Redacción Deportes, 3 mar (EFE).- Argentina anhela en el Mundial de 2026 subir al olimpo de las selecciones que han sido campeonas dos veces consecutivas, al que solo han llegado Brasil e Italia.
La Verdeamarela lo consiguió en Suecia-58 y Chile-62; la Azzurri, en Italia-34 y Francia-38.
Más que conquistas épicas han sido hazañas que se contaron en fotografías sepia, en narraciones de radio con voz engolada o en cortometrajes del cine que nos hacen recordar a Charles Chaplin.
Que lo hayan logrado solo dos selecciones en un torneo que lleva 96 años y 22 ediciones habla de lo difícil que es, por lo que la meta de Argentina parece una utopía, al menos a 100 días de que se inicie el torneo con sede en México, Estados Unidos y Canadá.
Sin embargo, estos retos son los que dan a los argentinos la fuerza interior para hacer posible lo imposible.
Eso lo sabe bien el seleccionador Lionel Scaloni, capitán del barco que llevó al feliz puerto del título a la Albiceleste en Catar 2022.
Aunque ya dijo que el objetivo argentino en el Mundial 2026 no puede ser otro que volver a alzar la Copa, Scaloni no se sale del ruedo de la prudencia porque ni siquiera tiene la certeza de que la estrella más brillante del equipo, Lionel Messi, juegue el torneo.
Scaloni ha optado por dar tiempo, espacio y total libertad a Messi para que él decida lo que le diga el corazón, y mientras tanto hace seguimiento a los demás jugadores que tiene en la libreta de apuntes.
El seleccionador espera armar un equipo con la misma columna vertebral que brilló en Catar, compuesta por el portero Emiliano Martínez, el defensa Nicolás Otamendi, los centrocampistas Alexis Mac Allister, Rodrigo de Paul y Enzo Fernández, y por Messi.
Por ahora cuenta con todos ellos para afrontar la Finalissima ante España, el 27 de marzo en Doha, en un partido que según su entorno hubiera deseado no jugar, así sea en el estadio Lusail, el mismo donde levantó la Copa del Mundo hace 4 años.
No obstante, versiones de prensa han puesto en duda el encuentro por la confrontación bélica entre Irán, Estados Unidos e Israel tras la muerte del líder supremo iraní Ali Jameneí, el sábado 28 de febrero, que forzó a la federación de fútbol de Catar a suspender todos los torneos y partidos «hasta nuevo aviso».
Las lesiones de jugadores en la lista provisional de Scaloni también han aparecido. El viernes 27 de febrero, Valentín Carboni sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha en un entrenamiento con Racing Club y se perderá el Mundial.
También quedó descartado Juan Foyth por la rotura del tendón de Aquiles de la pierna izquierda, mientras que se espera lo que pase con la recuperación de Giovanni Lo Celso, quien sufrió una lesión muscular en el muslo derecho, y de Lisandro Martínez, quien ya hace trabajos de campo luego de romperse el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda.
Pero el anhelo de ganar por segunda vez seguida la Copa depende sobre todo de que se frote la lámpara y aparezca el genio de Messi diciendo que jugará su sexto mundial.
Por Gabriel Briceño Fernández






