
Por: Pedro Frailán
Valera es el punto de encuentro de Trujillo, como se dice universalmente, “todos los caminos conducen a Roma”. Aquí también se puede decir que todos los caminos llagan a Valera, claro está que una de las razones es su posición geográfica, íntimamente relacionada con la geopolítica; que la enlaza a ese punto de encuentro. Es una ciudad joven, hoy la más importante del estado, por lo tanto, es un referente regional, un conexo occidental, casi a la misma distancia de dos grandes ciudades del país como lo son Barquisimeto y Maracaibo; del norte al sur venezolano es parte, es el inicio de la cordillera de los andes.
Valera es una villa sin héroes de la independencia, sin caudillos ni generales de montonera, cuando en la ciudad de Trujillo se declaraba la Constitución de la provincia de Trujillo en el año 1811, los pueblos que estuvieron representados fueron: Betijoque, Carache, Mendoza, Boconó; asimismo, Motatán, La Mesa de Esnujaque, La Puerta, Niquitao; también, Tostós, Siquisay, Escuque; Burbusay; igualmente, Santiago del Burrero, Santa Ana, San Jacinto, San Miguel y Jajó. Valera, tampoco tuvo presencia en el “Decreto de Guerra a Muerte” en 1813, por lo tanto, no es, un pueblo de la guerra.
Pero, desde sus inicios se comienza a recabar su existencia, desde el silencio a partir de 1820, con la creación por parte del Dr. Monseñor Rafael Lasso de la Vega, Obispo de la Diócesis Mérida, como Parroquia Eclesiástica San Juan Bautista, lleva el nombre de unos de los grandes profetas en tiempo de Jesús, comparados con el profeta Elías, cubierto por el Espíritu Santo. A partir de ese momento, progresivamente la ciudad comienza contar su historia. Estamos en el año 1820, justamente el año de los Tratados de Trujillo, en donde se va a abolir la guerra por la paz; preponderando la cordialidad, la diplomacia, en vez de la confrontación a extremo.
Valera nació para la civilidad, para el encuentro, es por ello que hoy, sobresale como ciudad fenicia, de la ciudadanía muy dada para la narrativa, la poesía, la música; en el tiempo ha visto nacer y actuar a tres grandes personajes, entre ellos a: Adriano González León, Premio Nacional de Literatura, en la novela; Ana Enriqueta Terán también Premio Nacional en Literatura en poesía y, José Antonio Abreu en la música académica con numerosos reconocimientos nacionales e internacionales.
Desde su nacimiento hasta este tiempo, Doña Mercedes Díaz es un símbolo, un sentimiento compartido por sus habitantes que se ha mantenido y traspasado de generación en generación, cuna de excelentes ciudadanos que han contribuido con su desarrollo. Otra característica la distingue, que es un albergue de visitantes. Los cuales, muchos de ellos se han quedado y se han fusionado y transformado en la esencia misma del valle en que en su alrededor se levantan las Siete Colinas. En todo su recorrido cumple sus ciclos históricos.
“De las raíces al futuro. La regeneración de Valera.” Es el título de un libro escrito por el geógrafo y profesor universitario, Argenis Camacho, en donde hace una propuesta de ciudad que abarque toda la comunidad en unidad con sus habitantes para ser parte de un proceso transformador que beneficie a todo su conglomerado.
El propio autor dice que la regeneración es un proceso de transformación y renovación, para lograr un alto nivel de bienestar, para revitalizar la ciudad, al mejorar su infraestructura, fomentar el desarrollo económico, como al mismo tiempo, reconocer el gran valor de su identidad local.
Con la regeneración de cada uno de los lugares, vamos a conocer su importancia, la evolución histórica. Lograr su embellecimiento en que prevalezca el interés por la estética de la ciudad, tanto en sus sectores urbanos como rurales. En este libro hace un estudio comparativo de otras ciudades a nivel internacional y nacional que este proceso ha llevado a notables cambios que favorecen a sus habitantes y a los lugares. Ello se ha logrado por la fusión del sector privado con el público, por supuesto, con la participación de la ciudadanía.
En esta experiencia se combinan los elementos antiguos y los más recientes, se explica el proceso, la etapa de los agentes clave, las herramientas y estrategias, el impacto social, económico, ambiental y cultural, también se describen los beneficios, de lo que se trata es de todo un estudio armonizado con el desarrollo sostenible.
“De las raíces al futuro. La regeneración de Valera”. De Argenis Camacho es una ventana abierta al desarrollo, al bienestar de la urbe de Doña Mercedes como se le conoce, más por tradición y querencia con sus raíces. Para disfrutar de estas buenas ideas expectantes, la riqueza está en la lectura de las páginas de este libro, del autor: Argenis Camacho, que recomiendo leer.






