REGRESO A CLASES: MUCHO MÁS QUE COMPRAR CUADERNOS
Llegamos a mediados de septiembre y con ello la expectativa del inicio del año escolar para millones de estudiantes a nivel nacional. Más allá de las compras de cuadernos y uniformes, esta vuelta a las aulas se da en un contexto complejo que requiere organización, pero sobre todo mucha empatía ciudadana. Vamos a revisarlo. LA REALIDAD DE LA INFRAESTRUCTURA: No se puede ocultar que el regreso a clases este año constituye un reto para muchas comunidades. Debido a los daños estructurales dejados por el doblete sísmico del pasado 24 de junio, así como los daños acumulados en algunos planteles, muchos centros educativos no están en condiciones óptimas para abrir sus puertas con normalidad. Frente a esto, la prioridad absoluta debe ser la seguridad física de nuestros niños y docentes, impulsando soluciones temporales, reubicaciones seguras o planes de contingencia mientras se ejecutan las reparaciones necesarias. EL AJUSTE DE LA RUTINA EN CASA: Después de dos meses de vacaciones, acostarse y levantarse temprano no ocurre por arte de magia. Los especialistas sugieren ir adaptando el horario de sueño de los niños desde unos días antes para evitar el agotamiento de la primera semana. EL PRESUPUESTO INTELIGENTE: Reorganizar, reciclar y reusar es la regla de oro. Revisar lo que quedó del año anterior (cartucheras, reglas, morrales en buen estado) ayuda a aliviar el impacto en la economía familiar. EL ACOMPAÑAMIENTO EMOCIONAL: El regreso a clases genera temor tanto en los más pequeños que inician el primer grado de primaria como en aquellos cuyos colegios sufrieron afectaciones. A los más pequeños, los que inician en primer grado podemos calmarlos entusiasmándolos con la idea de que harán nuevos amigos y descubrirán sorpresas, mientras que a los más grandes podemos recordarles la alegría del reencuentro con sus compañeros de siempre y sus profesores favoritos.
EL LEGADO DE LUIS RAZETTI Y JACINTO CONVIT
La historia venezolana nos regala en este mes de septiembre la coincidencia del nacimiento de dos gigantes de nuestra medicina: Dr. LUIS RAZETTI – Impulsor de la higiene y la ética: nacido un 10 de septiembre de 1862, fue el gran pionero en enseñar que la salud empieza por la prevención. Razetti insistía en que lavarse las manos, mantener limpios los espacios comunitarios y educar a la población sobre las enfermedades era más poderoso que cualquier remedio. Su legado nos recuerda que el cuidado de la salud en el hogar y en las escuelas es la primera línea de defensa de la sociedad. Dr. JACINTO CONVIT – La ciencia con corazón y vocación social: nacido el 11 de septiembre de 1913, fue reconocido mundialmente por desarrollar la vacuna contra la lepra y sus avances contra la leishmaniosis (enfermedad que se contagia con la picadura de un insecto muy pequeño conocido en nuestro país como chitra o manta blanca). Convit demostró que la ciencia no vale de nada si no llega a los más vulnerables. Jamás patentó sus descubrimientos para enriquecerse; su prioridad siempre fue salvar vidas de manera gratuita en los rincones más lejanos del país. Recordar a estos dos ilustres venezolanos no es un simple ejercicio de vale de nada si no llega a los más vulnerables. Jamás patentó sus descubrimientos para enriquecerse; su prioridad siempre fue salvar vidas de manera gratuita en los rincones más lejanos del país. Recordar a estos dos ilustres venezolanos no es un simple ejercicio de memoria histórica, sino un llamado a valorar a nuestros médicos, enfermeros y personal de salud que día a día siguen trabajando con las uñas en las comunidades, así como a reforzar la cultura de la vacunación y la prevención en nuestras familias. SALUD. SALUD Y MÁS SALUD.
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