
Por: Héctor Díaz
En 1886 un grupo de cazadores de Sabana de Mendoza descubren un salvaje gigantesco en los llanos del Cenizo, la huella del pie tiene 418 milímetros y casi cuadrado. Su tronco o paso abraza un metro 672. Sus huellas fueron descubiertas por cazadores en 1886 y aunque se empeñaron en descubrir su paradero, no pudieron. Desde entonces se oye en el mismo llano un grito lejano que parece decir “Cate” y que infiere sea de aquel. Así lo describe un periódico llamado el Renacimiento de 1904 editado en Boconó (Anales del periodismo venezolano 1901-1905. Rafael Ramón Castellanos. Edición 1961)
Sabana de Mendoza se ha caracterizado, desde épocas remotas, en tener muchas leyendas misteriosas y de personajes que han hecho historia en la geografía venezolana, entre ellos Agustín Codazzi, un geólogo-geógrafo, militar, asistente del Libertador en materia de cartografía, quien hizo todo un inventario geográfico entre los años 1830-1841, hizo todo un estudio geológico en la etapa presidencial de José Antonio Paez y muy especialmente, en la división de la Gran Colombia ya que fue el diseñador del trazado topográfico de nuestra división territorial. Para 1830 la Sabana de los Mendoza (hoy Sabana de Mendoza) recibió la visita de este connotado investigador y estratega militar, donde por órdenes presidencial había recibido instrucciones de hacerle un estudio a la pendientes que se desprende desde el Boquerón, camino que va a Escuque, pasando por Betijoque hasta la pendiente Sabana de Mendoza;
Dice el estudio de Agustín Codazzi “Que Betijoque está edificado sobre una pequeña mesa a la altura de ochocientos metros sobre el nivel del lago de Maracaibo. Por el estudio geológico que he hecho sobre el terreno, esa mesa fue formada en los períodos del Terciario al Cuaternario de la formación del Globo. Allí se efectuó un cataclismo que abrió el Portachuelo por donde pasa el camino que va a Escuque (Boquerón): arrojó una inundación de piedras, agua y tierra que formaron la mesa y la dejó con una pendiente hasta el punto hoy Sabana de Mendoza. La quebrada la Vichú no existía, pues ésta y las demás que hay, se han formado con las aguas llovedizas que con el tiempo han ido minando el terreno para abrirse cauce. La quebrada la Vichú ha tenido diversas corrientes, que ofrece hoy día a la ciencia, en sus piedras créticas de gneis y arenilla sílica, un examen claro y preciso sobre la formación geológica del terreno. En el periodo del Terciario al Cuaternario el gran Lago de Maracaibo, llegaba hasta Sabana de Mendoza y en los anteriores tomaba lo que hoy son llamados “Llanos del Cenizo”.
Este informe que fue enviado al señor Benito Roncajolo, diseñador del Proyecto Ferrocarrilero La Ceiba-Sabana de Mendoza-Motatán, por el ingeniero-agrimensor Severino Norza, de nacionalidad alemana que data del 15 de agosto de mil ochocientos ochenta, toma el informe geológico de Agustín Codazzi y lo anexa a un legado de documentos bajo el título: Proyecto y Construcción del Gran Ferrocarril de la Ceiba. El ingeniero Severino Norza en su análisis anexa la siguiente anotación: “Desde la Sabana de Mendoza hasta el llamado Arenales, es todo arena que ha sido arrojada por la erupción volcánica que formó la planicie de Betijoque. La capa vegetal de estos lugares que tiene en varias partes un espesor de unos tres metros, ha sido formado posteriormente por la descomposición de vegetales y minerales en los depósitos de agua. Desde los Arenales al Horcón existía un caño del río Motatán o Cenizo, que se fue cegando con el depósito de los limos o sustancias minerales que contenían las aguas, como también con sus crecientes depósitos de arcillas que tomaban su curso. Cavando en tal punto se encontrará el terreno capa sobre capa y de diferentes clases.
Este informe geológico para el Proyecto Ferrocarrilero de 1880 ha sido uno de los estudios más completos que hemos conocido para entender la formación de la pendiente llamada Sabana de Mendoza desde los períodos del Terciario al Cuaternario, igualmente, los proyectistas de la empresa ferrocarrilera, de origen francesa, hizo todo un levantamiento topográfico de la formación del terreno y de las etapas en que se encuentra cimentado nuestros suelos; allí la gran importancia de los estudios de Agustín Codazzi y Severino Norza y uno parte de 1830 y el otro de 1880, a tal punto que en las cartografías de Agustín Codazzi ya aparece la pendiente Sabana de Mendoza.
Como propuesta sería importante que la Comisión del Acervo Histórico logre rescatar importantes trabajos de Agustín Codazzi, Severino Norza para tenerlos como consulta y estudios a las nuevas generaciones porque allí está la originaria partida de nacimiento geológica de Sabana de Mendoza
Fuentes Bibliográficas:
Apuntes geológicos sobre Betijoque, Rafael de J. Argüello. G. Artículo Diario de los Andes, miércoles 6 de abril de 2009.
Anales del periodismo venezolano, Estado Trujillo, 1901-1905. Rafael Ramón Castellanos. Edición 1961.
¡Mantente informado! Síguenos en WhatsApp, Telegram, Instagram, TikTok, Facebook o X
