PROPUESTA PARA LA CREACIÓN DEL CÓDIGO ORGÁNICO ELECTORAL (COE)
Para finalizar nuestra serie sobre la propuesta de reforma de las leyes electorales, abordaremos lo concerniente a la creación del Código Orgánico Electoral (COE). Esta iniciativa nace de una necesidad clara: unificar, actualizar y simplificar todas las leyes electorales de Venezuela en un único texto legal. Hoy en día, las reglas del juego están dispersas en distintas leyes, reglamentos y resoluciones que suelen cambiarse según la elección del momento. Adicional a esto, decisiones judiciales como la Sentencia N° 068 del TSJ desaplicaron artículos de la LOPRE dejando vacíos que hoy deben ser resueltos por el Parlamento para devolverle a la ley su lugar. Para modernizar el sistema, la propuesta de un Código Electoral Venezolano tendría como finalidad ordenar en un solo texto legal tres pilares fundamentales: La LOPE (organización y autonomía del árbitro electoral); la LOPRE (reglas de votación, escrutinio, totalización y resultados) y la Ley de Partidos Políticos, Reuniones Públicas y Manifestaciones (normas de constitución, financiamiento y participación de las organizaciones). A esto se le sumarían las normativas administrativas dispersas y la jurisprudencia emanada del TSJ, lo cual actualizaría el marco legal adaptándolo a estándares internacionales. Pero, ¿Cuál sería el mecanismo para llevar a cabo esta codificación? Apoyándonos en el principio constitucional de colaboración entre los Poderes Públicos (Art. 136) y la facultad del CNE para presentar proyectos de ley (Art. 204.6), hemos propuesto crear una Comisión Mixta integrada por Rectores, técnicos y abogados del Poder Electoral; Diputados de la Asamblea Nacional; así como representantes de la Sociedad civil, la Academia de Ciencias Jurídicas y las Facultades de Derecho del país. ¿Qué ventajas conllevaría la creación de este código electoral? 1. Unificación y reglas predecibles: concentraría en un solo instrumento legal disposiciones que hoy se encuentran repartidas en múltiples textos legales, junto a reglamentos y resoluciones administrativas y evitaría que las reglas del juego varíen en vísperas de cada proceso, mediante normativas o resoluciones sobre la marcha, asegurando que todos los actores conozcan el marco regulatorio con suficiente antelación. 2. Garantías blindadas por ley: La verdadera confianza en una elección no proviene solo de la tecnología, sino de la certeza de sus reglas. Al elevar el rango legal de las salvaguardas que hoy dependen de resoluciones administrativas, el Código aseguraría la transparencia de principio a fin. 3. Participación fluida y estándar internacional: Agilizaría y simplificaría los trámites para inscribir partidos o postulaciones, haciendo los procesos más eficientes y transparentes. Así, Venezuela seguiría el ejemplo de países como Costa Rica, Argentina y Panamá que adoptaron códigos integrales para garantizar la paz e institucionalidad en sus elecciones.
La creación de este instrumento legal, sumado a la experiencia técnica del CNE, permitirá contar con un marco legal moderno que garantice la paz, la convivencia democrática y el respeto a la voluntad popular. ¡Tener leyes electorales claras y predecibles es el camino para construir certidumbre y democracia para todos!

SEPTIEMBRE DE FE Y ESPERANZA: EL ABRAZO MARIANO DE VENEZUELA
Septiembre es un mes profundamente espiritual para Venezuela al celebrar dos de sus más grandes devociones marianas: la VIRGEN DEL VALLE (8 de septiembre), patrona del oriente venezolano, de los pescadores y de la Armada Bolivariana. Su festividad arranca en El Valle del Espíritu Santo (Estado Nueva Esparta) con la bajada de la Virgen y durante todo el día, embarcaciones de todos los tamaños son adornadas y recorren toda la costa venezolana en procesión pidiendo buena pesca y protección ante las tempestades. La VIRGEN DE COROMOTO (11 de septiembre), Patrona de Venezuela. El epicentro de su devoción es el Santuario Nacional Basílica Menor de Nuestra Señora de Coromoto en Guanare, Portuguesa, donde se congregan miles de peregrinos. A diferencia de las devociones regionales, la festividad de la Virgen de Coromoto abraza a toda la geografía nacional como un símbolo de identidad, evangelización y llamado constante a la reconciliación. Este año, la celebración nos exige una reflexión más profunda. Frente a las difíciles pruebas que hemos vivido con los recientes acontecimientos naturales en nuestra patria, nuestra mirada a la Virgen del Valle y a la Virgen de Coromoto debe ir más allá del simple festejo: debe convertirse en refugio y fortaleza para todos; en momentos de profunda oración por las familias afectadas; en manos extendidas en solidaridad y en un renovado compromiso de unión nacional. Recordemos: en la fe encontramos la fuerza para levantarnos, sanar como pueblo y recordar que, en medio de cualquier adversidad, la esperanza y el amor al prójimo siempre prevalecen.













