DLA - Especial | 19/06/2017 | 1:00 am
Nadie alquila, nadie construye y los precios son inalcanzables al ciudadano común
El drama de conseguir una vivienda en Trujillo

Inmobiliarias de Trujillo dicen que en este contexto es imposible hacer una relación de las ventas 10 años atrás.

Gráficas: Archivo

De acuerdo a estudios de la Cámara Inmobiliaria, el 40% de la población vive hacinada o arrimada en la casa materna y las oportunidades de adquirir financiamientos para comprar algo propio superan con creces el salario mínimo percibido

Ailyn Hidalgo Araujo.-

Solo pensar en los precios de una vivienda en Trujillo, hacen que el ciudadano común se sienta devastado. Una casa promedio supera los 20 millones de bolívares, el equivalente a 100 salarios mínimos percibidos en 8 años de trabajo. A lo que además se suma, una inflación que galopa mes a mes y altera los precios sin un pronóstico probable.  

Frente a esta situación de inestabilidad económica, hoy el equipo de investigación del Diario de Los Andes despliega los análisis de la Cámara Inmobiliaria en Venezuela y en Trujillo, para presentar un bosquejo del drama de conseguir una vivienda, en un territorio donde aseguran que ya nadie alquila ni construye.

El presidente de la Cámara Inmobiliaria en Trujillo y presidente de Casa Fácil (reconocida empresa en venta de viviendas), Héctor Rad, y la Vicepresidenta de ambas entidades también, Catharina Wassink, señalan que el 40% de la población vive hacinada o arrimada en la casa materna y las oportunidades de adquirir financiamientos para comprar algo propio superan con creces el salario mínimo percibido.

Sin opciones

Como agentes de bienes raíces en su presentación indican que la opción de alquiler en Venezuela es de solo 10%, mientras que en el país fronterizo Colombia el promedio es de 38%: “en 0% se ubica la oferta de alquiler de vivienda en Trujillo, solo ofrecemos oficinas comerciales. Quien alquila una casa o apartamento lo hace a riesgo”, indican.

Exponen que la situación se debe al estricto control jurídico con la Ley de Estafa Inmobiliaria y otros que ponen en riesgo la propiedad privada para que les sea devuelta la vivienda una vez que se vence el contrato de arrendamiento. Reiteran que no hay garantía de conservar su propiedad, y ponen como ejemplo una casa donde los inquilinos, al mudarse, dejaron los espacios desvalijados.

En un recorrido del equipo del DLA por las urbanizaciones y zonas residenciales del municipio Valera, se registró que en las opciones de alquileres solo están disponibles habitaciones, de preferencia para estudiantes, y en escasa medida, anexos con entrada independiente para parejas, pero“sin hijos”.

Los arrendatarios indican que no aseguran un pago fijo mensual por más de 3 meses, en vista de los cambios monetarios. De igual modo, solicitan 3 meses de depósito como garantía y los precios oscilan entre Bs. 20 mil mensual para una habitación y Bs. 100 mil para un anexo. En su mayoría, sin mobiliarios. Es decir, que a la persona le toca comprar desde la cama hasta el televisor. 

Nada nuevo

De entrada indican que en Trujillo no hay nada nuevo que comprar y a diario trabajan es con asesorías para personas que quieren vender o adquirir inmuebles ya fueron estrenados hace tiempo. La tendencia es que quienes venden, quieren que les quede dinero para comprar algo fuera del país, “para que sus hijos estudien afuera”.

Mientras que, lo que compran deben aprovechar el momento, no guardar el dinero. Son innumerables los casos que tienen de personas que salieron de su inmueble y hoy solo “se están comiendo la plata”, lamentan. Agregan que la gente vende con la intención de cambiar el dinero a dólares cuando ni quisiera tienen una cuenta en el exterior. No existe una planificación económica real.

“El precio lo pone el vendedor y el comprador ajusta. Es mutuo acuerdo, pero la gente desvirtuó las ventas con eso del dólar. El hecho de que haya una página que indica el aumentó el dólar, no quiere decir que el inmueble aumente”, comenta el presidente de Casa Fácil.

Cuenta que en noviembre del 2016, un cliente dijo que vendía en 100 mil dólares su casa ubicada en la zona sur de Valera, y en 15 días, el dólar pasó de mil a 4 mil y él no logró vender. Quiere decir que, perdió 4 veces lo que pudo haber adquirido.

Pero aclaran que los precios y la situación son diferentes en cada región, por ejemplo, explican que en estados como Carabobo hay mucha oferta de venta de viviendas, mientras que en Trujillo es mínima.

En otra estadística aseguran que 2 de cada 3 viviendas son autoconstruidas, pero Bs. 760 mil cuesta el metro de construcción de una casa popular. Más, el terreno se suma el 30%, lo que significa un incremento a 1.050.000 bolívares, multiplicado por 50 metros como mínimo que debe tener la vivienda. “Es un precio muy alto el que tendrían que pagar”, calcula Héctor Rad.

La opción de comprar una vivienda ya hecha tampoco es muy viable, las diferencias de precios son muchas, por ejemplo en la urbanización El Bosque, ubicada en la Bajada del Río, el metro cuadrado de apartamento lo venden en millón y medio, pero en Las Acacias, hay apartamentos que oscilan entre 900 y 2 millones el metro cuadrado. “El vendedor vende a su gusto y eso altera todo el mercado”, reiteran.

Los empresarios desde las distintas inmobiliarias del estado Trujillo manifiestan que la existencia de un dólar paralelo“hace muchísimo daño y no hay forma de buscar un dólar promedio”. Piensan en vender en dólares y eso es ilegal, lo justo sería fijar el precio en bolívares y después sí lo llevan a dólares, aconsejan.

