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Ochenta y siete por ciento de los habitantes
de la entidad, rechazan el escenario expuesto
La más reciente investigación de campo social,
dentro del área metropolitana, el Valle del Mocotíes y la zona Panamericana del
estado Mérida, arrojó en sus resultados
que el merideño rechaza de manera rotunda las confrontaciones y luchas por el
poder dentro del sector de oposición. En contraste, avalan la necesidad de
consolidar la unidad para rescatar las instituciones de gobierno regional y
local con rostros nuevos.
Así lo hizo saber la politólogo Elizabeth
Hernández, quien demostró que un trabajo reciente de carácter sociopolítico y
basado en una encuesta, con un universo representativo de 3mil 500 personas de
diferentes estratos sociales, se demostró que un 87 por ciento de los merideños
sondeados rechazan de manera contundente las confrontaciones dentro del estrato
de la oposición.
"Estas
mediciones las hacemos para ponerle
brújula al discurso que maneja la gente común, pero sobre todo para que los
candidatos timoneen con el mayor respeto dichos discurso en sus campañas.
Nuestro aporte al devenir de esta campaña es develar que le gente se inclina
más hacia las actitudes de propuestas acertadas de Gobierno regional o local,
de las ideas valiosas que se aporten, de
proyectos realizables que se oferte al electorado. Esta investigación también
midió la óptica de la gente hacia los actuales partidos políticos, hacia el
sector estudiantil universitario, y con
acento en el perfil del candidato ideal para los propósitos de elección.
Cifras
confiables
"Un
grupo de jóvenes estudiantes, bajo la orientación de docentes de nuestra
universidad, se dedicó a colectar estas impresiones tras zonificar la entidad.
Aplicaron las estrategias pertinentes basados en preguntas sencillas que
ubicaban la tendencia del encuestado y una vez lograda la respuesta efectiva,
inmediatamente se le auscultaba la opinión sobre el escenario de confrontación
dentro de estrato de oposición. Es aquí donde se logró el alto indicador del
pensamiento del merideños respecto al tema de luchas internas por candidaturas,
campañas de difamación o de descrédito como recurso de algunos aspirantes para intentar posicionarse ante el adversario
del mismo terreno opositor"
Dijo Hernández, que quienes apuntan en esta
dirección, se equivocan pues la gente
está muy clara y conocen muy bien las trayectorias de la gran mayoría de los
candidatos y mucho más de aquellos que ya gobernaron.
"La
herramienta de la ‘guerra sucia' simplemente atenta contra la inteligencia del
merideño. Es un recurso banalmente explotado en los gobiernos anteriores y vemos
como sectores interesados de la misma oposición se lo apropian para aplicarlos
de manera sistemática a través de los medios de comunicación, o en el discurso
de la misma campaña. Incluso se puede ver expresiones constantes de ataques
sistemáticos de parte de voceros, comunicadores sociales o articulistas de
opinión contra determinados candidatos".
Improductivo
desacreditar
Para la politólogo, la intención de
desacreditar al adversario es improductiva, justo en estos momentos en que la
gente pide, paz, unidad, trabajo, respeto, justicia como valores sociales
esenciales, y de acuerdo a los mismos indicadores de la investigación.
"Hay
políticos de vieja data que apelan, a la
estrategia de atacar al adversario con difamaciones y arman junto a sus asesores,
escenario de embestidas malsanas. Si con eso creen que puede bajar a sus
contendores de las encuestas o ganar preferencia de la gente, cometen el error
de seguir acumulando rechazo en su propia figura"
Otro indicador revelador del sondeo, es que la
gente se inclina en primer lugar, con un 53,6 por ciento por un candidato de
perfil independiente o con características
integradoras de movimientos
sociales en torno a su figura. En segundo lugar, con 18,2% el merideño se apega
al candidato que le ofrezca el oficialismo y el tercer puesto de los
indicadores, bastante rezagado con 12,8 % por
ciento están quienes respaldan candidaturas radicales de partidos
políticos específicos. Un 10, 7 dice que no votará y el resto 4,7 dice no sabe o no contesta
Rechazan
el pasado
El estudio reveló que también se tienen datos
altamente confiables y con error aproximado al 3 por ciento, sobre los índices de rechazo que pesan sobre
la gama de candidatos que hacen vida en la oposición merideña. "La mayoría de
la gente sondeada en esta investigación, rechaza todo lo que implique pasado y
todo lo que esté relacionado con el presente.
Es pues, sumamente delicado y arriesgado jugar con las herramientas
obsoletas y contrarias a las vivencias, sentimientos y manifestaciones
naturales del mismo pueblo", aseveró Hernández.
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