proyectoclaselibre@gmail.com
1.- No tengo la mínima idea de dónde salió la orden, si de esto se tratara. No me sorprende que nadie se sorprenda. Todo debe seguir funcionando como si no hubiese pasado nada. Necesitamos a Jung para que nos ayude a explicar la disociabilidad de la psique. Aquí no estamos hablando solamente de los eventos inconscientes, sino, también conscientes de apartarse de una realidad que nos perturba.
2.- Extraer algo con precisión es una operación quirúrgica. Creer que lo que extraigo es la causa del problema y, listo. No es una estrategia curativa. Hay quienes quieren repetir un fenómeno “político”. Convertir la derrota en una victoria. El secuestro en una liberación paradójica. Le oí a un periodista parlanchín, con el respeto que se merecen, “se convertirán en los presos más famosos del mundo”.
3.- Necesitamos reflexionar sobre los puntos 1 y 2, combinarlos, darle vuelta. Hay quienes quieren decir “queremos paz, no significamos ningún peligro, le vendemos el petróleo”. Mientras, el quiebre del derecho internacional, desde siempre irrespetado, es enfrentado por un discurso jurídico que denuncia ese quiebre. Los puntos 1,2 y 3 son televisados, se enredan en las redes.
4.- Nadie eligió a quien preside hoy la presidencia. Se supone que sigue un plan escrito por el presidente. Una muestra estupenda de que el presidencialismo en Venezuela es cultura, además de constitucional. No hay vacío, que todo sigue como venía.
- “La constitución no es un problema de derecho, sino de poder”. Esta frase la escuché hace 30 años cuando debatíamos sobre el poder constituyente, hicimos varios seminarios, teníamos un frente nacional (El Frente Patriótico) y hasta un congreso hicimos. Hay dos modelos de Asamblea Constituyente, dos formas distintas. La originaria y la derivada.
6.- Se aprobó la derivada. Limitada a elaborar una nueva constitución. Quedaron intactas las bases de la sociedad venezolana. En todo caso, la constitución es la norma superior para guiarse como sociedad. Recuerdo otra frase, profunda: Sin sociedad revolucionaria no hay gobierno revolucionario. La revolución es permitida.
7.- Días después del secuestro del presidente Maduro, llega a Venezuela la misión diplomática de los EEUU a ocupar su embajada. Como en un cuento de ficción. “No habían pasado 100 horas del secuestro cuando el país secuestrador envía su misión diplomática al país del presidente secuestrado”.
8.- Sigue el relato: “El país elegido por la historia para hacer morder el polvo al imperio más criminal y cínico de la historia, era en verdad, un país de novela, algo así como una crónica de una muerte anunciada al estilo de García Márquez”. Toda la frivolidad discursiva de las potencias, esto no es nuevo, descarga su retórica y sus cálculos como muy buenos mercaderes de lo que no es de ellos, pero se disputan el mercado. Esta es la clave. Y la información se ha convertido en una mercancía con valor de uso y de cambio en ese mercado. Estamos rodeados de mentirosos. Todo, señoras y señores, tiene una “intensión previa”.
9.- En uno de los párrafos de este cuento debiera escribirse: “Si quienes presidieron la oposición “radical” hubiesen encabezado un ejército de cincuenta mil fusiles estuvieran sentados en el palacio desde donde se miran las flores”. “Otros tontos útiles de esta historia que apenas comienza a decirse”. La historia descubre, muestra como es. Tarde o temprano se escribirán las crónicas de los culpables y de los inocentes. La historia no exonera, habla.
.
