Comida a cambio de agua

Sobrevive en medio de la crisis

 “Recibo lo que me dan porque la situación está difícil”

 

“Vecinos está llegando el agüita por si quieren agarrar”, se escucha en la voz cansada pero decidida de una señora de mediana edad que arrastra sus pies al caminar mientras transita por varias veredas, cuyas casas por la topografía y altura se les dificulta desde hace años el acceso al agua potable.

En otras oportunidades el mensajero es un niño, cuya alegría e inocencia de la precariedad de cerca de ocho años, lo hace realizar el mandado en un “santiamén”, a lo que los vecinos con prontitud comienzan a desfilar con sus tobos y recipientes para cargar el agua. La demanda del vital líquido en una comunidad donde antes no faltaba el agua es compensada con algunos alimentos para preparar.

“Yo sé que el agua no se le niega a nadie, yo sería incapaz de cobrar algo, ellos son los que me dicen que les reciba alguito, yo lo acepto porque la situación en este país está cada vez más difícil y yo estoy sola con mis hijos, en algo nos ayudamos”, expresó la señora, la misma que rehuyó a la cámara y prefirió el anonimato.

 

Salir de la versión móvil