El equipo de Cotejo.info analizó la declaración de la gobernadora del estado Bolívar, Yulisbeth García, quien atribuyó el deterioro de la Troncal 10 a la erosión por las lluvias y al paso de vehículos pesados, según un comunicado oficial de la Gobernación reseñado el 16 de agosto de 2026 por Correo del Caroní. Tras contrastar la declaración con la evidencia documental disponible, el equipo concluyó que se trata de una media verdad.
El análisis halló que, si bien las lluvias y el tránsito de vehículos pesados contribuyen al desgaste de la carretera, la afirmación de García omite años de mantenimiento insuficiente, así como el impacto de la minería no regulada y la falta de control sobre cargas que superan las previstas en el diseño original de la vía.
Desde 2017, medios como Correo del Caroní, Radio Fe y Alegría, El Pitazo y Crónica Uno han documentado el deterioro de la Troncal 10 mediante denuncias de alcaldes, transportistas y ciudadanos del sur de Bolívar. Ese año se derrumbaron 30 metros de carretera en Sifontes tras seis meses de alertas desatendidas; bajo la gestión de Justo Noguera (2019-2021) las reparaciones fueron calificadas por transportistas como “pañitos de agua tibia”; y con Ángel Marcano (2022-2025) se reportaron cinco derrumbes hacia finales de 2022 y el colapso del kilómetro 49 en marzo de 2023, que dejó incomunicados a Las Claritas y Santa Elena de Uairén.
Jorge Nevado, ingeniero civil y jefe del Departamento de Cátedras de Vialidad en la Universidad Católica Andrés Bello (sede Guayana), explicó a Cotejo.info que existe una relación directa entre el aumento de la minería no regulada y el deterioro acelerado de la vía: “hay una sobrecarga por un tráfico pesado no controlado; es una vía que no fue diseñada para ese tipo de vehículos”. Según el ingeniero, esta carga daña alcantarillas, altera el sistema de drenaje y provoca una erosión que los geólogos llaman antrópica.
Nevado también señaló que las vías del país fueron diseñadas en la década de 1970 y ya cumplieron su ciclo de vida útil de 14 a 20 años sin recibir la rehabilitación que exige la normativa técnica vigente. Además, las reparaciones aplicadas —rellenar huecos con tierra y piedra sin colocar la capa asfáltica correspondiente— son, según el experto, paliativos que generan pérdida de recursos en lugar de resolver las fallas de fondo.
Por todo esto, Cotejo.info concluye que la afirmación de Yulisbeth García es una media verdad: las lluvias y el tránsito pesado sí aceleran el desgaste de la Troncal 10, pero dejan fuera la falta de mantenimiento oportuno, las reparaciones provisionales y el impacto de la minería no regulada, factores documentados desde hace casi una década.
El texto completo del análisis, con la cronología de denuncias y las fuentes consultadas, está disponible en Cotejo.info: https://cotejo.info/2026/09/media-verdad-yulisbeth-garcia-troncal-10-bolivar/
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