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El hombre de la casa de las muñecas Imprimir E-Mail
escrito por Luis Enrique Borges   
domingo, 20 de marzo de 2011
No hay nada de extraño ni motivo para sonrisas maliciosas. Se trata de un hombre, un intelectual, un genio que desde su posición pudo contemplar las limitaciones sociales a que estaba sometida, no sólo la mujer, sino todo aquel que subordinado por el poderoso o por unas condiciones sociales, pierde su condición humana, para convertirse en objeto generador de ganancias... Fue Enrique Jacobo Ibsen un escritor de obras teatrales que habrían de marcar época, convirtiéndose de inmediato en clásicas por la fuerza de su mensaje, y el agudo análisis de una condición humana, que todavía hoy se agita maliciosa. Ibsen es considerado el más importante dramaturgo noruego y uno de los autores que más han influido en la dramaturgia moderna, además de ser el padre del drama realista contemporáneo... El siglo XIX deslumbraba con sus trasformaciones y la sociedad preindustrial se agitaba en un mar de contradicciones. En esas circunstancias, el arte y sobre todo el teatro, alcanzaron cimas de expresión creadora, pues era imposible continuar creando obras de ambiente campestre, amores idílicos o temas pseudo filosóficos. Aquel era un tiempo terrible. Las primeras máquinas de vapor estaban inundando de humo y calor las factorías donde hombres, mujeres y niños, dejaban la vida en interminables jornadas, mientras que la burguesía luchaba por convertirse en aristócratas y estos trataban de arrebatarle el poder a los monarcas. Todo eso habría de nutrir la obra de Enrique Jacobo Ibsen, un genio del teatro, una vida apasionada que se inició, En Un Día Como Hoy, 20 de marzo de 1. 828

Enrique Jacobo Ibsen, tuvo el atrevimiento genial de incorporó la vida de todos los días a la expresión dramática. Ibsen fue audaz a la hora de inventar espacios para el desarrollo de la acción, acabó con los personajes estereotipados del romanticismo y con los temas dulzones y pseudo trágicos. Fue alegre, vital, duro en ocasiones, pero siempre fiel a sí mismo y a un público que supo reaccionar ante los fragmentos de vida, que Enrique Ibsen supo poner en escena.... En principio no estaba destinado al teatro. No lo buscaba, no soñaba con recrear la realidad. Enrique Ibsen quería ser médico, pero al morir su padre, quedó sin el necesario sustento y debió enfrentar la vida, abandonando los estudios de medicina, para trabajar como ayudante de un farmacéutico. Pero ese talento no se podía perder. Y le invitaron a formar un grupo teatral. Allí aprehendió la magia del espectáculo, la creación echó raíces profundas en su ser, y su sensibilidad se encargó del resto... Pronto surgieron sus obras históricas de tradición vikinga, "Los pretendientes al trono" y "Los guerreros de Helgeland". Pero no se trataba de observar el pasado por ingeniosa y renovadora que fuese la mirada, así que Ibsen, se plantó firmemente para expresar su crítica a la corrupción del gobierno noruego, con una obra monumental "Un enemigo del pueblo". Sobrevinieron éxitos, críticas, hostigamientos y aplausos. Enrique Ibsen demostró que el arte tiene un sentido social, transformador, que puede ser una guía para el ciudadano común...

Al tiempo, la reflexión filosófica, las búsquedas más profundas se apoderaron del teatro de Ibsen, con obras como "El pato salvaje", "Peer Gynt", "César y Galileo" y la obra que habría de desatar la mayor cantidad de polémicas, "Casa de muñecas", quizás el primer alegato feminista del teatro occidental. Sobre esta obra, estrenada en 1. 879, dijo Ibsen: "Existen dos códigos de moral, dos conciencias diferentes, una del hombre y otra de la mujer. Y a la mujer se la juzga según el código de los hombres. [...] Una mujer no puede ser auténticamente ella en la sociedad actual, una sociedad exclusivamente masculina, con leyes exclusivamente masculinas, con jueces y fiscales que la juzgan desde el punto de vista masculino." Enrique Jacobo Ibsen, con su teatro le dio prontamente la vuelta al mundo, llevando un mensaje en pro de los más profundos y verdaderos valores humanos... Recordamos al genial Enrique Ibsen, dramaturgo noruego, quien nació En Un Día Como Hoy, 20 de marzo de 1. 828

 
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