Sobre un bum que hubo, cuentan que está el municipio Motatán, donde “vendieron demasiado el año pasado porque remataron, y la gente que no tenía casa aprovechó y compró allá. Eso se dio porque era propiedad de personas que estaban engordando los inmuebles y decidieron salir de ellos. La mayor parte de las casas que hoy se venden, son de nivel medio bajo”, cuentan.

Cero construcciones

En Trujillo hoy no se construyen complejos habitacionales de mano de la empresa privada, porque la venta de casas o apartamentos a crédito se acabó, ahora trabajan estrictamente de contado y esa es la razón de paralización de proyectos ahora engavetados.

Detallan que además, las posibilidades de adquirir un crédito son mínimas porque la persona tendría que recibir “mucho dinero” para que la entidad bancaria le otorgue suficiente para construir una vivienda.  

Explican que para conseguir el crédito de Política Habitacional otorgado por el gobierno nacional, la persona requiere un ingreso mínimo mensual de Bs. 525 mil, que le permiten la opción al crédito de 20 millones de bolívares, pero que le deja una cuota de pago mensual en 183.750 bolívares, pagaderos en 35 años con una tasa de interés fijada al 10.66%.

A este problema, suman el tema de las expropiaciones, que aunque en Trujillo afirman no ser golpeados por esto, sí hay tres grandes terrenos que se encuentran paralizados, y según Gaceta Oficial del gobierno están es bajo el estatus de “afectados”.

“El primero se ubica en la recta del Gianni, donde se iba a construir un gran supermercado, y el otro es en la bolivariana, toda la zona donde está el carrusel en ruinas. Ambos terrenos desde hace 3 años son propiedad del gobierno y los dueños en ningún momento recibieron una notificación”, especifica Catharina Wassink.

A esa misma situación, suma el terreno ubicado frente a Makroval, donde iban a construir una complejo habitacional y fue invadido. Acotan que las propiedades tampoco fueron pagadas ni se han dado conversaciones entre las partes privadas y públicas.

En su evaluación, los empresarios informan que es imposible establecer una relación de 10 años atrás como antecedentes, porque si hace 4 años podían comprar acero para la construcción en Bs. 24 el kilo, ahora el precio asciende a Bs. 8.400 el kilo.

De igual forma dicen que ocurre con el cemento, que es materia prima para la fabricación, si antes lo conseguían en Bs 500 ahora lo pueden adquirir hasta en Bs. 20 mil una sola paca, y no tienen acceso al cemento regulado, ni a ninguno de los materiales de construcción controlados por el Estado.  

Sin embargo, como pronóstico, el presidente de la CI en Trujillo, ingeniero Héctor Rad, dice que los ánimos son positivos y a nivel central hablan de “que los tiempos buenos pasaron, pero los malos también pasarán, y aunque la recuperación no será inmediata, sí será sólida”.

-En 2016 crearon la Cámara Inmobiliaria en Trujillo para ofrecer asesorías, guías, alianzas y contactos a los agentes de bienes raíces.

-24 de los 60 miembros de la CI son inmobiliarias conformadas para la venta y construcción de viviendas.

-Solo 1 de las grandes constructoras de Trujillo actualmente desarrolla un plan habitacional que inició el año pasado.

-En 2017 no ha iniciado ni una obra de construcción de soluciones habitacionales por parte de una inmobiliaria adscrita a la CI.

-3 personas al día preguntan en promedio cómo adquirir vivienda.

-5 llamadas a diario reciben en promedio de personas que preguntan cómo hacer para vender su casa.

-80 de la población que busca comprar vivienda tienen entre 22 y 45 años de edad, el otro 20% se ubica entre los 50 y 65 años.

-Inmobiliarias afirman que la venta de viviendas se paralizó el año pasado y en el mes de marzo 2017 recrudeció y “se paró”.

-En 50% menos de lo ofertado consiguen vender las casas luego de realizar la oferta.

-Hoy día, 70% vende su vivienda porque quiere “algo más pequeño” para que le quede dinero que puedan invertir fuera del país. El otro 30% fluctúa de manera normal en la compra y venta de inmuebles.

-95% de la población quiere un apartamento para vivir, la opción de casa la dejan en segundo lugar.

-Hace 4 años se paralizó la construcción de viviendas en Trujillo.

-En 2013 lograron vender hasta 98 viviendas en un día, se vendía “como pan caliente”, dicen.

-Hace 4 años, en una semana vendían entre 7 y 10 viviendas a estrenar, hoy “ninguna” porque ya no fabrican. “El mercado cambió totalmente”, aseveran.

El Dato

2 grandes proyectos de viviendas tienen planificados para Trujillo. Aguardan su desarrollo para cuando se garantice estabilidad jurídica y económica a las constructoras.

La Cifra

De 3 millones es el déficit de viviendas en Venezuela según la Cámara Inmobiliaria.

Hace falta confianza

A juicio de los agentes de ventas de viviendas, en Venezuela lo que hace falta es confianza en el empresario. Señalan que en la actualidad se “les tilda de no cumplir con las fechas programadas y de cobrar más de manera injustificada”, situación que escapa de sus manos frente a la inestabilidad económica. Por ahora, su recomendación es quien pueda “aguantar la venta de su inmueble, que aguante y no venda aún” o si tienen un terreno, consigan un crédito y acudan a ellos para la construcción personalizada de su vivienda. Asimismo, anuncian que como parte de su labor, en las próximas semanas dictarán cursos sabatinos con una duración de 9 meses para las personas que requieren Formación Integral de Profesionales Inmobiliarios (FIPI).

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