DLA Columnas | 30/11/-0001 | 12:00 am
I DE FERIA/ SE CORTARON SEIS OREJAS DE MENTIRAS

Por: Leonardo Hernández Pineda / columnagranayoro@gmail.com

La Comisión Taurina se inventó seis orejas en la corrida de toros que abrió los festejos mayores del abono de San Cristóbal. En una tarde en la que predomino el ganado anovillado el cual no dio opciones a los toreros ya que se apagaron muy pronto en el último tercio. Las reses enviadas por el ganadero yaracuyano Juan Campolargo carecieron de trapío aparte de mostrar un afeitado descarado en sus astas.

Abrió tarde el diestro francés Juan Bautista Jalabert a quien se vio muy por encima de sus dos toros, en el primero instrumento faena justa por las condiciones del toro y tras recetarle una estocada atravesando al animal, le fue concedida erróneamente una oreja. Con su segundo un toro copia al carbón del primero instrumento una faena sin despeinarse pases por ambos pitones pero sin “pisar el acelerador”. Dos orejas fueron a parar a las manos del diestro galo.

                Debutaba en el coso de Pueblo Nuevo el sevillano Manuel Escribano a quien los aficionados nos quedamos con ganas de ver su verdadera tauromaquia. Pues los bureles que le correspondieron en suerte se pararon muy pronto, por lo que el espada optó por justificarse instrumentando pases con ambas manos pero sin llegar a ligar una faena como tal. Recibió una oreja?? Tras pasaportar al primero de su lote.

                Cerró terna el tachirense Fabio Castañeda quien venía a sacarle la espina del año anterior en donde no corrió con suerte a la hora del sorteo. Este año sorteó don toros que no le permitieron lucirse como el joven diestro hubiese querido, pues como todos sus hermanos de camada se les acabó el gas en el último tercio, aquerenciándose en las tablas. Con su primero paso de puntitas, con el que cerró plaza evidenció sus grandes avances y lo bien que le ha caído al matador de toros su estadía en tierras hispanas. Al pasaportar a su enemigo recibió dos orejas por parte del Palco presidencial.

En tarde muy calurosa y con menos de un cuarto de plaza (escaso público) se jugaron seis astados de la ganadería de “Juan Campolargo” todos desigualmente presentados, anovillados y mansos. Juan Bautista Jalabert oreja y dos orejas, Manuel Escribano oreja y palmas, Fabio Castañeda silencio y dos orejas.

La noche anterior se lidió la novillada con caballos en la que tomó antigüedad el hierro de “San Antonio”, el cual salió justito de fuerza para los novilleros José Antonio Salas, que fue el único en tocar pelo, el tachirense “Joselito Vázquez” y el hispano Rafa Serna.