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Es
considerada como la figura de la competición. Es delgada, de músculos
prematuros, pero le sobra fuerza. Apenas cuenta con dos años de experiencia en
ciclismo de montaña, y ya obtuvo su primer premio. La gente del pueblo, los
periodistas y camarógrafos corrieron a felicitarla en la cuarta etapa. A pesar
de que había llegado de segunda
Euliyimel
Aguilar tenía el rostro curtido de lodo, y su
camiseta, mojada de sudor. En la cadera sentía un dolor intenso y
fruncía el ceño, como intentando desaparecer los latidos de la herida: había
caído de su bicicleta unos minutos antes de llegar a la meta.
Pero
era la cuarta etapa, la penúltima, faltaba el circuito cerrado, y en la
"planicie si es verdad que no hay quien la ataje", confesó uno de los
organizadores de la
Vuelta. Maya sabía que su fuerte eran las subidas, y que la
carabobeña dominaba en la salida y en los descensos. "Eso es lo que me preocupa
del circuito cerrado", dijo, como queriendo reír, pero cuidándose de no
comentar algo torpe. Sin embargo, fue Viviana Maya quien entró victoriosa a la Plaza Bolívar, con 11 segundos
de diferencia sobre Euliyimel Aguilar.
Aguilar
mantenía un tiempo general de diferencia de 3 minutos sobre la colombiana. Tal
vez, por eso, la gente de La
Azulita, los visitantes, los periodistas y camarógrafos;
mantuvieron siempre en alto la esperanza. Se respiraba alegría en torno a ella,
e ilusión de que la carabobeña, de cuerpo tostado, enjuto y aparentemente
frágil; ganara la copa, Vuelta a La
Azulita,
Euliyimel
Aguilar, casi logra la honra para Venezuela, y demostró que tiene ganas, más
que cuerpo. Los colombianos se querían llevar todo en lo que participaron,y la
victoria de Fabio Castañeda en el Experto era segura en la mañana de ese
sábado. Muchos se aferraron a lo que pudiera hacer la carabobeña.
A
pesar de su corta experiencia (dos años), Euliyimel Aguilar, demostró su temple
como ciclista de montaña (), y algo menos tangible, su amor por la Patria: cuando terminaba de
segunda en la cuarta etapa de la
Vuelta a La
Azulita, 11 segundos detrás de Maya; Euliyimel ondeó la
bandera tricolor en alto, sin importar el puesto que le había tocado ocupar.
Desde
el inicio de la cuarta etapa, Aguilar, tomó la delantera. Siempre se mantuvo
firme (era favorita según los resultados anteriores). Aunque sus entusiastas seguidores
temían por las cuestas, pues en las subidas, Maya la superaba. "Ahí sí la pasa
la colombiana", se escuchaba decir.
Aunque
no era la última, esta ruta fue la decisiva: Ambas disputaron la punta como si
se tratase de la última carrera que correrían en su vida. Viviana Maya estaba
obligada a sacarle ventaja de 3 minutos aproximados, para correr más tranquila
en el circuito cerrado. Y Aguilar, debía defender el primer lugar. En esa
cuarta etapa lo que no se relacionara con Aguilar y Maya, quedaba en un tercer
plano; incluso la inevitable conquista de Fabio Castañeda, quien estaba a un
bostezo de ganar la tercera copa Experto. (Al fondo de la escena sólo se
escuchaba la voz de un locutor que animaba la carrera, o más bien, la disputa
entre ambas ciclistas).
La
gente estuvo muy atenta a estas dos jovencitas, porque Euliyimel Aguilar, con
la suma general de las etapas anteriores, no le sacaba mucho a Maya: ni
siquiera podía pestañar porque la colombiana estaba allí, justo detrás, a unos
30 segundos, después a menos... hasta que alcanzó a la carabobeña.
Falló
Euliyimel Aguilar (se golpeó duro, por cierto), y Maya, que venía acosándola,
pasó de primera. Sin embargo, la venezolana acumulaba mejor tiempo, y algo muy
importante, su amor por la
Patria: levantó la bandera de Venezuela y se convirtió en la
figura. Quedó rodeada, con los aplausos de la gente, ¿se imaginan cómo fue la
algarabía en el circuito cerrado, cuando ganó Euliyimel? Sin comentarios.
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