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Es
la hora de todas y todos, es la hora de aportar y confraternar, de
atrevernos, de exigir a quienes nos representan. No es hora de las
solidaridades automáticas. Es la hora de hacernos sentir en
colectivo. No es la hora de las culpas y de los culpables. Es la hora
del querer, de aspirar, de aportar, de consentir, y de propiciar un
gran encuentro entre quienes vivimos en Trujillo y entre tantos y
tantas trujillanos en otras latitudes quienes ejerciendo cargos
importantes los atraigamos
La
visión es expresión de los sueños y aspiraciones de las personas
que conforman una organización. La entidad es la conjugación de
multiplicidad de elementos y factores, sin estas no se marcan los
objetivos futuros, ¿que no hemos hablado de Trujillo?, peor aún,
del país.
La
verdad sea dicha, hemos agotado como país una montaña de recursos
sin que exista una brújula del desarrollo. La postguerra destacó la
necesidad de reconstruir países devastados, se emplearon 15 mil
millones de dólares en 16 países bajo la formulación del
denominado Plan Marshall, los países que no entraron en él, por
diversidad de razones, formularon su propio esquema. En cinco años
esos países relanzaron bajo fundamentos como planificación,
organización, educación, trabajo, valores, ética y del porvenir su
auto formulación como nación.
En
estos últimos 13 años Venezuela ha recibido más de 350 mil
millones de dólares y observemos cuál es nuestra empobrecida
realidad. No es que en Venezuela no se han formulado planes, es que
sencillamente no se cree en ellos y en consecuencia las resultas han
quedado a la discrecionalidad de unos pocos.
Los
indicadores sociales y económicos no pueden ser más reveladores,
cierto es que el despilfarro, el endeudamiento, la ineficiente y
desacertada gerencia nos arrastrará por igual, ojalá mañana
no lloremos lágrimas de sangre por tan desacertadas decisiones.
No
podemos lamentar lo que pudo hacerse y no se hizo, abrámonos con
esperanza por el querer ser y eso se enmarca en ser mejores, eso
encuadra en tener un mejor Trujillo, un Trujillo posible. Nuestro
estado no puede seguir siendo tierra de la improvisación, de lo
mediático, del conformismo.
Tenemos
un territorio con la red ambulatoria más grande del país, pero
ineficiente, con más de 2.200 Kms de vialidad, pero sin
mantenimiento, con un acelerado crecimiento urbanístico por las
bondades del sector privado, pero sin mejorar y ampliar los
servicios, con una importante plantilla de universidades,
tecnológicos y demás centros educativos, pero ignorados,
tenemos kilómetros y kilómetros de paisajes, tenemos un tesoro
histórico-religioso, en nuestro suelo se explota el petróleo más
liviano del país, tenemos gente altamente calificada y pésimamente
utilizada, tenemos un gentilicio familiar honesto, trabajador y
creativo, tenemos una adecuada infraestructura deportiva, pero
pésimamente mantenida, con montañas de materiales no preciosos,
tenemos un eje panamericano con facilidades agroindustriales, cuyo
desarrollo ha estado y sigue diferido por años, tenemos la bondad de
contar con kms y kms de tierras fértiles para la agricultura,
tenemos 3 aeropuertos y 2 puertos, pero sin servicios. Tenemos una
pésima cualidad para adoptar o propender a lo bueno.
La
hora de aportar
En
lo personal estoy anotado para apoyar cualquier propuesta. No sufro
de complejos o mediocridades políticas. Es la hora de todas y todos,
es la hora de aportar y confraternar, de atrevernos, de exigir a
quienes nos representan. No es hora de las solidaridades automáticas.
Es la hora de hacernos sentir en colectivo. No es la hora de las
culpas y de los culpables. Es la hora del querer, de aspirar, de
aportar, de consentir, y de propiciar un gran encuentro entre quienes
vivimos en Trujillo y entre tantas y tantos trujillanos en otras
latitudes quienes ejerciendo cargos importantes los atraigamos.
En
Trujillo debemos fomentar un banco de proyectos que no requieren
tiempo para iniciarse como tal, allí están en las universidades y
tecnológicos, tenemos un millar de egresados en diversas categorías
que como condición para el grado, debieron elaborar proyectos,
prestamos importancia a esa diversidad de profesionales en maestrías
y doctorados.
