El coordinador general de Cecodap, Carlos Trapani, cuestionó una circular del Ministerio de Salud sobre el «uso del limitado número de dosis» de cuatro vacunas en el país. Afirmó que no se trata de una «optimización», como reza el título del documento, sino de «cómo administrar la escasez de vacunas» y los riesgos a los que se ven sometidos niños, niñas y adolescentes, la principal población afectada.
Trapani publicó en redes sociales la circular 020/2026 del Viceministerio de Redes de Salud Colectiva de fecha 29 de mayo. El documento, emitido desde la Dirección General de Inmunizaciones, señala un «limitado número de dosis» de las vacunas BCG, pentavalente, toxoide tetánico – diftérico y SRP (sarampión, rubéola y parotiditis).
Debido a esto, se recomienda restringir vacunaciones hasta agrupar una cuota de pacientes, limitar su uso a casos de emergencia o aplicar solamente una dosis y diferir la aplicación del refuerzo a una mayor disponibilidad en el país.
El coordinador general de Cecodap alertó que «posponer dosis y restringir aplicaciones puede reducir pérdidas, pero también incrementa el riesgo de que niños y niñas no reciban la protección que necesitan en el momento adecuado. La respuesta no puede ser acostumbrarse a la escasez, sino superarla».
Se debe cumplir con esquema de vacunas
Recordó que las vacunas «funcionan mejor cuando se aplican según los tiempos establecidos en el esquema nacional de inmunización», pues cada dosis tiene momentos específicos para proteger a niños, niñas y adolescentes ante enfermedades que pueden ser potencialmente graves.
Asimismo, señaló que si bien diferir la aplicación de una segunda dosis o refuerzos no significa que la vacuna deje de funcionar, que la inmunización sea tardía sí prolonga «períodos de vulnerabilidad y puede reducir la protección colectiva que se logra cuando las coberturas son altas y sostenidas».
Además, puntualizó que la limitación en la aplicación de la vacuna BCG (tuberculosis, meningitis) a días o centros determinados puede «generar barreras adicionales para las familias, especialmente en zonas alejadas o con dificultades de transporte».
«Cuando los programas de vacunación comienzan a adaptarse a la disponibilidad de biológicos y no a las necesidades de la población, el riesgo es que aumenten los niños con esquemas incompletos o atrasados. La discusión no debería ser cómo racionar vacunas. La discusión debería ser cómo asegurar que cada niño y niña reciba todas las vacunas que necesita, en el momento que las necesita», afirmó el director de Cecodap.
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