Eduardo Viloria / DLA
Andrés Medina Terán, técnico agropecuario y exconcejal del municipio La Ceiba, dijo ayer que la fe y la solidaridad son la respuesta de la sociedad y en especial de los habitantes de este municipio, ante la adversidad como la que se ha vivido por los sismos del pasado 24 de junio, reflejando el pueblo en su posición una profunda reserva espiritual y comunitaria, que unen voluntades a través del clamor colectivo en cada rincón del país, en oración constante y unidos con un fin, de pedir por la fortaleza para las familias, protección para los rescatistas y el milagro de encontrar con vida a quienes aún permanecen atrapados bajo los escombros que dejo la tragedia del 24.
Espiritualidad ecuménica
Esta petición, explicó el declarante, consiste en la organización de vigilias nocturnas y rosarios comunitarios, en plazas públicas y en casas de familia, que persiguen un objetivo; transformar las redes sociales en altares virtuales, para coordinar intenciones de oración masiva en horas específicas.
Solidaridad activa a las familias
La solidaridad activa a las familias, añadió el exconcejal, se hará en diferentes partes del municipio, siendo posible que las comunidades acompañen a los familiares de los desaparecidos, brindando el apoyo que necesitan, y así evitar que afronten esperas a distancia, facilitando alimentos, agua y refugio temporal a quienes aguardan noticias en la zona del desastre, reafirmando de esta manera un compromiso implícito de empatía y compartimiento del dolor como propio a nivel nacional.
Respaldo a esos héroes anónimos los rescatistas
La amplitud de rogatorias se encuentra fundamentada en mantener la esperanza activa, donde la fe colectiva funciona como el motor, para no rendirse hasta agotar todas las posibilidades de rescate, que han mantenido esos héroes anónimos, por los que también se ruega; los rescatistas.
En medio del dolor más profundo que ha tocado nuestra tierra, la respuesta de cada venezolano ha sido un faro de luz absoluta, pues desde cada rincón del país se rinde homenaje de profundo agradecimiento a la inmensa marea de solidaridad que se ha despegado para sostener a nuestros hermanos afectados por esta terrible tragedia, exaltando el valor de la unión ciudadana y la generosidad de un pueblo, que aún en las dificultades se han desprendido de lo propio, para sostener a nuestros hermanos venezolanos, donde también hay el agradecimiento al apoyo internacional, por brindar ese gesto humanitario, muy importante en el momento que más se necesitaba.
Al final Andrés Medina dijo: “Esta tragedia nos ha golpeado con fuerza, pero la respuesta colectiva nos ha devuelto la certeza, de que no estamos solos, en cada centro de acopio, en cada mensaje de apoyo y en cada mano extendida a ese pueblo golpeado, se ha manifestado la esencia más pura de nuestro pueblo, demostrando una hermandad inquebrantable que no se rinde ante la adversidad”.
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