Ysbel Trejo González
La Cuaresma es el periodo de 40 días de preparación espiritual antes de la Pascua en el cristianismo, que inicia el Miércoles de Ceniza y termina el Jueves Santo. Incluso durante la Cuaresma, los domingos son días de fiesta, tiempo de celebración, ya que es el día de la Resurrección del Señor.
La Cuaresma termina el jueves Santo, día en que Jesús lavó los pies de los apóstoles y celebró la Última Cena. Este día, junto con el Viernes Santo, día en que Jesús sufrió y murió, el Sábado Santo, en el que recordamos a Jesús en el sepulcro, y el Domingo de Pascua, en las que los cristianos recuerdan anualmente el extraordinario drama de la redención. Es un tiempo de reflexión, conversión, ayuno y caridad, conmemorando los 40 días que Jesús pasó en el desierto.
Pero más allá de la religión puesto que nace de una tradición espiritual, debemos ver la Cuaresma (40dias), como un entrenamiento mental y emocional experimentado por Jesús para enseñanza de los creyentes cristianos, es asi que el desierto es un tiempo para desconectarse del ruido y conectarse uno mismo.
Entender que el ayuno no es pasar hambre, sino practicar la autodisciplina. Dejar aun lado los que nos sobra (Quejas en exceso, uso de redes sociales, obtenernos de ciertos gustos materiales.
En este tiempo de Cuaresma es justo practicar la solidaridad, salir de nuestra burbuja de confort en enfocarnos en ayudar a los demás.
Por ultimo es de significar que propósito fundamental de la Cuaresma, prepararnos para renovarnos cada vez más en la extraordinaria realidad del amoroso plan de Dios. Como lo expresa san Pablo en la Carta a los Colosenses (1:19-20): “Porque a Dios le plació que en él habitara toda la plenitud, y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, tanto las que están en la tierra como las que están en el cielo, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz”.
