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Ahora si apareció el Momoy de Ovidio Marín Imprimir E-Mail
escrito por Hector Briceño/DLA Trujillo   
martes, 19 de abril de 2011
A raíz de las torrenciales precipitaciones de estos días, se revive la creencia de los momoyes, diminutas criaturas que según habitan en lagunas, quebradas y zonas de nuestra geografía rural; se llegó a especular que en un área rural de Boconó, uno de estos seres había sido capturado, lo que según las especulaciones despertó la furia de su poder y ahora en venganza, se muda del lugar y no permite que escampe; hablamos con el Prof. Ovidio Marín, escritor cuentacuentos uno de los investigadores de esta leyenda de origen mitológico, quien hoy martes devela la escultura de un Momoy en La de Laguna Negra

Boconó está lleno de "mitos o leyendas", cada forma de interpretar, da la impresión que el cuentacuentos busca. En algunos casos una inventiva que fue producto hasta de una tomadera de pelo, causa un efecto que los interlocutores la consideran algo tangible. Mientras en una investigación acerca de los Momoyes, se entrelazan mitos, con leyendas indígenas y hasta nos lleva a semejarla con la leyenda española de Doña Aldonza (Madre Naturaleza) y Don Monterrudo (El esposo y encargado de hacer que se le respete); de esto último y de forma acertada hay mucho para escuchar a la Prof. Fanny Uzcátegui y que merece una entrega especial.

De la existencia de los momoyes, se tejen varios comentarios, de los que ya tenemos conocimiento a través de investigadores como: Saúl Villasmil, Ovidio Marín y otras honorables personas que como ya mencionamos a la Prof. Uzcátegui, quien sustenta sus relatos, en lo mágico maravilloso, pero termina por creer, que realmente se trata de un mito, mientras los primeros defienden su investigación en relatos o verdades de un pueblo y sus creencias. Estas connotaciones resultan muy interesantes y todos escuchamos con atención y mucho respeto.

A raíz de las torrenciales precipitaciones de los últimos días, se revive la creencia de los momoyes, diminutas criaturas que habitan en lagunas, quebradas y zonas de nuestra geografía rural, donde son considerados como seres mágicos y hasta se llegó a especular que en Las Mesitas (Parroquia General Ribas), un área rural del municipio, uno de estos seres había sido capturado, lo que según las especulaciones despertó la furia de su poder y ahora en venganza, se mudan del lugar y no permiten que escampe en el sitio donde recibieron tal la humillación. Al respecto hablamos con el Prof. Ovidio Marín, escritor cuentacuentos uno de los investigadores de esta leyenda de origen mitológico quien de manera circunspecta fija posición en términos sencillos y convincentes. Sí aclara, que del único Momoy que recientemente tiene conocimiento, es el que representa una talla que confeccionó con su "compa" Pedro, sobre una estructura con malla riplex, luego para hacerla más vistosa, utilizó una aleación de: cemento, arena y arcilla y allí está la figura de 1,20 Cms. y 100Ks., aproximadamente que da vida a "Mano Chel" Esta será develada este martes a las 2:00 p.m., en La Laguna de Agua Negra. También nos remite al contenido de su libro inédito: Momoyes tallas y cuentos, una obra que no sólo constituye una narración de origen mitológico.

Momoyes Tallas y Cuentos

El escultor y pintor Alexio Gonzalo, quien prologó Momoyes Tallas y Cuentos la nueva producción literaria de Ovidio Marín Valenzuela, de éste dice: es un escultor-tallista de vocación, cuentista, rescatador de raíces propias, nos introduce a través de su serie de notas entrelazadas como eslabones en cadena sin fin en el maravilloso y mágico mundo del Momoy. Su libro Momoyes Tallas y Cuentos, no sólo constituye una narración de origen mitológico sobre seres mágicos habitantes de lagunas, quebradas y zonas de nuestra geografía rural dedicados al cuidado y conservación de la naturaleza, sino que nos pasea coloquialmente por hechos históricos salpicados de bellas descripciones, que recuerdan las tradicionales, tertulias de fogones y trasnochadas plazas pueblerinas; estas leyendas vinculadas a torrentes de aguas, lagunas encantadas y bosques, a decir de su contenido narrativo insisten en el respeto para no hacer enojar la divinidad tutelar con ruidos, golpes o maltratos a la naturaleza. Ovidio nos coloca en la fuente de anécdotas legendarias, manipula con elegancia y sencillez estas leyendas del Momoy para así introducirnos en lo que él titula "Cultura Momoy". El regreso al amor por la madre tierra, su protección y respeto por lo que es y constituye, lleva al ser humano al entendimiento de sus propias leyendas (raíces). Los momoyes, sus leyendas y cualquier otro tipo de manifestación del ser; sólo son difíciles de ver, oír y sentir en aquellos que han endurecido sus corazones.

Los momoyes de mi tierra

En el resumen que nos hace el escritor y cuentacuentos, Marín Valenzuela, nos dice concentrado "los momoyes de mi tierra, son encantos de las montañas de Boconó y como estos verdes y espesos lugares están preñados de agua que se aposenta en los musgos o en las conchas de los palos; que por diversas razones son los espacios preferidos como el hábitat de estos pequeños individuos y es de allí, de donde surge la afirmación: son seres de las aguas y de las montañas, que conviven en plena armonía con todos los habitantes de los bosques".

Él describe y así los representa en su obra y en sus tallas, como pequeños seres con pie descalzo; usan amplio sombrero que les cubre el rostro y muestran su larga barba, que en muchos casos llega más abajo de la rodilla. El hombre Momoy usa pantalón enrollado a la altura de las batatas y lleva casaca de liqui-lique. En las mujeres momoyas, sus cabellos trenzados llegan hasta más abajo de la cintura; crinejas que van adornadas con vistosas flores silvestres y vestidas con sus camisones.

Debe haber respeto

Luego de tantos días escuchando lo relacionado con la captura de un Momoy por tierras de Las Mesitas, Niquitao y que al respecto surgieron infinidad de comentarios incluido aquel que lo enjaularon y que además estaban cobrando para poder verlo, el Prof. Marín sólo agregó: pues estamos contentos porque la gente le da vida a la cultura Momoy, icono de los boconeses al que se debe respetar y no ponerse a mamar gallo con estas creencias. O se cree, o no se cree, pero debe haber respeto para ambas partes.

Asegura que donde sí apareció uno fue en la laguna de Agua Negra y se llama "Mano Chel" al que pueden fotografiar, ver y tocar, sin que tengan que pagar ni un centavo, es una escultura realizada por Ovidio y su compa Pedro González, para que contribuya con la vigilancia y las buenas acciones de los que se interesen por los simpáticos momoyes.

 
Cámara de Comercio e Industria del Estado Táchira

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