Ante los acuerdos de la Mesa de Diálogo, Tupamaros reafirma su condición antiimperialista

Tupamaro es antiimperialista


 

José Rojas / CNP 25.946

joserojastrejo68@gmail.com

Una vez más nos aventuramos “Por estas calles” y, desde la Casa de Saberes Josefa Sulbarán, conversamos con el Secretario del Movimiento Político Tupamaros y también concejal del municipio Valera, Daniel González.

Hay en el ambiente político venezolano ciertas aristas de incertidumbre ante lo que ha venido aconteciendo después del 3 de enero, a raíz del asalto a la casa presidencial y el haber puesto preso al presidente Maduro, generando una serie de movimientos que han desembocado en la instalación de una mesa de diálogo entre lo que fue la Asamblea Nacional del 2015 más la Asamblea Nacional actual. Esto ocurre con la intervención norteamericana, que pareciera llevar la batuta al colocar a la diputada Dinora Figuera como interlocutora de eso que se ha llamado «las tres fases». Por el otro lado, no hay posiciones reales de quienes conforman o están alrededor del PSUV, quienes deberían formar parte de estas negociaciones. ¿Cómo ve usted este proceso que nuevamente se ha iniciado este 12 de septiembre?

 

—Partamos de la postura del Partido Tupamaros. El partido ha tenido siempre una posición de estar del lado de la verdad, al lado del pueblo; lo hemos demostrado, siempre hemos estado al lado de las luchas sociales, de las luchas del pueblo, de la lucha revolucionaria proletaria. Igualmente, hemos apostado por la paz para hacer las cosas bien, para trabajar en pro del beneficio del pueblo.

Para responder a su pregunta, primero hay que ponerle nombre a lo que sucedió el 3 de enero: fue un secuestro. Al presidente Nicolás Maduro no lo pusieron preso, lo secuestraron. Ciertamente ha generado una serie de conversaciones con actores internacionales, actores externos que han desembocado en algunas negociaciones con el imperio norteamericano, pero aquí está el planteamiento de Chávez: él nunca apostó a la guerra, ahora, si quieres la paz, prepárate para la guerra.

En la Revolución cada quien tiene su tarea

Acotó:

—Ante este escenario, nosotros desde Tupamaros seguimos desarrollando políticas que fortalezcan a la Revolución Bolivariana. Digan lo que digan, la Revolución Bolivariana sigue en las bases del pueblo, en las bases de los partidos del Gran Polo Patriótico, cada compañero atendiendo su tarea.

Te mencioné actores externos, y ciertamente hay negociaciones con sus niveles que de una u otra manera darán resultados. Por nuestro lado sabemos que somos unos soldados de la revolución, soldados de la Patria, y cada quien tiene su tarea. Nosotros, los Tupamaros, reafirmamos nuestro sentir antiimperialista. Tupamaro va a estar y está en contra de las acciones de los sirvientes gringos; tenemos una preparación y tenemos años preparándonos para, de alguna u otra manera, enfrentar todas esas vicisitudes en el escenario que se plantee.

 

—Pero en la situación política actual hay un escenario distinto a una confrontación que rebase el nivel de la convivencia.

—Cierto, hay un escenario político de negociación en una mesa de diálogo instalada y operativa, y nosotros tenemos capacidad para cualquier escenario que proponga el imperio.

 

—Hablando de esa necesidad de diálogo, hay factores de la oposición que ayer negaban la posibilidad de dialogar y hoy en día están en la jugada. También es notorio que pareciera que a esta mesa le falta una pata, es decir, la mayoría de los partidos que conforman el Polo Patriótico, incluyendo a Tupamaros, no están participando en estos acuerdos. ¿Por qué no están todos los que son ni son todos los que están?

—No es tan cierto como lo planteas. Sí estamos participando, todos los actores políticos estamos participando, pero como le señalé anteriormente: cada quien a sus tareas, cada quien tiene sus tareas. Nosotros tenemos la tarea de preservar nuestros cuadros, de mantener nuestras líneas estratégicas estatutarias, y no podemos abandonar las tareas organizativas del partido. Seguimos orientando a las masas, a nuestros cuadros políticos, y hay compañeros que siguen y participan de cerca en esa mesa de negociación.

 

—¿Cómo entender el tutelaje de Estados Unidos que pesa sobre estas conversaciones de la mesa de diálogo?

—Es un tutelaje, pero ciertamente hay una negociación y cada quien está planteando sus argumentos en función de lo que propone cada uno de los que están pulseando ese rol protagónico del momento histórico que estamos viviendo. Ante estas realidades han salido muchos trasnochados, como lo ha señalado el gobernador del estado: «trasnochados de cafetín». Ahora salieron los politólogos que saben más que un cubito; todo el mundo quiere saber de política, todo el mundo sabe lo que pasó el 3 de enero, todo el mundo maneja la información, pero hay ciertos niveles en las conversaciones que deben ser protegidos.

De igual manera han saltado los pescadores en río revuelto que quieren saber más que un cubito, pero no plantean soluciones, y esa conducta la hemos erradicado del partido. Hay una línea muy delgada entre ser crítico y ser criticón: el crítico fija su postura, hace y te genera una solución. El criticón no; lo que hace es criticar, criticar y criticar, y termina haciendo eso: crítico de oficio.

