Lima, 7 may (EFE).- A un mes de la segunda vuelta presidencial convocada para el próximo 7 de junio, los peruanos siguen a la expectativa de conocer oficialmente al candidato que rivalizará con la derechista Keiko Fujimori en la carrera por ocupar la jefatura de Estado, mientras el ultraderechista Rafael López Aliaga insiste, sin pruebas, en que se ha producido un fraude.
Cuando se ha contabilizado el 98,48 % de los sufragios, Fujimori recibe hasta este jueves el 17,14 % de la votación, seguida por el izquierdista Roberto Sánchez, con el 12,04 %, y por López Aliaga, con el 11,89 %.
Estas cifras, además de confirmar la presencia de Fujimori en la segunda vuelta, tras haber recibido 2.832.377 votos, otorgan a Sánchez 23.362 votos de ventaja sobre López Aliaga, ya que el izquierdista suma 1.989.272 sufragios frente a los 1.965.910 del ultraderechista.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) detalló que ya se han contabilizado 91.364 actas de votación y solo queda pendiente que las oficinas locales del jurado electoral revisen 1.402 de estos documentos.
Luego de las elecciones generales celebradas los pasados 12 y 13 de abril, solo hasta este jueves, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) informó que espera contar con los resultados totales de los comicios «a mediados de mayo».
Al respecto, la secretaria general del organismo, Yessica Clavijo, señaló que los jurados electorales especiales (JEE) deben culminar este mismo jueves con la revisión de las actas observadas y que, una vez que el JNE termine de resolver las apelaciones, se solicitarán los resultados a la ONPE para proclamar los resultados finales por cada jurisdicción del país.
«Luego, estas actas son remitidas al JNE, lo que significa que nos encontramos próximos a proclamar qué candidatos a la Presidencia de la República logran pasar a la segunda vuelta electoral», concluyó Clavijo.
El jurado electoral ofreció estos detalles del proceso pocas horas después de que López Aliaga acusara a estas autoridades de haber dado un «golpe de Estado electoral», por no atender sus reclamos para que se anulen las elecciones o se convoque a un proceso complementario en los locales de Lima que fueron afectados por un retraso en la distribución del material electoral.
El candidato ultraderechista sostiene que los retrasos en la apertura de locales de votación en Lima, donde tiene su mayor caudal electoral, fueron deliberados para -supuestamente- perjudicarlo, por lo que denuncia que ha sido víctima de un fraude, sin presentar aún pruebas contundentes.
Un informe de observación de la Asociación Civil Transparencia ha determinado que la afectación causada por el retraso no alteraría el resultado final de los comicios, mientras que la ONPE señala que los problemas afectaron al 1,34 % de las mesas de votación en Lima, pero a nivel nacional solo llegaron al 0,4% del total.
Las irregularidades en el proceso de distribución del material electoral llevaron a que el funcionario Piero Corvetto renunciara a la jefatura de la ONPE, mientras que la Fiscalía ha iniciado una investigación del caso.
López Aliaga también criticó a Fujimori por no apoyar sus afirmaciones a pesar de que, según dijo, ella «sabe bien que le están robando las elecciones», aunque la candidata ya ha iniciado su campaña proselitista de cara a la segunda vuelta.
Fujimori aseguró que, si logra ser gobernante de su país, únicamente estará en el cargo los cinco años que corresponden al mandato, ya que en Perú no existe la reelección presidencial, aunque sostuvo que Sánchez, quien muy probablemente será su rival electoral en el balotaje, querrá quedarse en el poder durante treinta años bajo un modelo similar al del chavismo en Venezuela.
