Inicio
Sin visión no hay desarrollo Imprimir E-Mail
escrito por Conrado Pérez   
domingo, 18 de marzo de 2012
Es la hora de todas y todos, es la hora de aportar y confraternar, de atrevernos, de exigir a quienes nos representan. No es hora de las solidaridades auto­máticas. Es la hora de hacernos sentir en colectivo. No es la hora de las culpas y de los culpables. Es la hora del querer, de aspirar, de aportar, de consentir, y de propiciar un gran encuentro entre quienes vivimos en Trujillo y entre tantos y tantas trujillanos en otras latitudes quienes ejerciendo cargos importantes los atraigamos

La visión es expresión de los sueños y aspiraciones de las personas que conforman una organización. La entidad es la conjugación de multiplicidad de elementos y factores, sin estas no se marcan los objetivos futuros, ¿que no hemos hablado de Trujillo?, peor aún, del país.

La verdad sea dicha, hemos agotado como país una montaña de recursos sin que exista una brújula del desarrollo. La postguerra destacó la necesidad de reconstruir países devastados, se emplearon 15 mil millones de dólares en 16 países bajo la formulación del denominado Plan Marshall, los países que no entraron en él, por diversidad de razones, formularon su propio esquema. En cinco años esos países relanzaron bajo fundamentos como planificación, organización, educación, trabajo, valores, ética y del porvenir su auto formulación como nación.

En estos últimos 13 años Ve­nezuela ha recibido más de 350 mil millones de dólares y observemos cuál es nuestra empobrecida realidad. No es que en Venezuela no se han formulado planes, es que sencillamente no se cree en ellos y en consecuencia las resultas han quedado a la discrecionalidad de unos pocos.

Los indicadores sociales y económicos no pueden ser más reveladores, cierto es que el despilfarro, el endeudamiento, la ine­ficiente y desacertada gerencia nos arrastrará por igual, ojalá ma­ñana no lloremos lágrimas de sangre por tan desacertadas decisiones.

No podemos lamentar lo que pudo hacerse y no se hizo, abrámonos con esperanza por el querer ser y eso se enmarca en ser mejores, eso encuadra en tener un mejor Trujillo, un Trujillo posible. Nuestro estado no puede seguir siendo tierra de la improvisación, de lo mediático, del conformismo.

Tenemos un territorio con la red ambulatoria más grande del país, pero ineficiente, con más de 2.200 Kms de vialidad, pero sin mantenimiento, con un acelerado crecimiento urbanístico por las bondades del sector privado, pero sin mejorar y ampliar los servicios, con una importante plantilla de universidades, tecnológicos y demás centros educativos, pero ig­norados, tenemos kilómetros y kiló­metros de paisajes, tenemos un tesoro histórico-religioso, en nuestro suelo se explota el petróleo más liviano del país, tenemos gente altamente calificada y pésimamente utilizada, tenemos un gentilicio familiar honesto, trabajador y creativo, tenemos una adecuada infraestructura deportiva, pero pésimamente mantenida, con montañas de materiales no preciosos, tenemos un eje panamericano con facilidades agroindustriales, cuyo desarrollo ha estado y sigue diferido por años, tenemos la bondad de contar con kms y kms de tierras fértiles para la agricultura, tenemos 3 aeropuertos y 2 puertos, pero sin servicios. Tenemos una pésima cualidad para adoptar o propender a lo bueno.

La hora de aportar

En lo personal estoy anotado para apoyar cualquier propuesta. No sufro de complejos o mediocridades políticas. Es la hora de todas y todos, es la hora de aportar y confraternar, de atrevernos, de exigir a quienes nos representan. No es hora de las solidaridades automáticas. Es la hora de hacernos sentir en colectivo. No es la hora de las culpas y de los culpables. Es la hora del querer, de aspirar, de aportar, de consentir, y de propiciar un gran encuentro entre quienes vivimos en Trujillo y entre tantas y tantos trujillanos en otras latitudes quienes ejerciendo cargos importantes los atraigamos.

En Trujillo debemos fomentar un banco de proyectos que no requieren tiempo para iniciarse como tal, allí están en las universidades y tecnológicos, tenemos un millar de egresados en diversas categorías que como condición para el grado, debieron elaborar proyectos, prestamos importancia a esa diversidad de profesionales en maestrías y doctorados.

