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CHÁVEZ deporte, pasión y vida Imprimir E-Mail
escrito por DLA TRUJILLO   
viernes, 08 de marzo de 2013
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Chávez usaba el lenguaje del beisbol en sus discursos como recurso de humor pero también de amenaza. Aquí con el bate que le regaló Sammy Sosa.
Durante los 14 años que Hugo Chávez se mantuvo en el poder, una de sus apuestas principales era convertir a Venezuela en una potencia deportiva

Con guante en mano y ataviado con pantalón de béisbol, chaqueta deportiva con los colores de la bandera de Venezuela, spikes y una gorra azul que mostraba el logotipo de la Fuerza Armada Nacional saltó Hugo Rafael Chávez Frías hacia los jardines de Shea Stadium aquella tarde-noche del 9 de junio de 1999 para ejercitarse y calentar su brazo izquierdo, minutos antes de ejecutar el lanzamiento inaugural del cotejo entre los Azulejos de Toronto y los Mets de Nueva York.

Los asistentes a aquel escenario jamás olvidarán el imprevisto show protagonizado por el invitado de turno, ese que no llegó en traje casual para solo aparecer en la loma al ser presentado, como es lo usual en este tipo de actos.

Ese día, cuatro meses después de asumir la presidencia nacional, Chávez hizo realidad el sueño de uniformarse de pelotero en un estadio de Grandes Ligas. Una fantasía con la que alucinaba desde que era un niño en Barinas y escuchaba los juegos de los Navegantes del Magallanes en un radio de pila. Él quería crecer y llegar a ser como su ídolo, Isaías 'el Látigo' Chávez, lanzador venezolano que falleció trágicamente en un accidente aéreo en marzo de 1969, cuando Hugo Rafael tenía apenas 14 años de edad.

El encargado de recibir la pelota de aquel pitcheo ceremonial ejecutado por Chávez en Shea Stadium en 1999 fue el criollo Edgardo Alfonzo, quien defendía el segundo cojín de los Mets por aquellos días. Melvin Mora, Roger Cedeño y Kelvim Escobar también formaron parte de los actos de protocolo protagonizados por Chávez, por ser los criollos presentes en las nóminas de ambos clubes.

Politización deportiva

Durante los 14 años que Hugo Chávez se mantuvo en el poder, una de sus apuestas principales era convertir a Venezuela en una potencia deportiva, promesa que costó múltiples esfuerzos económicos.

Su gobierno siempre se mantuvo activo en la búsqueda de un mayor desarrollo y masificación en las prácticas deportivas, pero los resultados a lo largo del este período hablan por sí solos.

Un total de cuatro preseas olímpicas son las que ha podido cosechar el país en los últimos tres Juegos. Dos en Atenas 2004, una en Pekín 2008 y la medalla de oro alcanzada por Rubén Limardo en Londres 2012, que contrarrestan con los 10 metales que sumaba el país desde la llegada de la democracia.

Firma de convenios

Y esto fue así aún cuando el 30 de octubre de 2000, el presidente Chávez firmó un convenio de cooperación con Cuba que en materia deportiva establece la formación en la isla "de entrenadores, profesores de educación física, técnicos y especialistas del deporte, enviados por Venezuela, con el fin de que Cuba contribuya a crear el personal calificado venezolano necesario, que tendrá la principal responsabilidad en los planes de convertir a Venezuela en una potencia deportiva".

Sumó más seguidores. Apoyado en su carisma y simpatía, Chávez fue sumando seguidores en el ámbito deportivo, en el que muchos de los atletas no dudaron en calificar como un "padre preocupado por sus hijos en el deporte". A juicio de los atletas este sector jamás había tenido la ayuda de gobiernos anteriores como la que gozan hoy en día.

Incursión gubernamental

Para muchos de los atletas, la política deportiva que Chávez implementó a lo largo de los 14 años que se mantuvo en el poder fue un motivo suficiente para seguir sus pasos en el ámbito político.

Fue así como la esgrimista Alejandra Benítez aspiró a un cargo de elección popular y hoy se desempeña como diputada suplente de la Asamblea Nacional, escenario desde el cual lucha por la reivindicación de los atletas en el país. Otro caso emblemático es el de la medallista olímpica Adriana Carmona, quien apuesta a la masificación deportiva en su Guanta natal, como directora deportiva del municipio oriental.

En el ciclismo la historia no fue distinta, ya que deportistas como Daniela Larreal y Hersony Canelón, siempre vieron en el dignatario venezolano un ejemplo a seguir.

Sin duda, Hugo Chávez pasará a historia como el presidente que amaba el deporte, pese a sus triunfos y fracasos.

Ahora con rango constitucional

El deporte para Hugo Chávez no sólo era una pasión, sino también un modo de vida. Es por ello que desde su llegada al poder se enfocó en darle rango constitucional, tal como lo hizo con la Carta Magna promulgada en 1999.

Su afán por iniciar un desarrollo sostenido del deporte en el país, lo llevó a soñar con la masificación, que señalaba como su prioridad.

Víctor Salmerón y Francis Terán, personas muy cercanas a Chávez, fueron los primeros que tuvieron la responsabilidad de guiar durante sus primeros años de gobierno, las riendas del Instituto Nacional de Deportes (IND).

Los cambios tampoco fueron ajenos al sector. Chávez creó el ministerio en el año 2006, cuyo objetivo principal era el de "la planificación y realización de las actividades del Ejecutivo Nacional" en esa materia.

Eduardo Álvarez quien estuvo al frente del IND hasta 2002, se convirtió en el primer ministro de la cartera deportiva. Fue destituido y relevado por la periodista Victoria Mata (2008-2010). Actualmente ejerce Héctor Rodríguez.

Precisamente fue Mata quien en su gestión inició la discusión de la Ley Orgánica del Deporte, que finalmente fue aprobada el 23 de agosto de 2011, en la que temas como el patrocinio y la creación del Fondo Nacional del Deporte generaron estupor sobre todo en las ligas profesionales y gran preocupación en organismos como la FIFA y el Comité Olímpico Internacional.
 
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