|
Cerramos
para alegría de todos, otro ciclo académico de la carrera de
Derecho, de nuestra ilustrísima Universidad Valle del Momboy que
celebra sus 15 años de existencia, ustedes comenzarán en ¡Hora
buena!, a celebrar el éxito alcanzado, en medio de una nueva campaña
electoral por la Presidencia de la República, situación meramente
política, que no debe menoscabar tan magnánimo evento que se
aproxima, el formal otorgamiento del título de Abogado. En nuestra
cátedra quedó manifiesto en forma definitiva; la primacía del
Derecho sobre el Poder Político, la gran realidad, adolecemos de
Políticas Públicas; la premisa de la ciudadanía y la principal
tarea de los abogados en los próximos tiempos, es subsumir los
gobiernos a nuestras normas, traigo a colación las palabras del
columnista Antonio Vale: "El gobierno actúa con un cinismo propio
de quien no parece ser el peor de los inversores, el más corrupto de
los vigilantes y el más hipócrita de los samaritanos". Ustedes
nueva generación de abogados son los custodios más representativos
del erario público de la República, que coadyuvarán a la
aplicabilidad genuina de la Ley por intermedio del Derecho y de la
Justicia, para la consecución y logro de la seguridad jurídica,
resultando así lo anhelado por todo venezolano, que sus derechos
estén garantizados, que nuestro mundo circundante sea sinónimo de
armonía, seguridad y paz. Esta nueva promoción de abogados No. IX,
lleva consigo el estandarte de la ética y la aplicación
contemporánea de la jurisprudencia continental. Los egresados de la
U.V.M. tienen la capacidad suficiente, para sentar las principales
bases de la abogacía enmarcada en la negociación, en los mecanismos
alternos de solución de conflictos y autocomposición procesal,
dándole un matiz fresco e innovador al método rígido del litigio
jurídico que lleva intrínseco lo contencioso de forma exacerbada.
En cuanto a nuestra cátedra de Derecho internacional privado, estoy
seguro que ustedes, tendrán como vanguardia, la solución más
conforme a derecho de los conflictos de leyes y lo idóneo para
simplificar y ejecutar lo complejo, lo mágico de la
internacionalización del acto jurídico en este mundo globalizado.
Éxitos, abogados los llevo en mi corazón.
*
Abogado y catedrático de Derecho Internacional privado UVM.
|