Cilia Flores, esposa de Nicolás Maduro y acusada en Estados Unidos por cargos relacionados con narcotráfico, presentó una moción ante una corte federal para que se desestime el caso en su contra.
La exdiputada chavista argumenta que el gobierno del presidente Donald Trump ha interferido con su derecho a la defensa al bloquear los fondos destinados al pago de sus abogados.
De acuerdo con documentos consignados ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, citados por Telemundo, Flores solicitó unirse formalmente a la moción presentada previamente por Maduro, quien también pidió la anulación de los cargos.
Ambos sostienen que las restricciones financieras impuestas por Washington les impiden contar con una defensa legal adecuada.
La solicitud detalla que el Departamento del Tesoro, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros, había otorgado inicialmente una licencia que permitía a un bufete estadounidense recibir pagos del gobierno venezolano para cubrir los honorarios legales de Flores.
Sin embargo, esa autorización se modificó días después y se eliminó la posibilidad de que Caracas continúe financiando su defensa.
Los abogados de Flores afirman que esa medida constituye una interferencia directa en sus derechos constitucionales, entre ellos el de elegir representación legal y preparar adecuadamente su caso.
Dice que no tiene «recursos personales suficientes»
Según el documento judicial, la acusada asegura no contar con recursos personales suficientes para asumir los costos del proceso y señala que el gobierno venezolano había estado cubriendo esos gastos bajo la licencia original emitida por OFAC.
La defensa también advierte que impedir el pago de los honorarios podría derivar en que el tribunal le asigne un abogado público, lo que implicaría que los contribuyentes estadounidenses asuman el costo de su representación.
Además, los abogados indicaron que, si la corte rechaza la solicitud de desestimación, pedirán autorización para retirarse del caso debido a la falta de financiamiento.
Maduro y Flores comparecieron ante la justicia federal en Nueva York en enero pasado y se declararon no culpables de los cargos.
.





