Jose Rojas
joserojastrejo68@gmail.com
Después de separarnos de ellos, zarpamos y fuimos con rumbo directo a Cos; al día siguiente, a Rodas, y de allí a Pátara. Y hallando un barco que pasaba a Fenicia, nos embarcamos y zarpamos. Al avistar Chipre, dejándola a mano izquierda, navegamos a Siria y llegamos a Tiro, porque el barco había de descargar allí. (Hechos 21:1-3)
La manera en que viajaba dice algo acerca de Pablo — no estaba apoltronado en lujos en un crucero, mientras le servían a todo dar; por el contrario, viajaba en un barco de carga, como el mas común de los hombres comunes. Una gran parte de las elecciones de Pablo tenían que ver con su enfoque — él estaba por las recompensas eternas o constantes, versus las comodidades terrenales.
Sin embargo, había además otra dinámica en el trabajo: la forma de transportarse de Pablo reflejaba lo que él personalmente podía pagar porque él siempre pagaba por sus cosas. ¿Por qué? En Hechos 20:34-35 Pablo nos dice: “Antes bien vosotros sabéis que para lo que me ha sido necesario a mí y a los que están conmigo, estas manos me han servido. En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: «Más bienaventurado es dar que recibir»». En otras palabras, Pablo nunca quiso que nadie confundiera su propósito o ministerio (y el mensaje de Jesucristo) con sus necesidades de soporte económico o monetario. Él comprendió completamente y modeló, diseñó, la bendición mayor de dar en vez de recibir — aunque esto implica un poco menos de comodidad personal.
Estoy con los preparativos para irme a una misión médica/evangélica por dos semanas a Nepal, con otros tres hombres. No será mi tipo de “vacaciones” normales. No habrá servicio de habitación, botones, comedores con servilletas blancas de lino, ni playas de arena blanca. De hecho, por toda la información que he podido recopilar, el viaje será más bien espartano y físicamente exigente (con una pizca de peligro incluida). Iremos todos los días de aldea en aldea, a pie, proporcionando ayuda médica y hablándoles acerca de Jesús. ¿Por qué voy (asumiendo todos los costos personales, tanto de tiempo como de dinero)? Primero, Siento el llamado del Espíritu Santo de Dios para que vaya; y segundo, porque quiero experimentar una pequeña parte de lo que fue la vida de Pablo en servicio al Señor.
¿Qué te detiene de hacer trabajo misionero? ¿Es el costo del viaje, lo incómodo de los arreglos para dormir, el tiempo (que podría utilizarse en unas vacaciones más placenteras), o algo más? Pablo dijo, “En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados,” ¿Cómo puedes adaptar esta oración o afirmación a tu manera? ¿Cómo puedes involucrarte en trabajos del Reino hoy?
Fuente: Liga del Testamento
