Madrid, 31 mar (EFE).- El profesor estadounidense del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) Carl Wunsch ha sido galardonado con el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en Cambio Climático y Ciencias del Medio Ambiente por sus estudios y aportaciones fundamentales para el estudio e investigaciones del impacto del calentamiento global en los océanos.
Carl Wunsch (Nueva York, 1941), formado inicialmente en Matemáticas y doctorado en Geofísica, “comprendió desde muy temprano que el océano desempeña un papel fundamental en la regulación del clima terrestre”, destaca el fallo del jurado y desarrolló «métodos innovadores para observar y cuantificar de manera precisa el estado de los océanos» en el contexto del cambio climático.
La investigación del galardonado, según una nota publicada hoy por la Fundación BBVA, “ha sido fundamental para el diseño de los programas actuales de observación oceánica a escala global, que respaldan las estimaciones más recientes sobre el alarmante aumento de la temperatura de los océanos como respuesta al incremento de los gases de efecto invernadero”, según resalta el jurado.
Sus contribuciones sentaron las bases para los estudios que han revelado el riesgo de subidas del nivel del mar debido al deshielo de los polos, así como el aumento en la intensidad de fenómenos climáticos extremos como olas de calor, danas e inundaciones provocadas por el aumento de la temperatura y la acumulación de energía térmica en el océano.
Los logros del premiado “ponen de relieve la importancia de la cooperación mundial para resolver los problemas globales” y son “un claro ejemplo de que con la colaboración científica internacional pueden resolverse cuestiones fundamentales sobre la trayectoria futura del sistema climático y sus consecuencias para la vida en el planeta”, concluye el jurado
Después de una amplia carrera de docencia e investigación, en la actualidad, Wunsch es titular emérito de la Cátedra Cecil e Ida Green de Oceanografía Física y «Associate» del Departamento de Ciencia de la Tierra y Planetarias de la Universidad de Harvard.
En 1979 participó como coautor en un estudio pionero realizado por la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos sobre el impacto del cambio climático en todo el planeta.
Wunsch aseguró entonces, «era la primera vez que se intentó analizar con rigor los efectos del cambio climático por el aumento de CO2 , y quedó claro que los oceanógrafos teníamos muy poco que decir. Cuando se nos preguntaba por la cantidad de carbono que acabaría en el océano o la cantidad de calor que iba a acumular, la realidad es que sencillamente no lo sabíamos porque no teníamos la capacidad observacional para poder medirlo”, según la nota.
Con este dato, Wunsch decidió que la oceanografía necesitaba «un enfoque radicalmente diferente» y entendió entonces que resultaba imprescindible diseñar un nuevo sistema de observaciones y una metodología analítica que permitiera calcular a escala global cómo estaba cambiando la temperatura y la energía térmica del océano en el contexto del calentamiento global.
A partir de ese momento, se dedicó a «impulsar y liderar proyectos internacionales pioneros para recoger datos en el océano, como a desarrollar las herramientas matemáticas y analíticas necesarias para poder comprobar, a partir de las observaciones realizadas, los aumentos de temperatura y la absorción de calor por parte del océano que estaba provocando el calentamiento global».
A comienzos de los años 80 se inició el Programa Mundial de Investigación Climática, Wunsch entendió que había llegado el momento de observar el océano con herramientas precisas a escala global para mejorar la predicción meteorológica.
Desde 1990 y durante doce años, el investigador estadounidense impulsó el Experimento Mundial de la Circulación Oceánica (World Ocean Circulation Experiment, WOCE), un proyecto que incorporó datos obtenidos vía satélite y boyas con sensores para medir la temperatura, la salinidad y otros parámetros, unos datos fundamentales para ajustar los modelos climáticos.
Percibió entonces que la tecnología se había desarrollado lo suficiente, y se propuso «ampliar los métodos de investigación oceanográfica» y sus esfuerzos se concretaron en lo que posteriormente se ha denominado como altimetría satelital, que posteriormente, en 1992, culminó con el desarrollo de la altimetría de alta precisión en el marco del proyecto TOPEX/Poseidon, una misión franco estadounidense liderada por el galardonado.
A partir de 1998, «la visión científica y las contribuciones metodológicas» de Wunsch se trasladaron al Programa Argo, que sigue vigente, una iniciativa que combina altimetría satelital con medidas recogidas por casi 4.000 boyas autónomas que miden de manera constante y simultánea la temperatura, salinidad y las corrientes del océano hasta 2.000 metros de profundidad».





