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Hace 15 días el río se salió por la carretera
en la parte media de Lomas de Piedra y dañó 300 metros de cuneta. Las
siembras de 10 fincas quedan arrasadas cada vez que el cauce se desvía. El
jueves pasado Inpradem dictó un taller sobre Prevención de Desastres, a las
cuatro comunidades que viven en la
zona. Si no se retoma el trabajo de dragado la crecida podría
afectar la
carretera Panamericana. En 2005, este río arrastró una piedra de 27 metros de altura con
13 de diámetro, unas 120 toneladas
El pasado 24 de agosto, el río Guayabones se
desbordó en la parte media de Lomas de Piedra, en la parroquia Eloy Paredes,
y destrozó 300 metros
de cuneta que permiten la canalización de las aguas de la carretera. A pesar de
que la alcaldía de Ramos de Lora prestó la única máquina con que cuenta para el
municipio, ésta lleva dos semanas sin trabajar porque un gato hidráulico sufrió
una avería.
"Este
jumbo lo trajeron dañado un domingo, a finales de agosto, para tratar de
canalizar el río, ya que se había desbordado hacia la carretera; el lunes lo
repararon y se pudo utilizar el martes; el miércoles trabajó toda la mañana, y
en la tarde lo sacaron porque se averió otra vez. Tratábamos de quitar un tapón
para que el río tomase su cause, pero desde entonces no sabemos nada de los
trabajos", explicó Luís Durán, del consejo comunal Lomas de Piedra, quien
aseguró que con dos semanas de dragado continuo, encaminarían suficientes metros como
para evitar un desastre a la población.
A pesar de que los 300 metros de cuneta fueron
reparados de inmediato por el consejo comunal Lomas de Piedra, los trabajos de
canalización de este peligroso cauce siguen detenidos. Mientras tanto, esta y
otras comunidades como Honduras, Alto
Viento y Agua Linda, siguen pensando en el mañana, porque si el río se desborda
hacia la carretera quedarían incomunicados, ya que es la única vía que los
interconecta con la
carretera Panamericana y el resto del estado Mérida.
Antecedentes
El río Guayabones desciende desde el municipio
Andrés Bello y baja por la parte trasera de las comunidades Lomas de Piedra,
Honduras, Agua Linda y Alto Viento. Desde 2001 están bregando para evitar que
la crecida los afecte. Ese año el coletazo de una tormenta provocó la crecida
del cauce y su desbordamiento, varios sectores de la carretera quedaron dañados
y sin paso.
Para octubre del 2004 el cauce se volvió a salir,
pero esta vez más abajo del primer incidente, por la parte de la batea, entre
Lomas de Piedra y Guayabones. Con la vaguada que cayó en 2005 sobre varias
zonas de Mérida, Lomas de Piedra sufrió de nuevo, esta vez quedaron arrasados
los sembradíos de unas diez fincas: cacao, limón persa, naranja, guanábanas,
cambures, aguacates y pastizales corrían junto al lodo, los árboles y las
piedras que venían desde arriba.
Trabajos
de prevención
Sí se le han hecho trabajos de canalización al
río. Incluso, hace cinco años, la alcaldía Obispo Ramos
de Lora contrató a una cooperativa para reforestar varias partes de la rivera,
y evitar así que siguiera saliéndose el cauce hacia el pueblo de Guayabones. Se
sembró bambú, pero los productores, al ver que los árboles crecían entre los
conucos y las siembras de cambur, comenzaron a talarlos, y este trabajo
preventivo quedó en el olvido, sin seguimiento ni supervisión, sin un trabajo
donde se involucrase directamente a las comunidades.
"Hace
dos semanas teníamos acá una máquina del Instituto Merideño de Infraestructura
y Vialidad, un D9 rocoso, pero sólo lo tuvimos tres días porque se lo llevaron
para cubrir una emergencia en Bailadores. Sin embargo, logramos que se
construyeran dos muros de contención y que se canalizaran 150 metros de cauce",
aseguró Betilda Ramírez, del consejo comunal Lomas de Piedra.
"Debemos
reconocer que se le han hecho trabajos
al río, pero siempre se presentan lluvias y crecidas, y todo el trabajo
queda dañado. En 2005, a
los tres meses de la vaguada, el Ministerio del Ambiente de El Vigía nos ayudó
a canalizar un tramo de 500
metros detrás de la escuela Lomas de Piedra, pero una
semana antes de entregar la obra, el río se desbordó y no dejó ni señas de lo
que se había hecho", agregó Ramírez.
Puede parecer menor el riesgo que significa la
crecida de este río. Pero si no se canaliza pronto, puede hacer de las suyas hasta en la
carretera Panamericana, ya que el río desemboca por un acueducto pequeño que atraviesa
esta vía importantísima para los pueblos de Sur del Lago, Táchira, Trujillo,
Zulia y Mérida.
Sólo a manera de referencia, este río arrastró
en la vaguada de 2005 una piedra de 27 metros de altura con 13 de diámetros, unas
120 toneladas de peso; el puente colgante de Lomas de Piedra arriba quedó
destrozado, y la piedra intacta para que los curiosos o los responsables de la Prevención de Desastres
en Mérida puedan verificar.
Lucha
Este río, como dice la canción de Alí Primera,
"si lo pisan por un lado, se levanta por el otro". Sin embargo, la gente sigue
luchando para evitar mayores desastres. Por esta razón el Inpradem dictó el
jueves de la semana pasada un taller de Prevención de Desastres para orientar a
las comunidades de Honduras, Lomas de Piedra, Alto Viento y Agua Linda sobre
qué hacer y cómo resguardarse en caso de otra vaguada como la de 2005. Mañana, este instituto regional hará un
"Casa a Casa"
para que sean los habitantes de las cuatro comunidades las que ayuden a hacer
un diagnóstico, a partir del cual se diseñará un mapa donde se indique las
zonas más vulnerables y peligrosas, y las vías de escape para la gente.
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