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"No
podemos sustraernos al entorno que nos sostiene como el páramo, la
neblina que entra por nuestra ventana en la noche; los pájaros y su
trinar en las mañanas, el frailejón con su presencia que nos
conmueve. Nací en Valera pero crecí junto a mis hermanos en
Musabás, vía a Sabanetas, y nuestros paseos eran siempre hacia
Cabimbú, era nuestro refugio, la travesía por el páramo es una
poesía, es lo más hermoso de Venezuela", evoca la poeta
trujillana Cristina Falcón Maldonado
En los
espacios del Ateneo de Trujillo, se realizó la noche del martes el
acto de presentación del libro de la poeta trujillana Cristina
Falcón Maldonado, titulado Memoria Errante, y fue organizado por el
Laboratorio de Arte y Poética del NURR.; la Fundación para el
Avance de las Letras y la Cultura (Fundaletras); la Editorial
española Candaya; y el Ateneo de Trujillo.
Familiares
y amigos de Cristina, en Trujillo, le acompañaron en tan
trascendental reencuentro, igualmente varias personas ligadas al
acontecer cultural e intelectual del Estado. También estaba la
"Tribu" de Candaya, cuyos integrantes acompañaron a la poeta
trujillana desde España hasta Trujillo conformada por el escritor
José Antonio Garriga Vela; escritor Miguel Serrano Larraz; los
esposos Paco Robles y Olga Martínez, dueños de la Editorial
Candaya.
En el
presidium del evento además de Cristina Falcón estaban los poetas
Douglas Bohórquez y Margoth Carrillo, también la editora del libro
Memoria Errante, Olga Martínez.
El
profesor Rafael Alfonzo, presidente del Ateneo de Trujillo dio las
palabras de bienvenida y expresó que "la presencia de ustedes, de
todos nosotros, esta noche, reafirma el afecto que tenemos a
Cristina, desde niña"; consideró además que tanto el Ateneo como
el Centro de Historia son instituciones culturales emblemáticas del
Estado, que aún permanecen de pie y "debemos apoyarlas ya que un
sector social ha confiscado algunas instituciones como esas... ¡y
eso es lamentable! Ojalá que con la presencia de ustedes se confirme
ese compromiso con esta institución fundamental para Trujillo (...)
vamos a tratar de permanecer vivos y no caigamos en el olvido, porque
es lamentable que se nos hayan muerto dos escritores fundamentales en
Trujillo, guías de la palabra, como Pepe Barroeta y Adriano González
León y... nadie se enteró, qué lamentable. Les pido reafirmar
aquellas palabras que dijera en este auditórium Adriano González
León y que reafirma nuestro compromiso con Trujillo... ‘¡Kuikas!,
¡Kuikas!, ¡Kuikas!, ¡Hermanos!, ¡Hermanos!, ¡Hermanos!' ".
Desahogo
También
intervinieron: el poeta Eduardo Zambrano, con unas referencias breves
sobre la memoria y el recuerdo del poeta Pepe Barroeta; y las
apreciaciones de Olga Martínez sobre las vivencias de Cristina y su
libro Memoria Errante; Margoth Carrillo, poeta; Douglas Bohórquez
disertó, como conoció a Cristina; y por supuesto la autora de
Memoria Errante, Cristina Falcón, en muy emocionado lenguaje expresó
frente a su gente de Trujillo, en esa inigualable noche de
reencuentro "Kuika", lo que no pudo durante 20 eternos años de
desarraigo errante.
"Baño"
Culminadas
las intervenciones procedieron al "baño" de vino del libro
Memorias Errantes, derramados por la poetisa Cristina, su mamá Dora
Maldonado y los hijos y esposo de la escritora.
Añoranzas
Con
su hermosa humildad trujillana accedió a esta pequeña entrevista:
-¿Porqué
Memoria Errante?
- ¡Es
mi viaje!, ¡Es mi memoria! y es errante porque soy una errante.
Cuanto se está fuera y vuelves con el corazón, con la añoranza tu
recuerdas esos espacios que añoras, y los recorrí siendo una niña...
entonces invoco la felicidad de mi infancia aquí... que es mi gran
raíz, mi infancia y adolescencia de Trujillo... me fui con 16 años
y no volví, hasta hoy.
-¿Cuál
es el sentimiento más fuerte a vencer cuando se está lejos de casa?
- La
nostalgia... El libro lo escribí para conjurar esa nostalgia
-
¿Cómo es eso?
- Para
mi atravesar el páramo es como si alguien nos trajera de regreso,
como volvernos a llenar por dentro de eso que nos hace tanta falta
cuando estamos fuera. Eso es la errancia, son los elementos de la
errancia del trasterrado que se niega a renunciar a su raíz, de
donde salió.
-
Cristina, en esos largos 20 años ¿Qué extrañabas de Trujillo?
- ¡La
familia!, la madre, y la casa es la madre también. Me hace falta mi
casa porque ella es mi origen, mi memoria, mi infancia. En el libro
menciono cuando me perdía por los solares de la casa de mi abuela
allá en la montaña, cuando me montaba en los techos, cuando
callejeaba... y es que caminé esta ciudad, ¡esta ciudad es mía!,
es decir la siento. Hay una parte en mi libro que expresó: "De
haberlo sabido no hubiéramos cambiado por nada del mundo esa tierra,
ese barro bajo nuestros pies", ese texto lo escribí en un momento
de dolor y de necesidad de los míos, de una frase, que eso no lo
había dicho nunca, que dijo mi mamá en una entrevista cuando yo
tenia 16 años, donde mi mamá dijo: "Yo quiero de Trujillo hasta
el polvo que levanto con los pies cuando camino"; entonces ese hilo
lo agarré para decir más o menos lo mismo en mi poesía, era una
manera de invocar la voz de mi mamá y de volver aquí... y de decir
pues eso: "Si hubiese sabido que salía para quedarme... ¡yo no sé
si hubiera salido!".
5
Memorias
El libro
Memorias Errantes consta de 5 partes: Hubo que irse; Deriva;
Regresos; Fronteras, y Destinos. Donde su autora de manera poética
refleja, también, el drama de tantos seres obligados, por cualquier
causa o motivo a dejar sus tierras y entorno familiar para emigrar a
otros "mundos", enfrentándose luego al desarraigo que lacera
hasta los huesos.
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