Zonas comerciales de Rubio trabajan pocas horas al día por los constantes apagones.

Desde hace 15 días la población de Rubio, del municipio Junín del estado Táchira, ha sido sometida a constantes apagones que han generado daños en electrodomésticos, alimentos, y cambios en los horarios de trabajo que afectan la economía de esta zona fronteriza.

En un sondeo realizado a habitantes de la localidad se pudo conocer que les quitan el servicio entre tres y cuatro veces al día, sin anuncios de racionamiento, ni explicación alguna de parte de las autoridades de la Corporación Eléctrica Nacional –Corpoelec-.

“Rubio como todo municipio está por sectores: centro, Poblado, Villa Julia, Cafetal, Santa Bárbara, y otros, apagan unos sectores y prenden otros. Tenemos tiempo con los racionamientos, pero desde hace un mes se hicieron más seguidos, y hace 15 días la situación empeoró. Lo que va de semana nos han quitado la luz tres veces al día de 11 de la mañana hasta las 2 de la tarde, de 3 a 5 de la tarde, y desde las 8 hasta las 11 de la noche. Es más el tiempo que pasamos sin luz que con ella”, expresó Carmen Ramírez, ama de casa.

José Sánchez trabaja en el centro de Rubio, le preocupa ver como de las peluquerías, frigoríficos y bodegas salen las personas con electrodomésticos en mano para llevarlos al técnico, porque los apagones los quemaron.

“Gente sale con electrodomésticos quemados para los técnicos, por el centro salieron con secadores de peluquerías, computadoras, nadie va a responder por esos equipos. No entendemos qué pasa, no dicen nada a nivel nacional, tampoco el alcalde ni los concejales hacen un cabildo abierto para exigir solución a esta situación, nos sentimos solos”.

Para Olga Sánchez, peluquera, lo mejor sería que quitaran la luz todo el día y la pusieran en la noche o viceversa, porque así nadie puede trabajar. “No alcanzo a trabajar ni dos horas seguidas porque me quitan la luz. Las clientas ya ni se molestan en venir porque saben que se pueden quedar con el trabajo a medias, así no podemos vivir”, agregó.

“Ya uno no puede ni ir a tomarse un café en una panadería, porque las máquinas no tienen cómo funcionar. En los bancos se va la luz e inmediatamente lo sacan a uno y lo dejan haciendo cola en la calle a la intemperie y bajo la amenaza del hampa. Mi vecino trabaja con un torno, y ya solo puede abrir cuatro horas en el día, los cortes no lo dejan trabajar”, manifestó Alexander Carrillo.  

El hospital de Rubio y las clínicas también se han visto afectados porque no tienen plantas eléctricas. Eduardo Duque tiene un familiar hospitalizado y expresó su preocupación porque el hospital se queda sin luz afectando con ello a quienes están en peores condiciones.

“Hay gente que entra con necesidad de oxigeno y los médicos no pueden resolver así quieran porque no hay luz, el gobierno no se ha preocupado ni de traer una planta, aunque con estos cortes ellas también se queman. La clínica sufrió también 15 cortes de luz en un día. Pareciera que el huracán Irma nos hubiera llegado a quitarnos la luz en Rubio”, relató.

Habitantes de Rubio se preguntan porqué no hay una protesta por el mal estado de los servicios públicos, que inciden en el desmejoramiento de la calidad de vida de los habitantes de frontera, que según dicen, se ha recrudecido desde el cierre de frontera.