Estados Unidos insistió en que el pueblo venezolano decidirá el rumbo de la transición política en el país. Así lo manifestó el portavoz del Departamento de Estado, Thomas Pigott, al explicar los alcances del plan de tres fases que planteó el secretario de Estado, Marco Rubio, para acompañar la estabilidad y la recuperación nacional.
En una entrevista otorgada al programa Esta Semana, de la periodista Ilia Calderón en Univision, Pigott abordó la proyección del secretario Rubio sobre el inicio de una transición democrática y la opción de que Delcy Rodríguez entregue el poder.
El funcionario evitó pronunciarse sobre este último escenario y enfatizó que la Casa Blanca maneja una estrategia de largo plazo. «Visualizamos una recuperación, estabilidad y una transición hacia un socio estable con el que podamos trabajar en tantos asuntos que enfrentamos juntos».
Pigott recalcó que la determinación del futuro político le compete únicamente a los venezolanos, y reafirmó que la administración estadounidense actuará según sus intereses de seguridad nacional. «En última instancia, corresponde al pueblo venezolano determinar su camino a seguir».
Destino de los recursos y papel de la oposición
El vocero sostuvo que la diplomacia estadounidense busca evitar la desviación de los recursos del Estado. «Queremos asegurarnos de que la inmensa riqueza de Venezuela llegue al pueblo venezolano y no a quienes intentan utilizarla para sus propios fines», expresó.
Al evaluar el rol de la dirigente opositora María Corina Machado en dicho escenario, el portavoz reiteró que la ciudadanía definirá los liderazgos. «Eso depende fundamentalmente, una vez más, del pueblo venezolano», respondió.
Pigott explicó que la estrategia contempla el retorno de dirigentes políticos exiliados por persecución como parte de un proceso de reconciliación.
«Parte de este proceso es ver el regreso a Venezuela de aquellos que se opusieron al régimen de Maduro, ver el retorno de quienes fueron expulsados de Venezuela por motivos políticos», aclaró.
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