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La naranja es un cítrico que procede del
lejano Oriente; en el siglo XX se descubrieron las virtudes de la vitamina C,
apreciando que era un remedio excelente para el escorbuto, enfermedad que
sufrían los marineros, debido a falta de vitaminas y que se caracterizaba por
la debilidad general
Algunas décadas han pasado desde que se
descubrieron los beneficios de la naranja, y hoy en día esta fruta, que cruzó
los mares del Océano Indico, es indispensable cuando las bajas temperaturas
empiezan a arreciar. La naranja es una fuente de riqueza y proporciona un
sinfín de vitaminas necesarias para mantener la salud, fortalece las defensas
generales del organismo, mejora la cicatrización de heridas, alivia las encías
sangrantes, es excelente para combatir problemas circulatorios, y su consumo
resulta realmente positivo para los diabéticos tipo 1, ya que el consumo de una
naranja previene una hipoglucemia.
Además, para otorgarle aún más meritos, el
Instituto Nacional de Cáncer de Estados Unidos atribuye al consumo de zumos de
naranja la reducción de cánceres de estómago, en los últimos años en este país.
Su aporte calórico apenas se aprecia, en una
pieza contiene tan sólo 70 calorías, y su consumo facilita la metabolización de
las grasas y reduce los niveles de colesterol.
Bajo muchas maneras, se puede incluir a la
naranja en la dieta diaria, tres piezas es la cantidad recomendada. Se pueden
tomar, enteras como un tentempié rápido y refrescante, en zumo para empezar de
una forma saludable el día, formando parte de algunas recetas, como la ensalada
de escarola y granada, como acompañamiento de curries, pimientos o platos de
quesos, o bien la pulpa se puede añadir a las salsas marinadas, a un batido, a
las masas para galletas o bizcochos. Es versátil, su sabor es muy agradable, no
engorda, protege la salud.
Beneficios
de la naranja
La naranja es un alimento rico en vitaminas,
sales minerales y azúcares, y todos estos nutrientes brindan saludables
beneficios para la salud. Sin embargo, las propiedades nutricionales, la
cantidad de alimento que se consume y la saciedad, entre otros aspectos, no son
las mismas si se toma de una forma u otra.
Una naranja de mesa puede pesar alrededor de
los 200 gramos
y, una vez pelada, unos 150
gramos son comestibles. Sin embargo, con 2 naranjas de
zumo, se puede obtener un vaso de 200 mililitros.
Valor
energético
Agua:
componente mayoritario de las frutas
La composición de las frutas difiere en gran
medida en función del tipo de fruto y de su grado de maduración. El agua es el
componente mayoritario en todos los casos. Constituye, en general, más del 80%
del peso de la porción comestible, oscilando entre un 82% en las uvas, un 90%
en las fresas y hasta un 93% en la sandía.
Las calorías de la fruta dependen casi
exclusivamente de su contenido de hidratos de carbono, a excepción del caso del
aguacate y del coco, frutas en las que el contenido graso determina su valor
energético.
Los azúcares o hidratos de carbono simples
(fructosa, glucosa, sacarosa...) confieren el sabor dulce a las frutas maduras
y suponen un 5-18% del peso de la porción comestible. Las manzanas y las peras
son ricas en fructosa. En las frutas se encuentran también otros mono y
disacáridos como la xilosa, la arabinosa, la manosa y la maltosa.
Las ciruelas y las peras contienen cantidades
relativamente altas de sorbitol, una sustancia emparentada con los azúcares,
que posee un conocido efecto laxante. En menor presentan hidratos de carbono
complejos (almidón). Las frutas no maduras poseen entre un 0,5-2% de almidón,
pero conforme van madurando ese porcentaje disminuye hasta casi desaparecer,
salvo en los plátanos maduros, en los que el almidón puede superar el 3% de su
peso total.
El contenido de grasas en las frutas e casi
inapreciable (0,1-0,5%), excepto en el aguacate, que aporta un 14% de grasa,
especialmente ácido oleico, saludable (72% del total de grasa) y en el coco,
con un 35% de grasa, mayoritariamente saturada (88,6% del total de grasa),
menos saludable.
Las frutas son buena fuente de vitaminas y
minerales. En cuanto a las vitaminas, destaca el contenido de vitamina C y de
provitamina A (en albaricoques, cerezas, melón y melocotón).
Consumir
fruta es esencial
Se
deben tomar dos raciones diarias
Al contrario que con otros alimentos, con la
fruta el orden de los factores altera el producto; no tiene el mismo efecto
ingerirla en el postre, de primer plato o como aperitivo. Observe estos
consejos acerca de su consumo.
Deben consumirse frescas; deben consumirse
solas, sin mezclarla con otro alimento; no se debe abusar de los jugos de
frutas ácidas; no es conveniente tomar jugos de frutas después de las comidas,
debe hacerse una hora antes o una hora después; las verduras y las frutas no se
deben consumir en la misma comida; la naranja debe consumirse sola, "La naranja
es oro por la mañana, plata al mediodía y plomo por la noche"; las frutas
cítricas deben consumirse antes de las 2 de la tarde; las frutas dulces se
pueden consumir a cualquier hora del día; todas las frutas deben masticarse
bien; deben consumirse maduras y en la mayoría de los casos sin cáscaras ni
semillas.
Por otra parte, las frutas deben estar bien
lavadas, no deben consumirse como postre, dificulta la digestión; los jugos de
frutas se deben consumir frescos y lo antes posible, se fermentan y se
transforman en fuente de dolores y enfermedades, afectando el hígado y el
cerebro.
En general, son más ricas en vitaminas las variedades
coloreadas de frutas, las de verano y las frutas expuestas al sol. Como
curiosidad dentro de un mismo árbol, los frutos orientados al sur son más ricos
en vitaminas que los orientados al norte; los de la cúspide más ricos que los
de las faldas y los exteriores, más ricos que los interiores.
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