DLA - DEPORTES | Beisbol | Miercoles 18/11/2015 | 2:00 am
L U I S A P A R I C I O M O N T I E L
“Se lo debo todo a mi familia”

LUIS APARICIO resalta a la familia por encima de cualquier otra cosa, incluyendo al beisbol.

Gráficas: Cortesía: Ernesto Vera Irdez

Elvin Humberto Gonzalez/ECS.-

 Luis Aparicio Montiel ya era un adelantado a sus 19 años de edad. De allí que su mentor, Luis Aparicio Ortega, “El Grande”, no dudara en darle el bate para ir al plato en lugar de él, en ese inolvidable encuentro entre Gavilanes y Pastora, que dividió en dos la historia del beisbol.

Aquel Juego de la Chinita, celebrado en 1953, marcó el debut de quien en 1984 vería su placa expuesta en el Salón de la Fama de Cooperstown. Fue en la Liga Occidental, uno de los dos circuitos reconocidos por la MLB que ha tenido Venezuela.

Había sido integrante de selecciones nacionales, y estaba a punto de disputar su primer compromiso en la Lvbp (un año después tendría una fugaz participación con el Caracas en la zafra 1954-1955).

Con el Gavilanes, institución de alcurnia en Maracaibo, ganó su primer premio como Novato del Año. En octubre de 1956 recibiría el segundo, ya en la Liga Americana.

Ya ha pasado 62 años

El 18 de noviembre de 1953 hubo una gran expectativa en el estadio Olímpico de Maracaibo. Allí, uno de los mejores peloteros de Venezuela anunciaba su retiro: Luis Aparicio Ortega, “El Grande”, quien dio paso al estreno del que sería, hasta ahora, el único venezolano inmortalizado en el Salón de la Fama de las Grandes Ligas.

Hoy miércoles 18 de noviembre de 2015, Luis Ernesto Aparicio Montiel celebra hoy  62 años de su debut en el beisbol profesional, que se dio en el marco de la histórica rivalidad del beisbol zuliano entre Gavilanes y Pastora ante más de siete mil aficionados que se dieron cita en el parque ahora conocido como Alejandro Borges, tal como lo reseña el libro Mi Historia, en donde se recoge su biografía autorizada.

Un adolescente

Luis Aparicio Montiel ya era un adelantado a sus 19 años de edad, de allí que su mentor no dudara en darle el bate para ir al plato en lugar de él, en ese inolvidable encuentro entre Gavilanes y Pastora, encuentro que dividió en dos la historia del beisbol.

Con este inmortal del deporte venezolano tuvimos la oportunidad de dialogar el pasado 11 de noviembre cuando en el estado Zulia se celebró el Día de Luis Aparicio, aprovechando nuestra estadía en Maracaibo, en la cobertura de la Vuelta al Zulia en bicicleta.

Zulianidad pura

 “Claro que yo tenía 19 años de nacido, y no 17. Por exigencia de mi padre fui a batear por primera vez en el beisbol profesional”, soltó de una el más grande de los deportistas zulianos.

 “El Juego de la Chinita es parte del gentilicio zuliano, una fiesta que convoca a miles de comensales cada 18 de noviembre, desde los tiempos del estadio del Lago. Esto es parte de nuestra zulianidad, apunta el inmortal Luis Aparicio.

¿Cómo fue ese día?

 “Muchacho, me vas a poner a recordar un pocotón de años. La historia no iba a ser así. A mí me correspondía debutar un día antes, es decir el 17 de noviembre, pero ese día llovió parejo. ¡Mi madre!, parecía un diluvio, y no se pudo jugar.  Es por eso que siempre digo que La Chinita me tenía reservado ese día 18, cuando nací por segunda vez; la primera fue cuando me parió mi madre”.

Tomó el bate y no el guante

Bajo el mismo sol que hoy calienta Maracaibo, Aparicio tomó el bate. “Todo fue por orden de mi viejo.  Yo caminé al home aquel 18 de noviembre y recibí un bate; no fue el guante, como se ha dicho erróneamente. Esa era mi primer turno en la pelota profesional como jugador del Gavilanes.”

¿Qué significado tiene esa fecha?

“Un significado ENORME (¡mijo, poné eso en mayúsculas!). Es una fecha que por fortuna tuve la bendición para la posteridad por parte de la Virgen de Chiquinquirá. Eso cambio mi vida, la de mi familia y la del beisbol.”

¿Qué sintió?

 “De verdad nada anormal. No sentí nerviosismo. Más bien estaba fiebrudo por jugar. Lo disfruté mucho. Mi padre me dijo que me divirtiera jugando; y eso lo hice ese día y durante (toda) mi carrera. Siempre me divertí jugado beisbol.”

¿Logró embasarse?

 “No, me fui en blanco; me metieron de 4-0 y perdimos 7x4 contra Pastora”.

La familia primero que el beisbol

Luis Aparicio dice ser un hombre profundamente agradecido: “Yo le debo y le agradezco mucho al público, porque Luis Aparicio, el pelotero, se lo debo al público”, apuntó. Siguió diciendo: “Pero Luis Aparicio, el hombre, se lo debo a mi familia, a mi mujer y a mis hijos. La familia siempre ha sido lo más importante en mi vida”.  Incluso, él dice que la familia está encima del deporte que le dio la fama.

“Para mí primero que nada es la familia. El beisbol es secundario, y me dio todo lo que me dio porque era mi trabajo; pero si no hubiera sido por mi familia, no hubiera llegado a tanto, ni fuese quien soy. Quién sabe que hubiese sido de mí sin el apoyo familiar.

SUS FRASES

“Ese 18 de noviembre recibí un bate y no fue el guante”

“Mi padre me dijo que me divirtiera jugando; y cuando ya no me divertía, no jugué más”

7

Mil personas presenciaron el debut de Luis Aparicio en el estadio Olímpico de Maracaibo

1953

Año histórico para el beisbol venezolano; hacía su debut el más grande de todos.

81

Años de edad para el hombre más representativo del deporte zuliano

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