 

—Hablando de criticones y críticas, Tupamaro ha sido bastante claro. Se ha manejado la tesis de que, a través del PSUV, pareciera que se está entregando la soberanía del país producto de los acuerdos que ya se han dado: la renovación del TSJ, un nuevo Consejo Nacional Electoral, pero sobre todo a raíz del último convenio petrolero. ¿Qué nos dice Tupamaros en relación con esta tesis?

—Es importante dar a conocer que el Partido Revolucionario Tupamaro ya sacó un comunicado público, notorio y comunicacional donde fijamos nuestra posición. Repetimos, repito: nosotros somos antiimperialistas, nosotros no negociamos con los imperios, nosotros luchamos en contra de los imperios. Reconocemos que hay un proceso político que se está desarrollando en el país. Mucha gente —los trasnochados de cafetín como dice el gobernador, o como nosotros a veces decimos, gente pescando en río revuelto— quiere sacar sus teorías porque son teóricos para eso, pero para el accionar, para venir a ayudar, para venir a trabajar o ir a una comunidad, se les «enfría el guarapo».

Te coloco el caso de Valera como ejemplo. Aquí hay unos exconcejales que se han dado a la tarea de irse a sacar fotos a las obras que está haciendo el ciudadano alcalde y decir que se hacen porque ellos denunciaron. Le están quitando mérito, y eso, a mi manera de ver, se está tratando de hacer con el PSUV. Pero a esta gente se le ha caído la teoría; no entienden que hay métodos y estilos diferentes sobre cómo desarrollar las políticas, y cada organización tiene su metodología, su direccionalidad.

En cuanto a nosotros, los Tupamaros somos antiimperialistas. No nos sentamos a negociar; si es de ir a las armas, iremos. Ahora están los que saben, los que hicieron sus negociaciones. Nosotros tenemos nuestra postura en el comunicado, y ellos están claros en nuestra posición, que es irreverente. Nosotros tenemos una postura antiimperialista. Eso lo saben, está en nuestros estatutos, lo decimos y lo reafirmamos.

 

—Daniel, ¿y en relación con los acuerdos petroleros que puedes argumentar, son buenos o malos? En el fondo se critica la metodología.

—Entendemos el proceso político que se vive. Había la posibilidad de haberlo hecho de otra manera. De petróleo sé poco; quizás nosotros, en el momento que estamos viviendo, deberíamos manejar cierta información. Chávez dijo que la revolución tenía que ser cultural porque la revolución cultural nos permitía a todos saber de todo.

En mi caso, soy licenciado en enfermería, trabajé 20 años en el Seguro Social y eso le permite a uno tener un sinfín de conocimientos. No es solamente preparar o entregar un medicamento, es un proceso, y nosotros debemos preocuparnos por entender los procesos sociales.

 

La mayor riqueza

Expuso el Secretario General de Tupamaro:

—Nosotros tenemos que hacer un estudio profundo de lo que es nuestra mayor riqueza, que son nuestros suelos, pero lo estamos viendo como si el petróleo fuera el único o mejor elemento que tenemos. Ciertamente para la economía mundial es eso, pero el mejor elemento que tenemos somos nosotros mismos, y lo demostramos a raíz del doble sismo y después de las vaguadas. Allí usted ve el mejor elemento, el más importante; la mayor riqueza que tiene Venezuela son nuestros venezolanos, que trabajan en función de sus propias comunidades. Lo demostramos en La Guaira. Los gobiernos regionales y municipales decían: «ya va, ya va».

Caso Valera: el alcalde tenía un montón de gente en la alcaldía esperando con picos, palas y escardillas. El gobernador del estado, aquí al lado en el despacho, tenía avanzadas y enviaba avanzadas. Los partidos políticos del Gran Polo Patriótico participaron; Tupamaro participó directamente. Entonces eso te dice que la riqueza de nuestro país es el venezolano. Ciertamente, el tema petrolero hay que profundizarlo.

 

—¿Se toca la soberanía con este acuerdo, Daniel?

—La soberanía no se negocia. El país es soberano, nosotros estamos en ese proceso, lo hemos planteado y nos sentamos a ser críticos en su momento. Ahora, vuelvo y repito, están los trasnochados, están los que están pescando en río revuelto… Ya la historia nos dará la razón.

 

Proceso de comunas

—También se percibe en el ambiente que este acuerdo pudiera trastocar de alguna u otra manera todo el planteamiento de la revolución en relación a la construcción del Estado comunal.

—Esa es una teoría agorera. Te digo que el Estado comunal, la sociedad comunal, la sociedad participativa, la sociedad deliberativa es el proceso por el cual estamos pasando. El proceso de la comuna, el proceso del consejo comunal lo venimos desarrollando, estamos haciendo proyectos, haciendo comunas, desplegando tareas en las comunidades, y ese es el proceso natural de la política.

Ahora bien, hay gente que está pensando o jugando a la fractura de la Revolución Bolivariana o a la fractura de los partidos políticos que la sustentan. Lo repito: cada partido político tiene su método y su estilo de dirección política propiamente dicho dentro de sus estatutos, sus normas y su reglamento interno de funciones. Pero cada partido está trabajando: tú ves a los compañeros del PPT, de UPV, a los compañeros del Partido Comunista, todos están trabajando. Estaban los compañeros del PSUV, que vienen de reestructurar sus cuadros, y por nuestro lado reafirmamos que nuestra condición es antiimperialista.

 


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