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Detectives
de la Brigada Contra Homicidios del Cicpc Táchira realizan múltiples
actividades para tratar de aclarar el repudiado y atroz crimen, sobre
el cual, de momento, no tiene una hipótesis definitiva.
Investigadores trabajan en lo que se conoce como el entorno de las
víctimas, en busca de posibles pistas
En
medio de un gran hermetismo, funcionarios de la Brigada Contra
Homicidios están trabajando a tiempo completo el crimen de los dos
jóvenes estudiantes de la Universidad Nacional Experimental del
Táchira, sin que de momento se descarte ningún tipo de hipótesis,
según se desprende de las informaciones que en tal sentido fueron
emitidas por el ministro de Interior y Justicia, Tareck El Aissami.
Inútilmente,
los periodistas de Sucesos de Diario de Los Andes intentaron obtener
información oficial sobre las investigaciones que se están
desarrollando, pero ninguno de los funcionarios abordados se atrevió
a tratar el tema y se dijo que toda información que pueda surgir
sobre este caso, será suministrada de manera directa por el mismo
Ministro, que ha girado instrucciones para que el doble crimen sea
aclarado a la mayor brevedad posible.
Sin
hipótesis
No
obstante, se supo de manera extraoficial, que sobre las muerte de los
estudiante de la Universidad Nacional Experimental del Táchira,
Edgardo Alberto Fonseca Aldana, próximo a recibirse como ingeniero
industrial; y Leydi Mariana Rangel, estudiante del sexto semestre de
Ingeniería en Producción Animal, no existe de momento ninguna
hipótesis y que los detectives están trabajando con un "abanico
de posibilidades".
Son
varios los aspectos que están bajo averiguación y van desde los
posibles móviles pasionales, hasta la venganza y problemas
personales. "Nada es descartable, hasta tanto no se pruebe lo
contario", se escuchó comentar a un funcionario policial.
Analizan
evidencia
Se
supo por otra parte, que la variada evidencia que los detectives
colectaron en el lugar donde fueron encontrado los cuerpos de los dos
estudiantes universitarios, están bajo experticia por parte de
expertos de los laboratorios de Criminalística y Microanálisis, así
como de la Brigada de Experticias Técnicas, que fueron los
encargados de trabajar de una manera meticulosa en el escenario de
este abominable crimen.
Los
peritos no sólo realizaron trabajos en predios del Jardín Botánico
de la Unet en el momento que se encontraron los cadáveres, previo al
levantamiento de los mismos, sino que una vez fueron retiradas las
víctimas, se efectuaron otras inspecciones como una manera de
complementar las operaciones de planimetría, búsqueda, fijación y
recuperación de evidencias de interés criminalístico.
A
esto se suma los resultados que de manera
preliminar han recibido los investigadores por parte de los médicos
anatomopatólogos que practicaron las autopsias, mediantes las cuales
se trata de establecer la data de muerte, causas y otros aspectos que
se considera, son de importancia para la investigación. No se dijo
si fueron extraídos proyectiles durante las mismas.
Los
dos cadáveres estaban en avanzado estado de descomposición y había
señales de ataque por parte de animales que pululan en la zona,
donde hace algunos años se hizo el intento de construir un zoológico
que nunca llegó a concretarse. Como consecuencia del abandono y
deterioro del mismo, se produjo la fuga de muchos animales,
incluyendo especies no autóctonas que con el transcurrir de los años
se han reproducido en esa parte de la ciudad.
A
todo tren
La
falta de información sobre este caso, que ha causado indignación y
consternación en la sociedad tachirense, impide que la ciudadanía
sepa en qué estado se encuentra la investigación, a la cual se
sumaría un equipo especial que llegaba de la ciudad de Caracas,
siguiendo las instrucciones del ministro El Aissami.
No
obstante, se comentó que desde el primer momento fueron funcionarios
de la Brigada Contra Homicidios del Cicpc Táchira que asumieron las
investigaciones y se considera que las mismas están bien encaminadas
y podrían dar sus frutos positivos en corto tiempo.
De
momento, como ocurre siempre en los casos
de homicidio, las investigaciones están centradas en lo que se
conoce como el entorno de las víctimas y en este orden de ideas se
ha entrevistado a familiares y amigos. Es fundamental tratar de
aclarar los pasos que los dos jóvenes estudiantes dieron el pasado
domingo cinco de agosto, cuando salieron de sus respectivas
residencias a cumplir, cada uno por su lado, compromisos personales.
Así
mismo, establecer cómo fueron a parar al
Jardín Botánico, a donde se presume, fueron llevados maniatados y
bajo amenaza de armas de fuego, lo cual, por supuesto, no es más que
una especulación que será aclarada en la medida que los detectives
progresen en un trabajo que los mantiene ocupados a tiempo completo y
trabajando a todo tren.
Integraban
el grupo de rescate Unet
Los
dos estudiantes asesinados y cuyos cadáveres fueron localizados en
horas de la mañana del pasado viernes en terrenos del Jardín
Botánico de la Unet, formaban parte de la Brigada de Rescate y
Salvamento de la referida casa de estudios, según lo manifestaron
voceros de Protección Civil Táchira, al dar a conocer un acuerdo de
duelo.
En
tanto, compañeros de estudio de los fallecidos realizaron varias
manifestaciones públicas en repudio y rechazo al crimen, entre
ellas, una marcha que se desplazó por la avenida Sucre y fue captada
por el lente de Franquin Contreras, a la altura del denominado "Faro
de la Marina".
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