DLA Columnas | 20/12/2016 | 1:00 am
¿Sufrir es una Opción?

Por: Camilo Perdomo

<Nada nos vuelve modestos, ni siquiera el ver un cadáver>Cioran. Esbozos de vértigo, La desgarradura.

<El dolor es inevitable. El sufrimiento es opcional. Anónimo.

La pregunta del Tópico no es mía, aparece en distintos espacios de la literatura, en conversaciones, en debates. Es una reflexión que nos conduce a una lectura de lo que somos, de lo que aspiramos ser. En textos de pensadores griegos antes de la era cristiana esa pregunta era básica en la cotidianidad de la ciudad. En otras entregas he vinculado sufrir y dolor con la creación de la tecnología, de la máquina, es decir aquello donde la idea de Dios o Demonio sobra. El hombre como productor de su dato existencial no tiene otra opción que ser libre así hayan seres que lo atan a mitos, dioses y demonios. Su verdad es una construcción cotidiana donde ensayo y error son parte del juego por la vida. Así sabemos hoy que Platón ha sido superado en eso de diferenciar alma y cuerpo. Ya existe la posibilidad de fabricar células artificiales, ya la tecnología de los embriones sepultó la idea tradicional de familia por lo que un ser puede tener hoy distintos progenitores, lo que a su vez muestra los límites del discurso jurídico de la herencia y propiedad. En el mundo de las prótesis ante la pérdida de un miembro como brazo o pierna hay adelantos que le dan ventaja a ese ser, antes denominado discapacitado, sobre los seres normales. El futuro es indefinible, como lo dijo con claridad el filósofo del despecho Juan Gabriel: <lo pasaré muerto>. No hay sino presente. De tal manera que sufrir sigue siendo una opción como escoger entre el bien y el mal, pero el dolor se puede atacar con psicofármacos. Esta parte acaba con cualquier definición cerrada de ética y moral donde los fanáticos fundamentalistas mezclan los términos, culpa, conciencia y dioses para rellenar una verdad que se les escapó de los laboratorios de la manipulación ideológica. En mi libro, publicado generosamente, por Apula, sobre la Metaética, indico algunas claves de la metodología de los relatos a los fines de intentar atrapar el curioso mundo del error y los valores desde la Bioética postmoderna. Por ejemplo: imaginemos una jaula donde una persona tiene utensilios diversos para entretenerse, la puerta está abierta para que alguien entre, pero no para salir. Allí el prisionero no se preocupa mucho por reflexionar pues admite que estar preso es algo normal a condición de tener el disfrute de tales utensilios donde los teléfonos, la televisión y la comida no le faltan. Sin embargo, tiene intuiciones del riesgo de rebelarse, escaparse y perder esos aparentes privilegios. Esta imagen amplificada a una ciudad, una sociedad o una nación explica diferencias entre riesgo y adaptación a situaciones donde la libertad es el camino para salir del sufrimiento. De allí que la idea de aceptar situaciones que van contra el libre juego entre dignidad y libertad no es tan fácil de superar por muchos discursos invitando a la rebelión que a los seres se les haga. Pareciera que sufrimiento y resignación no solamente son opcionales, sino reproducidos por los discursos del desaliento y la frustración. Cuando me tomo la molestia de investigar por cuáles razones los venezolanos optamos por el sufrimiento encuentro bases de la cultura judeocristiana sembradas como modelo de comportamiento donde no admitimos el valor responsabilidad frente a cualquier idea vaga de culpa. Nada más con desgranar las palabras de los líderes políticos del gobierno o la oposición en alcaldías, comunidades, o de cualquier espacio observaremos la forma de escape a sus errores e incapacidades manifiestas, destaca allí la culpa, el fueron los otros, eso lo heredamos, las lluvias lo impidieron, el viento tumbó los árboles, la partida no alcanzó, se robaron los reales. En fin, <Todo vale>. Al admitir estas incompetencias aceptamos la cárcel y las limosnas que nos sueltan a los fines de mantenernos presos, pero donde no admitimos estar en prisión. Luego, no nos quejemos del sufrimiento si lo escogimos como estilo de vida. Les deseo feliz navidad y hasta un mejor 2017. Saque sus conclusiones.

@CamyZatopec

Quiénes Somos | Estructura Corporativa | Aviso Legal | Dónde Llegamos | Contacto

Copyright © 2014. Editorial Diario Los Andes. Venezuela | RIF: J-09003756-0

Powered by:Venetech Smart Solutions