. al principio, la invasión comenzó en los alrededores de la callejuela, incluyendo las tres entradas donde hoy está ubicada la pasarela, para aquel entonces era otra callejuela que conducía a la vía la Ceiba y los kilómetros y existía otra callejuela que conducía al Cenizo por donde antiguamente pasaba el ferrocarril Motatán la Ceiba y las líneas del telégrafo; esta vía tenía un recodo donde llaman la Curva de Rodrigo, allí cruzaba la línea ferroviaria rumbo a los kilómetros vía la Ceiba y esta franja fue respetada por los invasores ya que la empresa ferrocarrilera (Roncajolo y Asociados) mantenían documentos de contratos con el gobierno del general Guzmán Blanco y aunque la red de rieles ya no existía, aún perduraban la línea del telégrafo hasta la Ceiba. Fue en 1974 cuando se organiza un grupo de habitantes y con el apoyo del Concejo Municipal del Distrito Betijoque e invaden la franja de la antigua vía ferrocarrilera hasta el sitio denominado la entrada de los Sosa ya hoy 2026 está extendida mucho más abajo. El gobierno facilitó la demarcación de la calle principal de “Valmore Rodríguez”, la callejuela de la pasarela encontrándose este con un solo frente de las casas con una finca de los Diagostines (hoy urbanización El Trompillo) y lo mismo ocurría con la callejuela de la vía al Cenizo ya que la posesión del general Salas permitió, en acuerdo con el gobierno, apenas cinco hectáreas en forma de cuadro para los invasores, el resto quedaba cercado por tres inmensas fincas tanto del lado derecho como el lado izquierdo y el fondo de la misma que quedaba al frente de la calle siete de las rurales viejas (hoy urbanización INAVI-Valmore). Así se fue desarrollando aquel poblado anarquizado en las calles, tal y como hoy se puede observar que al final de las salidas se forma como especie de un cuello de botella, los demarcadores del poblado dejaron una extensión de tierras en lo que era los Pate’Danto, hoy el Terminal de pasajeros “Tatén Díaz” ya una asociación pro-mejoras dirigida por Marcos Lujano había destinado dicha franja para la construcción de una capilla y justamente en 1967 a través del recién llegado, Padre Antonio Lagrera comienza dicha construcción y es lo que hoy representa la Iglesia de la parroquia San Agustín de Hipona, antes Virgen de Coromoto.
La Casa de Balbino jugó un papel trascendental en todo lo que fue el desarrollo, de lo que hoy significa la pujante parroquia “Valmore Rodríguez”, fue el sitio de grandes conspiraciones políticas y planes de desarrollo de este populoso sector llamado al principio Barrio a Juro. Valmore Rodríguez con este inmenso y acelerado desarrollo económico que ha tenido desde 1960, con una población por encima de la parroquia capital, Sabana de Mendoza, a futuro se puede convertir en un municipio autónomo del eje panamericano del Estado Trujillo.
¡Mantente informado! Síguenos en WhatsApp, Telegram, Instagram, TikTok, Facebook o X






