Claro y Raspao | 12 DE OCTUBRE: DÍA DE LA RESISTENCIA INDÍGENA | Por: Conrado Pérez

 

12 DE OCTUBRE: DÍA DE LA RESISTENCIA INDÍGENA

Cada 12 de octubre vemos en el calendario un día feriado, pero más allá de ser una pausa en la rutina laboral o escolar, es una fecha cargada de historia que ha transformado su significado con el paso del tiempo aquí en Venezuela. Vamos a repasarlo, el origen del nombre Día de la Raza: La denominación fue creada por el exministro español Faustino Rodríguez – San Pedro, como presidente de la Unión Ibero-Americana, que en 1913 pensó en una celebración que uniese a España e Iberoamérica, eligiendo para ello el día 12 de octubre. En Venezuela, Juan Vicente Gómez incorporó la celebración de este día mediante la Ley de Fiestas Nacionales de 1921, manteniéndose esta celebración hasta el 2002, fecha en la cual el presidente Hugo Chávez, por solicitud de las comunidades indígenas, decreta el 12 de octubre como el Día de la Resistencia Indígena. Esto permitió pasar de una visión que celebraba el «descubrimiento» o el «encuentro de dos mundos» a una que reconociera el impacto que tuvo la llegada europea sobre las poblaciones originarias, cuyo objetivo pedagógico es honrar la constancia, la cultura y la defensa del territorio que asumieron los pueblos indígenas frente al proceso de conquista e imposición colonial. Nuestras raíces vivas: En Venezuela conviven más de 40 pueblos indígenas originarios (como los Wayúu, Warao, Pemón, Añú, Yanomami, entre muchos otros). Recordar esta fecha busca educar sobre la importancia de preservar sus idiomas, costumbres y derechos territoriales, integrándolos como parte fundamental de nuestra identidad nacional. En pocas palabras, el 12 de octubre no es solo un recuerdo de libros de historia de lo que pasó hace más de 500 años; es un recordatorio de la diversidad cultural de nuestro país y del respeto a los saberes ancestrales de quienes habitaron estas tierras en primer lugar.

ELECCIONES EN LA REPÚBLICA FEDERATIVA DE BRASIL

PRIMERA VUELTA

El panorama político en Brasil tras la primera vuelta, celebrada el domingo 4 de octubre de 2026, muestra a un país profundamente dividido, donde ganar la presidencia es apenas la mitad del problema y gobernar será la verdadera prueba de fuego. Las urnas dejaron cifras muy claritas: Flávio Bolsonaro (Partido Liberal) encabezó los resultados con 56.104.503 votos (47,03%), mientras que el presidente en funciones, Luiz Inácio Lula da Silva (Partido de los Trabajadores), obtuvo 53.879.538 votos (45,16%). La diferencia entre ambos candidatos, de apenas 2.224.965 votos, confirma por un lado que el proyecto de gobierno actual experimenta el desgaste natural del ejercicio del poder ante una ciudadanía que exige soluciones cotidianas; y por el otro, demuestra que la oposición conservadora posee una base de apoyo sólida y organizada. No obstante, el verdadero dato estructural que define el futuro inmediato de Brasil no se restringe a la contienda presidencial, sino a la composición del Congreso. Las votaciones para la Cámara de Diputados y el Senado delinearon un Poder Legislativo dominado mayoritariamente por partidos de centro y derecha, con una destacada bancada del Partido Liberal que suma 121 diputados y 19 senadores delinearon un Poder Legislativo dominado mayoritariamente por partidos de centro y derecha, con una destacada bancada del Partido Liberal que suma 121 diputados y 19 senadores. Esto significa que, gane quien gane en la segunda vuelta prevista para el próximo 25 de octubre, el nuevo mandatario no tendrá un camino libre. Cada ley, cada presupuesto y cada reforma importante tendrá que negociarse voto a voto. Ambos candidatos deberán buscar la manera de captar los votos obtenidos por los demás aspirantes que, en total suman 8.729.604 o lo que es lo mismo, 7,31% y cuyos simpatizantes conforman ahora un bloque decisivo que se convierte en el objetivo primordial de esta etapa.
Hoy Brasil se mira al espejo como un gigante dividido en dos mitades casi idénticas, donde los verdaderos dueños del destino no son los candidatos, sino los millones de ciudadanos que acudirán a las urnas a ejercer su voto.
QUIEN MEJOR JUEGUE EL AJEDREZ POLITICO GANARA. QUE GANE BRASIL

 

 

 

 

 

 

 

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