|
A
través del trabajo publicado por el Diario El Nacional los
venezolanos pudieron conocer que sus bases de datos están en manos
de técnicos cubanos. Datos personales, domicilio, trabajos, lugares
de estudio, y hasta las operaciones de compra venta son manejadas por
estos personajes
Para
sorpresa de muchos y preocupación de otros, las bases de datos que
recogen la información de todos los venezolanos están en manos de
técnicos cubanos. Datos de identificación personales, de las
empresas y bienes que transan en el mercado, registros policiales,
entre otros, forman parte de la información que en Venezuela manejan
ciudadanos provenientes de La Isla.
A través
de un trabajo publicado por el diario El Nacional en el mes de
febrero, se pudo conocer que la cooperación binacional que
estableció el presidente venezolano Hugo Chávez, entre su país y
Cuba, abarca elementos más amplios que los conocidos inicialmente
como: salud, educación y deporte; pues la tarea de diseñar las
principales bases de datos del país se le dejó a técnicos cubanos
en sus manos.
Lo que
más llama la atención y causa preocupación en los conocedores de
la materia, es que los convenios se firmaron con el Ministerio de
Informática y Comunicaciones de Cuba, del cual es titular el general
Ramiro Valdés, quien es conocido en su país por cercenar
libertades, y fue traído a Venezuela durante la crisis eléctrica
con el fin de que contribuyera a mejorar el manejo de las centrales
hidroeléctricas; a pesar de que los críticos del Gobierno nacional
creen firmemente que llegó a cumplir con otras funciones.
Los
ingenieros, técnicos y desarrolladores de software que fueron
encargados de la base de datos venezolanas, proceden de la
Universidad de Ciencias Informáticas de La Habana -UCI-, que fue
creada en 2002 para consolidar la Batalla de las Ideas, plan cultural
de la Revolución Cubana; y los acuerdos de cooperación forman parte
del Alba, la plataforma de integración regional impulsada por el
presidente Chávez.
Los técnicos cubanos asesoraron la
transición de la antigua Oficina Nacional de Identificación y
Extranjería, a lo que ahora es el Servicio Administrativo de
Identificación, Migración y Extranjería (Saime). De hecho los
profesionales de La Isla, diseñaron el portal del Saime a través
del cual se piden las citas, y se llevan a cabo los procesos para la
solicitud del pasaporte.
En el
transcurso de su trabajo de investigación, El Nacional destaca que
en el año 2005, la UCI creó lo que denomina su cara comercial, la
empresa Albet Ingeniería y Sistemas S. A., que vende los servicios y
productos de la universidad cubana
Durante los dos últimos años
Albet ha gestionado el plan insignia del Saime: la emisión de
pasaportes y cédulas electrónicas, que prometió expedir en 2010 y
cuyo valor sobrepasa los 200 millones de dólares. Pero el diseño de
las identificaciones venezolanas tiene dos autores, la UCI y el
ministerio que rige Valdés en Cuba.
En la
VII Conferencia de Ministros de Información y Comunicaciones del
Movimiento de Países No Alineados, que se celebró en Margarita en
julio del año pasado, ambas instituciones presentaron este plan como
uno de sus proyectos más exitosos. El diario oficialista cubano
Juventud Rebelde señaló en su reseña que el proyecto "revolucionó
la emisión de cédulas y pasaportes, migración en aeropuertos,
puertos, puntos fronterizos y de control de extranjeros que radican
en el país (Venezuela), a partir del cambio de los procesos y el
desarrollo de un software para la gestión".
El programa
informático interactúa con dispositivos de captura biométrica que
"evita el fraude al garantizar la unicidad de los ciudadanos por
la comparación de las huellas dactilares".
La página web
de la empresa Albet precisa que se encargaron de crear el centro de
datos, las medidas de seguridad para la sede principal y las oficinas
regionales del Saime y el suministro de equipos.
Más
cubanos
Pero no
todo queda allí, pues según los datos recopilados por El Nacional,
durante su investigación, los cubanos no sólo se han encargado de
manejar y crear el software de la base de datos de los venezolanos,
sino que también un grupo de entre 20 y 25 cubanos trabajan en el
piso 5 de la sede del Ministerio de Relaciones Interiores y Justicia,
con el fin de manejar el programa informático que enlaza los
registros y notarías del país que cuentan con el software.
La
presencia de los ciudadanos de la Isla es tal que según información
deprendida de las entrevistas realizadas por el periodista de El
Nacional, para enviar menor o circulares a las sedes regionales, hay
que ir a las oficinas manejadas por los cubanos, para que suministren
los datos de las personas o empresas que se necesiten. De hecho
destacan que a unas oficinas pueden entrar los venezolanos, mientras
que a otras les tienen prohibido su acceso.
"Jefes
cubanos"
El
Nacional destaca que fuentes del sindicato de trabajadores de
registros y notarías señalan que los cubanos hacen frecuentes
inspecciones en sus oficinas, tanto que sienten que en vez de tener
jefes venezolanos, tienen jefes cubanos.
También
destacan que el director del Saren, Pedro Maldonado, indicó que las
ventajas del sistema desarrollado por los cubanos son que "hay
un tema vinculado a la seguridad de Estado, a la seguridad de los
trámites que ahí se brindan; poder saber quién compra y quién
vende, qué compran y qué venden, en qué monto compran y en qué
monto venden".
¿Información
policial manejada por cubanos?
Al
parecer no sólo los datos personales y comerciales de los
venezolanos están en manos cubanas, sino que también estos técnicos
traídos al país por el Presidente de la República, delinearon los
programas de información de las policías venezolanas a través de
dos aplicaciones: el Sistema Integral de Gestión de Emergencias y
Seguridad Ciudadana; y el Sistema de Gestión Policial (Sigepol). El
primero "estandariza el proceso de atención a emergencias y
permite realizar análisis estadísticos delictivos a escala
nacional", según la página web de Albet; y el segundo captura
información "que sirva de base en la toma de decisiones en la
gestión policial".
En febrero de 2009, cuando se anunció
la creación del Sigepol, Edwin Rojas, director de Prevención del
Delito, dijo a El Nacional que el sistema almacenaría los
expedientes profesionales de todos los policías para evitar "que
individuos que ni siquiera son funcionarios `chapeen' y el
otorgamiento indiscriminado de credenciales".
En su
página web la compañía Albet asegura que la plataforma diseñada
en el país, garantiza el orden interno y la seguridad ciudadana
venezolana, utilizando el monitoreo de señales de radio y
televisión, a través de tecnología de punta para la obtención y
análisis de información de las emergencias y situaciones
excepcionales en tiempo real que acontecen en el país".
A lo
largo del reportaje creado por El Nacional, se destaca que
funcionarios del Cicpc señalan que los sistemas de información
policiales incluido el de la recién creada Policía Nacional
son manejados por cubanos y que también están presentes en el
manejo de la data de la policía política, el Servicio Bolivariano
de Inteligencia Nacional, conocido antes como Disip.
Otras
áreas
No sólo
el área policial está siendo manejada por técnicos cubanos, pues
el Ministerio de Salud encomendó a Albet la creación del Sistema de
Información de Gestión Hospitalaria, para conocer en tiempo real la
situación de cada centro de salud y los registros médicos de los 24
estados del país.
Pero eso
no es todo, las manos cubanas también están manejando el servicio
eléctrico, áreas de infraestructura, comunicaciones, deporte, salud
y educación. Seguramente con el pasar del tiempo los venezolanos
seguirán descubriendo nuevas áreas de sus vidas, que ya no son del
país, sino que están en manos extranjeras.
|