Cómo sobrellevar el impacto emocional tras terremoto en Venezuela

Hoy, miles de venezolanos comparten un síntoma invisible pero colectivo: la hipervigilancia. El crujido de una puerta, el motor de un camión o un mareo repentino disparan la misma pregunta silenciosa: ¿Está temblando de nuevo?

 

Miles de venezolanos enfrentan una intensa crisis de ansiedad, insomnio e hipervigilancia tras el reciente sismo registrado en el país, un fenómeno poco habitual que ha dejado un profundo impacto psicológico en la población. De acuerdo con especialistas en salud mental, el desafío inmediato de la nación va más allá de reparar la infraestructura dañada; el verdadero reto radica en estabilizar el sistema emocional colectivo de una sociedad que no está habituada a la impredecibilidad de los terremotos.

Deisy Terán Tosta, coach de vida y especialista en Programación Neurolingüística (PNL), explicó que el cuerpo humano guarda memoria del impacto mucho después de que los sismógrafos vuelven a marcar cero. Según la experta, el sistema nervioso de gran parte de la población civil ha entrado en un estado de shock que la lógica no puede calmar de inmediato, manteniendo a las personas en un constante «modo alerta» biológico.

 

El cuerpo en modo alerta

Al ser consultada sobre los síntomas más comunes que reporta la ciudadanía, como mareos persistentes o el temor a que cualquier ruido cotidiano sea una réplica, Terán Tosta aclaró que estas reacciones no son muestras de debilidad, sino la radiografía de un organismo intentando sobrevivir a una amenaza. La especialista enfatizó que muchas personas sienten que su cuerpo sigue en peligro inminente y que entender que esto es una respuesta biológica y no una exageración es el primer paso indispensable para desactivar el pánico.

 

Herramientas de primeros auxilios psicológicos

Respecto a las acciones concretas que la población puede tomar en sus hogares para mitigar el impacto, la entrevistada recomendó aplicar un protocolo de primeros auxilios psicológicos basado en cinco herramientas de regulación fundamentales:

 

El derecho a la vulnerabilidad

Finalmente, Terán Tosta hizo un llamado a la validación colectiva, recordando que la resiliencia no es sinónimo de anestesia y que la sociedad no debe autoexigirse una fortaleza inquebrantable en este momento.

Concluyó que cada persona vive el impacto desde su propia sensibilidad, por lo que el silencio de algunos es tan válido como el llanto de otros, y que sanar no implica borrar el evento, sino lograr que el miedo deje de secuestrar el futuro del país.

 


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