DLA Columnas | 25/05/2015 | 2:00 am
¿Andrés Eloy, comunista?

Por: Aníbal Rodríguez Silva.

En celebración del 60 aniversario luctuoso de Andrés Eloy Blanco, el Diario de Los Andes convocó a prestigiosas firmas regionales para honrar a ésta importante figura literaria y política del siglo XX venezolano. Entre ellas, al ilustre cronista de Valera, escritor al cual admiro y respeto. Hay un párrafo de la crónica de Don Luis González que no deja de sorprenderme.  Mientras cuenta la historia del personaje: su exilio en Timotes, su paso por Valera y su posterior exilio a la caída de Gallegos, nos afirma que Andrés Eloy Blanco salió exiliado con un grupo de comunistas. Pareciera decirnos, el cronista de Valera, que Andrés Eloy Blanco era comunista, y ese es el motivo de su exilio y posterior muerte en Ciudad de México. Espero que esto sea un lapsus de Don Luis y no parte del coro que desde hace más de 15 años intenta falsear la historia de Venezuela. Para decirlo en palabras del propio González, creo que Andrés Eloy no fue habitante del Barrio Moscú. Fue un simple Juan Bimba. Como sabemos, Andrés Eloy Blanco fue fundador del partido Acción Democrática, cuyo origen es comunista, pero que a partir del Plan de Barranquilla da un giro hacia la social democracia. La figura literaria del poeta ha sido puesta en cuestión por la vanguardia de los años sesenta, no así su labor como parlamentario, su actitud tolerante, su búsqueda y creación de una cultura democrática en la Venezuela que despertaba al siglo XX en un tardío año 1936. Esta actitud tolerante de nuestro personaje queda en evidencia en sus intervenciones como parlamentario de la Asamblea Constituyente de 1947. Momento de crispación política y polarización que el poeta resolvía con humor. Pido a los lectores que comparemos a un Andrés Eloy Blanco parlamentario, creado de puentes, tolerante y humorista, frente a nuestro actual presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello. La Asamblea es el espacio político del diálogo y su presidente está en las antípodas del diálogo. Con una Asamblea presidida por un inefable personaje como Diosdado, será imposible volver a la política y al diálogo en Venezuela.

Llegó el caudillo y mandó a parar.

El caudillismo es una de las expresiones políticas que lamentablemente identifican a Latinoamérica. Al finalizar las guerras de independencia, nuestros países fueron gobernados por caudillos locales. Entre las características del fenómeno tenemos: líder carismático, militar, centralista, los poderes públicos se reducen a un mero formalismo. Según Octavio Paz, la figura del Caudillo es herencia hispana del militar árabe que gobernó la península durante muchos siglos. Lo cierto es que todo el siglo XX venezolano ha estado regido por la voz de un caudillo, ya sea militar o civil. Uno de los últimos caudillos acaba de pasar por el estado Trujillo, nos referimos a Diosdado Cabello. Trajo un mandato. Cero disidencias durante las elecciones parlamentarias. Ante las fracturas y el descontento de las bases chavistas, el caudillo, como dijo Carlos Puebla, de Fidel, llegó y mandó a parar. Pero, además, como en la Cuarta República que tanto denostan, trajo una imposición para las parlamentarias. Los nombres de los candidatos de la lista. De nuevo se reservan los puestos salidores y se los dan a líderes de poco impacto en sus regiones. Se trata de importados. De señores que no viven en la región ni vivirán en los próximos 5 años. Cabello vino a levantar la mano de Darío Vivas. Viva la Cuarta República¡¡¡¡¡

Quiénes Somos | Estructura Corporativa | Aviso Legal | Dónde Llegamos | Contacto

Copyright © 2014. Editorial Diario Los Andes. Venezuela | RIF: J-09003756-0

Powered by:Venetech Smart Solutions