• Trujillo
  • Táchira
  • Mérida
  • Andes Legales
  • Revista Andina
jueves, 22 enero 2026
Diario de Los Andes
  • Inicio
  • Actualidad
    • Entretenimiento
    • Bienestar
  • Deportes
  • Economía
  • Mundo
  • Opinión
    • Sentido de Historia
  • Política
  • Sucesos
  • Trujillo
    • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
No Resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • Actualidad
    • Entretenimiento
    • Bienestar
  • Deportes
  • Economía
  • Mundo
  • Opinión
    • Sentido de Historia
  • Política
  • Sucesos
  • Trujillo
    • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
No Resultados
Ver todos los resultados
Diario de Los Andes

No Resultados
Ver todos los resultados
Inicio Opinión

Cartas | Usted es un libro | Por: Juancho José Barreto González

por Juan Barreto
28/10/2022
Reading Time: 2 mins read
Compartir en FacebookCompartir en TwitterComparteComparte

 

Usted es un libro que puedes leer en silencio.

Rescato esta oración de la carta anterior, de la serie “Biografía hermenéutica”, para subrayar la importancia de “aprender a leerse uno mismo” y aquello también de “Reunirse a leer en un lugar con un grupo es como hacer una antigua fiesta”.

Descubrir nuestro propio significado, el mío y el de nosotros, genera un momento gozoso como una fiesta entendida como el encuentro con algo que nos produce cierta alegría, la alegría de saber y sabernos, ligado uno, saber, conocer, descubrir a su otro plural, sabernos. La cuestión es, cómo alimentar este sabernos en un mundo escandaloso, bullicioso y estéril en su espíritu, una civilización gustosa en mostrar y demostrar sus exteriores, ocultando “la basurita debajo de la alfombra”.

“Voy con mis sentidos debajo del brazo, los imprimí con tinta especial, con tinta de tierra y de hojas verdes, con polvo de pequeñas piedras de quebradas y ríos secretos. Ellos, los sentidos, al hablar como humano, se vuelven chispas que iluminan la más solitaria de mis noches milenarias”. Es el lenguaje del silencio que mana mundos del espíritu.

Usted camina por el mundo del día y de los sueños y va “garabateando” su historia. Ayer por la tarde escuchaba a los grillos cantar. Una sonora línea atravesaba de oído a oído el atardecer. Te diste(s) cuenta cómo caminaban las vocales de la mano con ciertas consonantes para producir en los verdes y los amarillos de la montaña, cierta añoranza por la infancia.

Crecer hacia adentro es saltar cuan grillo bailarín en la montaña. No escuchabas al resto de las consonantes. Ellas quedaron trituradas por las enormes ruedas traseras de la tristeza.

Al despertar me doy por enterado que hemos llegado a la casa del silencio. Una señora bella, casi transparente, se nos presenta “enseñándonos a leer los labios”. Me llamo Soledad, nos cuenta. Han llegado hasta acá porque el lenguaje de los grillos les ha permitido conocer el lenguaje de los verdes y los amarillos. El profesor acá presente, y quien esto escribe, nos invita a hacer del silencio un elemento importante para la interpretación.

Entonces, ser un libro para leerse en la casa del silencio sería, de esta manera, buscar la reconciliación con el espíritu aniquilado por el bullicio de las máquinas y de los maquinistas. No es simple ser migrante de la casa tecnológica, ruidosa y espectacular, para en silencio habitar esta otra casa donde el sonido de todo se disuelve en la boca que habla el espíritu.

“Ahora imagino a mi padre Juan Evangelista, en solitario, leyendo el abecedario de la montaña y de la luna para sembrar “por ciertas y determinadas cosas” las espigas estelares de nuestras pequeñas e inocentes almas”. Aquí nos tocaría reflexionar por un momento del por qué a veces sentimos más amor de nuestros muertos floridos. Ahora entiendo. Cuando ellos nos hablan, lo hacen desde la casa del silencio.  Si todo esto fuese cierto, en el libro que somos, vamos a encontrar algunas páginas que creemos vacías. No es así. Debemos tener paciencia, movernos un poco como si estuviésemos danzando. Agitar ese libro como si fuese una cajita mágica para leer tus propias páginas.

inyoinyo@gmail.com

pedefericas.blogspot.com

redsertrujillo.wordpress.com

 

 

 

Lea también

El Escudo Roto de Sofía | Por: José Luis Colmenares Carías

¿Riqueza real o espejismo? El reto de decidir más allá del petróleo | Por: José Luis Colmenares Carías

21/01/2026
Ucrania y nuestro santo José Gregorio | Por: Frank Bracho

 ¿Nobel ‘Patas Arriba’? | Por: Frank Bracho

20/01/2026
Homenaje a los  Maestros y Maestras | Por. Antonio Pérez Esclarín 

 Homenaje a los Maestros | Por: Antonio Pérez Esclarín

19/01/2026
Claro y Raspao | EL ESEQUIBO NOS UNIÓ COMO VENEZOLANOS | Conrado Pérez B.

CLARO Y RASPAO | Por: Conrado Pérez B.

19/01/2026

 

 

 

.

Tags: Juan Barreto
Siguiente
Impacto de las sanciones económicas en la empresa privada | Por: Víctor Álvarez R.

Gobernaciones y alcaldías deberían cobra un impuesto a la gasolina | Por: Víctor Álvarez R.

Publicidad

Última hora

Iglesia, diplomacia y sociedad civil: los presentes en la liberación de Rafael Tudares

Trump lanza su Junta de Paz en Davos, se reúne con Zelenski y muestra la «nueva Gaza»

María Corina Machado y el hijo del sah se reúnen para tratar el futuro de Venezuela e Irán

Las elecciones a la presidencia del Barcelona se celebrarán el 15 de marzo

Comercio, energía y seguridad fronteriza marcan la relación tensa entre Colombia y Ecuador

Publicidad

Diario de Los Andes

Ediciones

  • Trujillo
  • Táchira
  • Mérida
  • Andes Legales
  • Revista Andina

Síguenos

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In
No Resultados
Ver todos los resultados
  • Trujillo
  • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
  • Inicio
  • Actualidad
  • Entretenimiento
  • Bienestar
  • Política
  • Deportes
  • Sucesos
  • Mundo
  • Opinión
  • Sentido de historia
  • Economía
  • Revista Andina
  • Andes Legales