He tenido el honor como facilitador académico de atender más de 200 profesionales del nivel doc­toral en el área del Pensa­mien­to Estratégico, la Planificación, Gerencia y Organización, son trujillanas y trujillanos que realizaron proyectos, muchos de ellos con fundamento en lo regional. Por otra parte existe una abundante red social que viene internalizando el proceso participativo y de planificación, bajo creencias, no existiendo una visión de hacia dón­de dirigir las acciones o que estas simplemente, mecánicamente accionan por intereses difusos.

Tenemos el recurso humano y la infraestructura necesaria para crear una Corporación para el Desarrollo de Trujillo, no basta una oficinita de "planificación" para exiguamente cumplir con la Constitución, la Ley Orgánica de Planificación, de Administración Fi­nanciera o la del Poder Munici­pal, o meramente para la formulación y seguimiento presupuestario, menos para atizar acciones politiqueras que comprometen a la base organizativa ciudadana, pero sin ninguna visión ni misión de los objetivos del estado como estado. Se trata de pensar en grande, si no existe pensamiento sobre el desarrollo, la planificación es fallida.

Ahora se trata no sólo de criticar, se trata de participar. La Constitución vigente puntualiza en 49 artículos las bases de participación ciudadana. Exhorto pú­blicamente al Gobernador a en­gran­decer su condición de tal, re­visar las facultades y obligaciones constitucionales para el ejercicio del cargo, su éxito debe ser colectivo, validado con indicadores que respondan a una estrategia del de­sarrollo.

Tenemos los fundamentos

Trujillo tiene todos los fundamentos para crear y dinamizar sin mezquindad lo que tanto hemos anhelado como estado que conjugado con una actualizada metodología bien pudieran dar pie a sentar las bases prioritarias para formular un Plan de Desarrollo para el Trujillo posible. De no ser así, seguiremos bajo la improvisación desacertada de en la mañana ser un estado agrícola y pecuario, a mediodía un estado turístico, en la tarde un estado agroindustrial y en la noche un estado petrolero, al siguiente día dejamos de ser todo eso porque no fuimos capaces de entender, valorar, prestigiar, atender y fomentar la solidez de hacia dónde dirigir el accionar en co­rrespondencia con el ¿Qué?, ¿Có­mo?, ¿Cuándo?, ¿Por qué?, ¿Para qué?, ¿Con quiénes?. Estamos camino a un proceso electoral, pu­diera ser la estelar oportunidad de un gran acuerdo por un nuevo Trujillo. Puntualizo en los términos siguientes:

1.- Fortalecer la voluntad política desde el gobierno, las Uni­versidades, gremios, asociaciones y organizaciones civiles para la realización de un Plan Estratégico para y por el desarrollo del Estado

2.- Incorporarnos todos activamente en la conjugación, en lo que derivaría la propuesta por y para el Desarrollo del estado Trujillo.

3.- Auspiciar la formalización de un Acuerdo Político entre las instituciones de educación superior, sociedad civil y partidos, bajo la condición de principios de cumplir los objetivos y metas derivantes de la propuesta para la gobernabilidad y la satisfacción de las ac­ciones por la gente y para la gen­­te.

4.- Auspiciar entre las Univer­sidades, Institutos Tecnológicos y la Sociedad Civil la formulación de un Programa de Educación pa­ra Trujillo.

5.- Designar una Autoridad Única de Área para el seguimiento del cumplimiento gubernamental en todos los tiempos del programa de inversión, propuesta por los equipos y que dieron origen al Plan.

Se trata de interpretar las esperanzas del trujillano de todos los sectores que viven y sienten esta pequeña patria, asumirlas y viabilizar acciones que propendan a soluciones correctas y concretas. Tenemos fundamental necesidad de formar muy buenos líderes, ten­go particular satisfacción de una creciente oleada de jóvenes en todas las áreas, como lo llamaba Mario Briceño Iragorry, quien tam­bién vivió con la esperanza de que algún día, no muy lejano, sur­ja un liderazgo colectivo que im­pulse para Trujillo y por Tru­jillo su anhelado desarrollo.

Trayectoria académica

Conrado Pérez, ex presidente del Concejo de Valera, diputado a la Asamblea Legislativa, diputado a la Asamblea Nacional, director General de Gobierno, gobernador (e), profesor universitario del IV nivel con escalafón de titular, doctor en Gerencia, PHD en Gerencia de las Organizaciones, PHD en Gerencia Pública y Gobierno, tutor de tesis de grado, asesor de entes públicos y privados con 3 libros publicados.
 
Cámara de Comercio e Industria del Estado Táchira

Síguenos en Twitter

Encuesta de la semana