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“El libro lo escribí para conjurar la nostalgia” Imprimir E-Mail
escrito por Oswaldo Pirela/DLA Trujillo   
jueves, 09 de julio de 2009
"No podemos sustraernos al entorno que nos sostiene como el páramo, la neblina que entra por nuestra ventana en la noche; los pájaros y su trinar en las mañanas, el frailejón con su presencia que nos conmueve. Nací en Valera pero crecí junto a mis hermanos en Musabás, vía a Sabanetas, y nuestros paseos eran siempre hacia Cabimbú, era nuestro refugio, la travesía por el páramo es una poesía, es lo más hermoso de Venezuela", evoca la poeta trujillana Cristina Falcón Maldonado

En los espacios del Ateneo de Trujillo, se realizó la noche del martes el acto de presentación del libro de la poeta trujillana Cristina Falcón Maldonado, titulado Memoria Errante, y fue organizado por el Laboratorio de Arte y Poética del NURR.; la Fundación para el Avance de las Letras y la Cultura (Fundaletras); la Editorial española Candaya; y el Ateneo de Trujillo.

Familiares y amigos de Cristina, en Trujillo, le acompañaron en tan trascendental reencuentro, igualmente varias personas ligadas al acontecer cultural e intelectual del Estado. También estaba la "Tribu" de Candaya, cuyos integrantes acompañaron a la poeta trujillana desde España hasta Trujillo conformada por el escritor José Antonio Garriga Vela; escritor Miguel Serrano Larraz; los esposos Paco Robles y Olga Martínez, dueños de la Editorial Candaya.

En el presidium del evento además de Cristina Falcón estaban los poetas Douglas Bohórquez y Margoth Carrillo, también la editora del libro Memoria Errante, Olga Martínez.

El profesor Rafael Alfonzo, presidente del Ateneo de Trujillo dio las palabras de bienvenida y expresó que "la presencia de ustedes, de todos nosotros, esta noche, reafirma el afecto que tenemos a Cristina, desde niña"; consideró además que tanto el Ateneo como el Centro de Historia son instituciones culturales emblemáticas del Estado, que aún permanecen de pie y "debemos apoyarlas ya que un sector social ha confiscado algunas instituciones como esas... ¡y eso es lamentable! Ojalá que con la presencia de ustedes se confirme ese compromiso con esta institución fundamental para Trujillo (...) vamos a tratar de permanecer vivos y no caigamos en el olvido, porque es lamentable que se nos hayan muerto dos escritores fundamentales en Trujillo, guías de la palabra, como Pepe Barroeta y Adriano González León y... nadie se enteró, qué lamentable. Les pido reafirmar aquellas palabras que dijera en este auditórium Adriano González León y que reafirma nuestro compromiso con Trujillo... ‘¡Kuikas!, ¡Kuikas!, ¡Kuikas!, ¡Hermanos!, ¡Hermanos!, ¡Hermanos!' ".

Desahogo

También intervinieron: el poeta Eduardo Zambrano, con unas referencias breves sobre la memoria y el recuerdo del poeta Pepe Barroeta; y las apreciaciones de Olga Martínez sobre las vivencias de Cristina y su libro Memoria Errante; Margoth Carrillo, poeta; Douglas Bohórquez disertó, como conoció a Cristina; y por supuesto la autora de Memoria Errante, Cristina Falcón, en muy emocionado lenguaje expresó frente a su gente de Trujillo, en esa inigualable noche de reencuentro "Kuika", lo que no pudo durante 20 eternos años de desarraigo errante.

"Baño"

Culminadas las intervenciones procedieron al "baño" de vino del libro Memorias Errantes, derramados por la poetisa Cristina, su mamá Dora Maldonado y los hijos y esposo de la escritora.

Añoranzas

Con su hermosa humildad trujillana accedió a esta pequeña entrevista:

-¿Porqué Memoria Errante?

- ¡Es mi viaje!, ¡Es mi memoria! y es errante porque soy una errante. Cuanto se está fuera y vuelves con el corazón, con la añoranza tu recuerdas esos espacios que añoras, y los recorrí siendo una niña... entonces invoco la felicidad de mi infancia aquí... que es mi gran raíz, mi infancia y adolescencia de Trujillo... me fui con 16 años y no volví, hasta hoy.

-¿Cuál es el sentimiento más fuerte a vencer cuando se está lejos de casa?

- La nostalgia... El libro lo escribí para conjurar esa nostalgia

- ¿Cómo es eso?

- Para mi atravesar el páramo es como si alguien nos trajera de regreso, como volvernos a llenar por dentro de eso que nos hace tanta falta cuando estamos fuera. Eso es la errancia, son los elementos de la errancia del trasterrado que se niega a renunciar a su raíz, de donde salió.

- Cristina, en esos largos 20 años ¿Qué extrañabas de Trujillo?

- ¡La familia!, la madre, y la casa es la madre también. Me hace falta mi casa porque ella es mi origen, mi memoria, mi infancia. En el libro menciono cuando me perdía por los solares de la casa de mi abuela allá en la montaña, cuando me montaba en los techos, cuando callejeaba... y es que caminé esta ciudad, ¡esta ciudad es mía!, es decir la siento. Hay una parte en mi libro que expresó: "De haberlo sabido no hubiéramos cambiado por nada del mundo esa tierra, ese barro bajo nuestros pies", ese texto lo escribí en un momento de dolor y de necesidad de los míos, de una frase, que eso no lo había dicho nunca, que dijo mi mamá en una entrevista cuando yo tenia 16 años, donde mi mamá dijo: "Yo quiero de Trujillo hasta el polvo que levanto con los pies cuando camino"; entonces ese hilo lo agarré para decir más o menos lo mismo en mi poesía, era una manera de invocar la voz de mi mamá y de volver aquí... y de decir pues eso: "Si hubiese sabido que salía para quedarme... ¡yo no sé si hubiera salido!".

5 Memorias

El libro Memorias Errantes consta de 5 partes: Hubo que irse; Deriva; Regresos; Fronteras, y Destinos. Donde su autora de manera poética refleja, también, el drama de tantos seres obligados, por cualquier causa o motivo a dejar sus tierras y entorno familiar para emigrar a otros "mundos", enfrentándose luego al desarraigo que lacera hasta los huesos.

 

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