He
tenido el honor como facilitador académico de atender más de 200
profesionales del nivel doctoral en el área del Pensamiento
Estratégico, la Planificación, Gerencia y Organización, son
trujillanas y trujillanos que realizaron proyectos, muchos de ellos
con fundamento en lo regional. Por otra parte existe una abundante
red social que viene internalizando el proceso participativo y de
planificación, bajo creencias, no existiendo una visión de hacia
dónde dirigir las acciones o que estas simplemente,
mecánicamente accionan por intereses difusos.
Tenemos
el recurso humano y la infraestructura necesaria para crear una
Corporación para el Desarrollo de Trujillo, no basta una oficinita
de "planificación" para exiguamente cumplir con la Constitución,
la Ley Orgánica de Planificación, de Administración Financiera
o la del Poder Municipal, o meramente para la formulación y
seguimiento presupuestario, menos para atizar acciones politiqueras
que comprometen a la base organizativa ciudadana, pero sin ninguna
visión ni misión de los objetivos del estado como estado. Se trata
de pensar en grande, si no existe pensamiento sobre el desarrollo, la
planificación es fallida.
Ahora
se trata no sólo de criticar, se trata de participar. La
Constitución vigente puntualiza en 49 artículos las bases de
participación ciudadana. Exhorto públicamente al Gobernador a
engrandecer su condición de tal, revisar las
facultades y obligaciones constitucionales para el ejercicio del
cargo, su éxito debe ser colectivo, validado con indicadores que
respondan a una estrategia del desarrollo.
Tenemos
los fundamentos
Trujillo
tiene todos los fundamentos para crear y dinamizar sin mezquindad lo
que tanto hemos anhelado como estado que conjugado con una
actualizada metodología bien pudieran dar pie a sentar las bases
prioritarias para formular un Plan de Desarrollo para el Trujillo
posible. De no ser así, seguiremos bajo la improvisación
desacertada de en la mañana ser un estado agrícola y pecuario, a
mediodía un estado turístico, en la tarde un estado agroindustrial
y en la noche un estado petrolero, al siguiente día dejamos de ser
todo eso porque no fuimos capaces de entender, valorar, prestigiar,
atender y fomentar la solidez de hacia dónde dirigir el accionar en
correspondencia con el ¿Qué?, ¿Cómo?, ¿Cuándo?, ¿Por
qué?, ¿Para qué?, ¿Con quiénes?. Estamos camino a un proceso
electoral, pudiera ser la estelar oportunidad de un gran acuerdo
por un nuevo Trujillo. Puntualizo en los términos siguientes:
1.-
Fortalecer la voluntad política desde el gobierno, las
Universidades, gremios, asociaciones y organizaciones civiles
para la realización de un Plan Estratégico para y por el desarrollo
del Estado
2.-
Incorporarnos todos activamente en la conjugación, en lo que
derivaría la propuesta por y para el Desarrollo del estado Trujillo.
3.-
Auspiciar la formalización de un Acuerdo Político entre las
instituciones de educación superior, sociedad civil y partidos, bajo
la condición de principios de cumplir los objetivos y metas
derivantes de la propuesta para la gobernabilidad y la satisfacción
de las acciones por la gente y para la gente.
4.-
Auspiciar entre las Universidades, Institutos Tecnológicos y la
Sociedad Civil la formulación de un Programa de Educación para
Trujillo.
5.-
Designar una Autoridad Única de Área para el seguimiento del
cumplimiento gubernamental en todos los tiempos del programa de
inversión, propuesta por los equipos y que dieron origen al Plan.
Se
trata de interpretar las esperanzas del trujillano de todos los
sectores que viven y sienten esta pequeña patria, asumirlas y
viabilizar acciones que propendan a soluciones correctas y concretas.
Tenemos fundamental necesidad de formar muy buenos líderes, tengo
particular satisfacción de una creciente oleada de jóvenes en todas
las áreas, como lo llamaba Mario Briceño Iragorry, quien también
vivió con la esperanza de que algún día, no muy lejano, surja
un liderazgo colectivo que impulse para Trujillo y por Trujillo
su anhelado desarrollo.
Trayectoria
académica
Conrado
Pérez, ex presidente del Concejo de Valera, diputado a la Asamblea
Legislativa, diputado a la Asamblea Nacional, director General de
Gobierno, gobernador (e), profesor universitario del IV nivel con
escalafón de titular, doctor en Gerencia, PHD en Gerencia de las
Organizaciones, PHD en Gerencia Pública y Gobierno, tutor de tesis
de grado, asesor de entes públicos y privados con 3 libros
publicados.
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