|
Este año la cuidad capital recibió la Navidad sin un adorno, pues
la tradición de decorar las principales calles y parques de esta localidad se
ha ido perdiendo con el paso de los años, hecho el cual entristece a más de un
trujillano, pues visitar los emblemáticos pesebres era una de las tradiciones
más resaltes e importantes, ya que este momento era propicio para compartir de
un paseo en familia.
Se pierden las
tradiciones
En años pasados todos los trujillanos hacían sus respectivos
recorridos por las calles y parques de está localidad para deleitarse viendo
los tradicionales adornos y pesebres que una vez fueron tan famosos, los cuales
eran visitados por propios y extraños.
La tradición de hacer estos recorridos era formaba parte del
sentir trujillano, ya que se podía observar como las familias salían a ver cómo
adornaban los vecinos de varias comunidades sus respectivas calles y casas,
resaltando con esto la unión entre dichos residentes, así mismo en estas
trayectos no podían faltar los pesebres en los cuales se exponía la gran
creatividad e ingenio de todos los que allí residen.
Uno de los pesebres más emblemáticos de todo el estado es el
Pesebre de La Trujillanidad,
en el cual todos los años se resaltan todas las tradiciones de estas tierras,
que van desde los típicos serenateros hasta el infaltable sancocho. Este año el
Pesebre de La Trujillanidad
cambio de sede, lo realizaron en el Parque de las Fuerzas Armadas, también
conocido como Parque de la
Trujillanidad.
En esta oportunidad el Pesebre de la Trujillanidad,
presenta sus típicos muñecos de trapos ilustrando la imagen del nacimiento del
niño Jesús junto a José y María, acompañado de ovejas y pastores.
Representaciones trujillanas
En cuanto las representaciones típicas de la región, los
organizadores en esta oportunidad muestran con estos muñecos cómo se realizaban
los matrimonios en los viejos tiempos, de igual manera en esta oportunidad
ilustran cómo se hacen los típicos sancochos trujillanos. Estas dos
representaciones son las únicas que tiene este el emblemático nacimiento el
cual al parecer no ha sido muy concurrido como años anteriores, ya que muchos
trujillanos aún no saben dónde está ubicado este año, pues más de uno se ha
dirigido al Parque de los Ilustres, antigua sede del mismo, para poder
compartir junto a compañeros y amigos de una de las tradiciones más bonitas de
esta localidad.
El cambio de sede del pesebre ha generado descontento ante
algunas personas, pues pese a que en varias oportunidades se ha tratado de
recuperar el Parque de las Fuerzas Armadas, el mismo actualmente presentas
varias fallas ya que las instalaciones de dicho recinto han sido usadas por
personas para hacer graffitis en las pareces y estatuas que allí se encuentran,
de igual manera este sitio se ha convertido en el baño público de más de uno,
estas fallas pueden estarse presentando por no contar con una persona que se
encargue de vigilar las instalaciones de uno de los parques más grandes que
tiene la cuidad capital, está lamentable situación contribuye a que lleguemos a
perder uno de los pocos sitios de esparcimiento con los que cuenta la ciudad de
Trujillo.
|