José Rojas CNP 25.946
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Es algo triste que al cumplir Valera 206 años, tradicionalmente conocida como la «ciudad de las Siete Colinas», hoy nos enfrentamos a una realidad que no podemos ignorar: Solo una de esas colinas permanece en pie como un espacio natural.
Desde Guardianes Ecológicos, nuestra celebración no es solo protocolar, es un compromiso de rescate, expresó Gilberto Graterol, presidente de esta organización.
“El crecimiento de nuestra ciudad no puede seguir dándole la espalda a la naturaleza. Proteger ese último pulmón verde que nos queda no es solo un deseo, es la única forma de garantizar una Valera habitable para las próximas generaciones».
Resaltó Graterol, es por ello que hoy bajo el trabajo incansable consustanciados como equipo y compartiendo una misión: Marisela Gómez, Mireya Quevedo, María Pérez, Rubén Díaz, y Gilberto Graterol, nuestra organización reafirma su propósito, que no es otro que el de transformar la conciencia ciudadana en acción directa.
Para nosotros, los 206 años de Valera son el punto de partida para una nueva etapa. No basta con recordar la historia; festejo rimbombantes obviando lo que es urgente proteger el presente. La última colina natural de nuestra ciudad es nuestra prioridad, y su conservación es el legado que dejaremos.
En ese sentido, el presidente Guardianes Ecológicos hace la invitación a cada valerano a ser más que un espectador, debe convertirse en un guardia
De la naturaleza o los pocos espacios verdes que quedan en nuestra ciudad “este será el mejor regalo a Valera para mantenerla en pie como arbusto que da sombra a quienes ellas cobija”.
Es justo hoy a 206 de Valera preguntarnos ¿Qué ciudad estamos construyendo? Nuestro compromiso debe ser salvar el corazón verde de Valera, finalizó.
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