Consultorio para el Alma | Una Demostración Pública de Fe | Por: José Rojas

Jose Rojas

 

“Cumplidos aquellos días, salimos. Todos, con sus mujeres e hijos, nos acompañaron hasta las afueras de la ciudad, y puestos de rodillas en la playa, oramos”. (Hechos 21:5)

Me gusta mucho esta imagen: «Todos, con sus mujeres e hijos, nos acompañaron hasta las afueras de la ciudad, y puestos de rodillas en la playa, oramos.» ¿No es genial? Todos los hombres, mujeres y niños de rodillas en la playa orando con Pablo y sus compañeros sin tener en cuenta lo que otros podrían pensar. ¿Me pregunto lo qué pensaron aquellos que se encontraban a su alrededor de este grupo de personas en sus rodillas unidos en oración? ¿Qué pasaría si en un aeropuerto antes de que una persona tomara su camino – todo el grupo se arrodillara en público para orar? ¿Cómo te sientes sobre eso? ¿Dirigieras la oración, con la voluntad de formar parte del grupo, o te avergonzarías y acomplejaras – acerca de lo que otros puedan pensar?
En nuestra iglesia los miércoles de cada semana, por la tarde hay un servicio dedicado a la oración, donde las personas son invitadas a presentar sus inquietudes y rogar ante el Señor en sus rodillas. Siempre se me ha hecho interesante lo incómodo que es para muchos de nosotros el hacer demostraciones públicas de reverencia y adoración a Dios. Si tienes problemas para hacerlo (estar de rodillas) en la iglesia, entonces hacerlo en público sería totalmente imposible para ti. Algunos cristianos, en muchos casos se sienten incómodos con la oración antes de una comida en un restaurante. ¿Por qué? ¿Por qué algunos de nosotros nos volvemos incómodos con las demostraciones públicas de nuestra fe? Después de todo, los medios de comunicación no temen criticar a los cristianos, ni tampoco es el hombre en el campo de golf sensible a mi fe cuando maldice un mal tiro usando el nombre del Señor en vano.
Parece que los cristianos están más preocupados por ofender a otras personas con las demostraciones públicas de su fe, que nunca. ¿O es algo más? ¿Acaso la sociedad ha pintado una imagen tan desfavorable de los Cristianos que muchos de nosotros nos avergonzamos de confesar en público o demostrar nuestra fe por temor a ser ridiculizados o juzgados? Tal vez es simplemente una cuestión de orgullo. ¿Estás dispuesto a arrodillarte en adoración y reverencia delante de Dios? Si estás teniendo dificultades en esta área, cual es — ¿avergonzado, tímido o arrogante? La respuesta te dirá mucho sobre el área en donde debes incrementar tu fe — éste viene bajo el título de Culto.

¿En un restaurante público sugieres tomarse de las manos y darle gracias al Señor por la comida? Todos tenemos problemas que necesitamos traer frente a Dios. ¿Cuándo fue la última vez que te arrodillaste ante Él? ¿Estabas incomodo? Cuando realmente entendemos y conocemos quien es Dios, el estar en rodillas — con la cara en el barro — es un lugar apropiado donde estar. ¿Cuándo fue la última vez que tuviste un poco de tierra en tu boca?

Fuente: Liga del Testamento

 


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