Andrés Medina: la tragedia del pasado 24 de junio ha contribuido a la pulverización de nuestra moneda

Andrés Medina Terán, quien manda es la economía es el dólar

 

Eduardo Viloria / DLA


El exconcejal y técnico del campo del municipio La Ceiba, Andrés Medina Terán, dijo ayer en declaraciones suministradas a DLA, que la devaluación del bolívar se ha acelerado en el mercado oficial tras el doble terremoto o tragedia del pasado 24 de junio, lo que nos ha traído otra tragedia; la pulverización del poder adquisitivo de los ciudadanos, al encarecerse los costos de reconstrucción y recuperación de la tragedia, pues esto ha significado también los costos de recuperación por el traslado de los bienes, alimentos y servicios, destruyendo igualmente el valor de los salarios y pensiones que devenga el hombre de la calle, empujando a gran parte de la población a la inseguridad alimentaria, que se traduce, añadió Medina Terán a mayor pobreza, más hambre, mayor costo de vida, devaluación de nuestra moneda e incremento de la crisis económica, pues el alza del dólar, impacta de manera severa y estructural al trasporte y servicios básicos, a los municipios, que en su mayoría dependen de la comunicación terrestre dentro del eje panamericano, vía que se ha convertido en la columna vertebral, que define el costo de lo demás.

Expresó el declarante, que esta realidad se encuentra bajo la coyuntura actual, revelando factores sociales y políticos muy determinantes, cuando existe una dolarización total de insumos y de algunos alimentos, que se producen localmente en el municipio La Ceiba, siendo el transporte terrestre esclavo del dólar, ya que repuestos, como cauchos, lubricantes y mantenimiento de las unidades están tasados estrictamente en divisas comerciales, de libre mercado, difícil de conseguir, y para que aparezcan hay tener dólares.

Precisó Medina que, al depender exclusivamente de las carreteras, para conectar al municipio La Ceiba con otras localidades como Sabana de Mendoza, Valera, el estado Lara o Zulia, cualquier incremento del dólar se traslada de inmediato al precio del pasaje y del flete de carga, poniéndose en práctica de si el transporte sube, los alimentos que entran o salen del Municipio, suben automáticamente, para compensar el costo del viaje.

Vías de comunicación agrícola de la Ceiba en deplorables condiciones contribuyen con aumento de los productos.

El costo del combustible debe ser controlado, ya que el precio de la gasolina o gasoil, está fuertemente centralizado por las políticas estatales y sujeto a racionamiento recurrentes, en el interior del país, cuando el transporte público o de carga no logra abastecerse por los canales regulares de combustible, se ven en la necesidad de recurrir al mercado informal donde el combustible que necesita, debe ser cancelado a precios internacionales, tasado en dólares efectivos.

En cuanto a la desinversión en vialidad, los presupuestos destinados al mantenimiento de las vías y carreteras del eje panamericano, estas han sido también pulverizados por la devaluación y la falta de políticas públicas definidas, para este sector, que ha llevado al deterioro de las vías importantes, lo cual duplica el desgaste de los vehículos, forzando a los trasportistas a subir las tarifas de manera preventiva, que le permita cubrir las reparaciones de sus unidades de manera frecuente, en dólares

En el caso específico de La Ceiba, dijo el técnico del campo, al aumentar el costo del trasporte terrestre al productor agrícola le resulta cada vez más costoso, sacar su mercancía hacia los grandes mercados nacionales, asfixiando la economía interna, pues los intermediarios pagan menos, por los productos que compran, para compensar lo que gastan con el flete dolarizado.

 

Falta de inversión indexada al dólar

La falta de inversión indexada al dólar precariza aún más la distribución de energía eléctrica, que en el municipio La Ceiba al igual que en todo el territorio nacional, hace predecir que estamos al frente de una de las mayores crisis vivida en la historia de nuestro país, donde cada día que pasa este servicio público se deteriora más, golpeando brutalmente el bolsillo de los venezolanos y su vida familiar, con las constantes fluctuaciones, bajones y repetidos ahorro de energía, que  agobian la situación actual del incremento de temperatura, a causa de la precariedad del servicio eléctrico en nuestro municipio, finalizó.

 

 

 

 

 

 

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