DLA - Agencia | 6/03/2017 | 1:26 pm
Quien te genera miedo, no te ama
Publicado en Los Andes Semanario edición 57 por Rosalinda Hernández C. Foto: Cortesía.-

Las culturas heredadas trasmiten mensajes que pueden contribuir a la violencia contra la mujer. Una educación basada en valores y principios a veces no es suficiente para evitar ser víctima del maltrato y las agresiones

Estuvo 17 días en coma con fractura triple del maxilar inferior, tabique nasal y órbita ocular derecha, lesión en el lóbulo parietal derecho. En la columna, sifosis en grado dos, en las L4, L5 y L6; fisuras en las cervicales C3, C4 y C5; además de fractura del sacro coccígeo con altere inversión, hemorragia interna, pérdida del riñón derecho, fractura abierta de tibia y el peroné.

La anterior no es la historia clínica de un boxeador, ni de un practicante de lucha libre,  así relata Belén Vallenilla Gutiérrez, una mujer, como tantas en el mundo, que ha sido víctima de la violencia de género, el infierno que vivió durante 26 años.

Proveniente de una familia funcional y con arraigo religioso católico, en su entorno nunca vio violencia y en su casa jamás se habló de sexo; esto puede explicar por qué a los 14 años de edad, cuando conoció a su maltratador y tuvo su primera experiencia sexual, no sabía lo que había hecho.

“Con un libro de puericultura fue que supe que había tenido sexo con él y para tapar mi falta, porque es que uno se tenía que casar virgen, yo seguí con la relación y luego nos casamos, tenía 18 años”.

No fue su decisión, aunque sí su bendición, decidir cuántos hijos traer al mundo. Belén relata que era violada por su pareja, quien a su vez no le permitía tomar anticonceptivos, los escondía.

Cada parto fue más difícil porque durante el proceso de gestación era golpeada constantemente, al punto que sus tres hijos sufrieron las consecuencias.

“Mi primer hijo nació con las piernas mal formadas, producto de los golpes. El segundo fue sometido, recién nacido, a un ecosonograma cerebral para constatar su estado porque tuve un paro respiratorio cuando él me dijo que no era su hijo, que yo tenía un amante. Y mi tercera bebé, nace antes de lo estimado luego que su padre me hace rodar por las escaleras”.