DLA Columnas | 7/05/2017 | 1:00 am
4º domingo de Pascua 7 de mayo de 2017

Por: Pbro. Tomás Espinosa Aguilar

Color: Blanco Ciclo A

PRIMERA  LECTURA (Hech 2, 14a. 36-41)

 Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

El día de Pentecostés, Pedro, poniéndose de pie con los Once, levantó la voz y dijo: “Todo el pueblo de Israel debe reconocer que a ese Jesús, que ustedes crucificaron, Dios lo ha hecho Señor y Mesías”. Al oír estas cosas, todos se conmovieron profundamente y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: “Hermanos, ¿qué debemos hacer?”. Pedro les respondió: “Que cada uno se convierta y se haga bautizar en el nombre de Jesucristo para que les sean perdonados los pecados, y así recibirán el don del Espíritu Santo. Porque la promesa ha sido hecha a ustedes y a sus hijos, y a todos aquellos que están lejos: a cuantos el Señor, nuestro Dios, quiera llamar”. Y con muchos otros argumentos les daba testimonio y los exhortaba a que se pusieran a salvo de esta generación perversa. Los que recibieron su palabra se hicieron bautizar; y ese día se unieron a ellos alrededor de tres mil.

Palabra de Dios.

A. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL (Sal 22, 1-6)

 R. El Señor es mi pastor, nada me puede faltar.

El Señor es mi pastor, nada me puede faltar. Él me hace descansar en verdes praderas, me conduce a las aguas tranquilas y repara mis fuerzas. R.

Me guía por el recto sendero, por amor de su nombre. Aunque cruce por oscuras quebradas, no temeré ningún mal, porque tú estás conmigo: tu vara y tu bastón me infunden confianza. R.

Tú preparas ante mí una mesa, frente a mis enemigos; unges con óleo mi cabeza y mi copa rebosa. R.

 Tu bondad y tu gracia me acompañan a lo largo de mi vida; y habitaré en la Casa del Señor, por muy largo tiempo. R.

SEGUNDA LECTURA (1Ped 2, 20b-25)

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro.

Queridos hermanos: Si a pesar de hacer el bien, ustedes soportan el sufrimiento, esto sí es una gracia delante de Dios. A esto han sido llamados, porque también Cristo padeció por ustedes, y les dejó un ejemplo a fin de que sigan sus huellas. Él no cometió pecado y nadie pudo encontrar una mentira en su boca. Cuando era insultado, no devolvía el insulto, y mientras padecía no profería amenazas; al contrario, confiaba su causa al que juzga rectamente. Él llevó sobre la cruz nuestros pecados, cargándolos en su cuerpo, a fin de que, muertos al pecado, vivamos para la justicia. Gracias a sus llagas, ustedes fueron sanados. Porque antes andaban como ovejas perdidas, pero ahora han vuelto al Pastor y Guardián de ustedes.

 Palabra de Dios.

A. Te alabamos, Señor.

EVANGELIO (Jn 10, 1-10)

 Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Juan.

 Jesús dijo a los fariseos: “Les aseguro que el que no entra por la puerta en el corral de las ovejas, sino trepando por otro lado, es un ladrón y un asaltante. El que entra por la puerta es el pastor de las ovejas. El guardián le abre y las ovejas escuchan su voz. Él llama a las suyas por su nombre y las hace salir. Cuando ha sacado todas las suyas, va delante de ellas y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz. Nunca seguirán a un extraño, sino que huirán de él, porque no conocen su voz”. Jesús les hizo esta comparación, pero ellos no comprendieron lo que les quería decir. Entonces Jesús prosiguió: “Les aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos aquellos que han venido antes de mí son ladrones y asaltantes, pero las ovejas no los han escuchado. Yo soy la puerta. El que entra por mí se salvará; podrá entrar y salir, y encontrará su alimento. El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir. Pero yo he venido para que las ovejas tengan Vida, y la tengan en abundancia”.

Palabra del Señor.

A. Gloria a ti, Señor Jesús.

Pbro. Tomás Espinosa

Hermanos y hermanas, la liturgia de la palabra de este domingo, nos invita a escapar de esta generación perversa, convertir nuestro corazón a Dios, confiar sin desfallecer, pues el Señor es nuestro pastor, y a su lado nada nos faltara. El que entra por la puerta es pastor de las ovejas, el que entra por otra parte es ladrón. Hermanos solo Cristo es camino, es verdad, solo Cristo es la puerta. La imagen del evangelio habla del buen pastor que entra por la puerta, conoce sus ovejas y ellas le reconocen. El buen pastor conduce hacia fuentes tranquilas, nos sostiene, nos consuela en los momentos difíciles, y nos da  fuerzas para seguir adelante. El evangelio nos presenta a través de Cristo, la vocación del buen pastor, la seguridad de las ovejas y la preocupación del buen pastor que deberá  dar la vida por ellas.  Leyendo entre líneas encontramos la definición de todo aquel que cumple un rol de guía entre sus hermanos, entre su pueblo. Tristemente ante esta prueba muchos resultan incapaces. Los acontecimientos en estos últimos días, son la prueba que nuestro pueblo no tiene buenos guías, que quienes fungen como representantes de nuestro pueblo, nos han defraudado como guías, pues nos han llevado por cañadas obscuras, hacia fuentes turbulentas. Los hechos así lo demuestran, estos  no entraron por la puerta, sino saltaron por otra parte, no entraron por la puerta de la verdad, entraron por la puerta del fraude, por eso gran parte del pueblo hoy no les reconoce, no les sigue y no escuchan su falsa voz. Solo Cristo es el modelo de todo aquel que quiera acompañar a su pueblo en el camino de la verdad, para construir una sociedad más justa. Lo que la sagrada escritura nos enseña tiene sus consecuencias en la vida de nuestra sociedad, el reino de Dios presente entre nosotros nos ilumina, la gracia de Dios nos vivifica, las desviaciones se corrigen, se corrobora el ánimo para obrar el bien, como decía san Juan Pablo II ¡Venezuela despierta! Se han cometido muchas injusticias, se ha acumulado mucho odio y rencores. Salta a la mente, como a los que les estaba hablando San Pedro, en la primera lectura ¿Qué tenemos que hacer hermanos?  Es necesario dar pasos concretos, luchar por la paz, entrar por la puerta de la verdad, y no dejar que ningún usurpador e ilegítimo destruya nuestra nación. En el reconocimiento de los derechos de la conciencia humana, consiste el fundamento primario de todo ordenamiento político auténticamente libre. No es posible ningún progreso auténtico en el diálogo, sin el respeto del derecho natural y originario a conocer la verdad y vivir según la misma. Hoy nuestra madre patria llora la muerte de sus hijos. A María Santísima imploramos para que proteja a nuestros jóvenes, a los hijos de esta patria que luchan y anhelan auténticos guías, a imagen de su hijo Jesucristo buen pastor. ¡Feliz domingo!

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