DLA Columnas | 15/06/2014 | 2:00 am
El gran político para Venezuela Simón Bolívar presidente de Venezuela

Por: Pedro Frailán (*)

Año 2. N° 42

Angostura es una nueva estrategia del Libertador que, aislado, inicia una nueva conquista, que será la definitiva, aunque primero tenga que salir a libertar a Nueva Granada para regresar triunfante a su patria y consagrar su ideal de libertad con sello bolivariano, para proseguir con otro de ideal más amplio, la Gran Colombia.

 “Padres de la Patria, al igual de los Padres de la Independencia, los llamó espíritu tan culto y liberal como Manuel Díaz Rodríguez.”.  Mario Briceño Iragorry. Patria arriba

Le correspondió a Simón Bolívar convertirse en el segundo presidente de Venezuela, en un período transitorio entre el Congreso de Angostura y el de Cúcuta; es decir, de 1919 a 1821. En un clima de mucha incertidumbre, crisis e inestabilidad política, pues nos encontrábamos en plena guerra por la independencia del país y para éste tiempo no sólo era una guerra casera, sino ya de forma internacional.

Bolívar había tomado el mando del ejército desde Cartagena en el año de 1813, encontrándose con muchas dificultades había conseguido victorias, pero también saboreaba derrotas; entre ellas, la caída de la segunda República, ya trascurrido cuatro años y no la había podido recuperar, ya que el control realista era hegemónico en todo el territorio nacional. No sabía que atender primero, si los problemas internos de la causa venezolana o los externos con España.

Se  situó  en Angostura a las orillas del Orinoco, para ese tiempo era una ciudad prudente, provincial, de unos seis mil habitantes aproximadamente. Desde ahí ideó su conquista hacia la libertad política de Venezuela, logrando instalar el Congreso  Venezolano, producto de una elección para diputados con mucha dificultad, el 15 de febrero de 1819. Pero, al mismo, con un pensamiento optimista frente al destino del país, porque lo que si sabía era conjugar el tiempo, ya lo había demostrado en otras ocasiones. ¡Claro!, era un intérprete de la filosofía de la ilustración.

 Vivió en Europa desde joven, observó este movimiento intelectual considerado como de las mayores expresiones de libertad, soberanía, republicanismo, derecho y deberes de la modernidad. No sólo fue un intérprete, sino que lo demostró con acciones y hechos, quedando registrado en la historia política universal. En Angostura, desde una orilla de Venezuela, se convierte en segundo Presidente, el 18 de febrero lo proclama de unanimidad el soberano congreso, a la edad de treinta y seis años.

Un hombre joven pero con recorrido largo por el compromiso asumido, lo demuestra intelectualmente en su discurso. Pieza oratoria que se convierte en un clásico político de nuestra historia, en ese momento estamos en presencia de un estadista que necesitaba introducir  a su proyecto republicano a una estructura de Estado, para luego proseguir la lucha por la independencia de su nación y de otras de la América-española que lo estaban requiriendo.

El discurso de Angostura es su programa de Estado, en ello realiza sus propuestas auténticas.  Es un proyecto de estudio de historia política comparada desde los griegos, pasando por cada una de sus edades, hasta llegar a la experiencia venezolana, pero sin dejar de mirar el tiempo que vendrá, que lo consagraría luego en la Gran Colombia. Es por ello, que el Vice- presidente es un neogranadino, Francisco Antonio Zea.

Este Congreso se instaló en la sede municipal, de nuevo el municipio, una institución colonial, servía de base para el nacimiento de la república venezolana. En ese momento, Bolívar propone un Congreso Bicameral, en donde el Senado debería ser hereditario, el poder moral. Para que el parlamento sesionara, lo consagrará en la próxima Constitución. Los diputados, de acuerdo a sus reflexiones, decidieron no aprobar estos ideales.

Bolívar y su historia

Ver a Bolívar recorrer y construir la historia Venezolana, es mirar a un personaje que evoluciona con la experiencia. Como el Bolívar soñador de Monte Sacro en 1805. El observador del 18 de abril, el inquieto, el del discurso del 4 de julio de 1811. El derrotado, pero conquistador del Manifiesto de Cartagena de 1812. El feroz del Decreto de Guerra a Muerte de 1813. El justo del Manifiesto de Carúpano. El que cierra un ciclo por completo para reinventarse en Jamaica en 1815. El estadista, el gran político de Angostura de 1819, sólo su fuente directa  nos señala su vida.

Referencia Bibliográfica.

LAVRESTSKI, I. Simón Bolívar. Editorial Progreso Moscú. Moscú 1982

(*) frailánp@uvm.edu.ve

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