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A
partir de 1830, en el siglo XIX venezolano, tuvo un papel fundamental
la prensa periódica, dentro de la cual, las mujeres tuvieron un
descollante papel publicando sus escritos. La labor de rescate de la
investigadora María Eugenia Díaz de Sánchez, parte de la genuina
necesidad de dar conocer al país la larga trayectoria de la
producción literaria de mujeres venezolanas
El
siglo XIX pareciera haber sido sólo masculino. La figuración de la
mujer, al menos en la historia que aprendemos en la academia, está
limitada a una actuación heroica en nuestras luchas de
independencia. El cronista no las revela como actuaciones patrióticas
llenas de emocionalidad y siempre atenidas a su condición de amante,
esposa, madre o hija.
Cuando
revisamos la participación de la mujer en áreas que exigen la
expresión de la intelectualidad, surgen la figura de Teresa Carreño
y alguna que otra mujer. No obstante, muchas otras produjeron
trabajos literarios y los publicaron en diversos órganos impresos de
difusión cultural. Ellas lamentablemente han sido olvidadas.
Nuestro
motivo principal con esta investigación sirvió para rescatarlas de
las profundidades del olvido, aunque sea por el hecho de ubicarlas en
la historia, reseñarlas y darlas a conocer en mi libro ‘Escritoras
Venezolanas del Siglo XIX' (Fundación para la Cultura Urbana.
Caracas, 2009)
La
búsqueda
Nuestro
interés se centró en realizar, dentro de las limitaciones que
oponen la ubicación de fuentes y la recuperación de archivos, un
recuento documental de las mujeres venezolanas del siglo XIX, de su
producción literaria en el período que va desde 1839, año en que
encontramos la primera publicación hasta el 1ª de octubre de 1899,
fecha de la última publicación registrada.
Sin
embargo, dado que el proceso de desarrollo y promoción de la mujer a
lo largo del siglo XIX necesariamente tuvo como base el cambio de
mentalidad del venezolano religioso-colonial al laico-republicano,
incluimos en el desarrollo de nuestro trabajo la controversia
ideológica que se inició en nuestro territorio desde los primeros
acontecimientos que condujeron a nuestra Declaración de
Independencia.
Igualmente,
por las mismas razones, consideramos la transición ocurrida en
nuestro país en el ámbito de la separación de Venezuela de la Gran
Colombia para convertirse en República autónoma.
El
abordaje
El tema
de investigación lo especificamos en términos de las siguientes
preguntas: ¿Qué publicaron las escritoras venezolanas en el siglo
XIX? ¿Dónde publicaron sus obras?
Se trata
de una investigación histórica-documental, por cuanto los hechos y
las respuestas se ubican en el pasado y las unidades de análisis
están representadas por documentos, revistas y libros publicados en
el siglo estudiado.
La
investigación se llevó a cabo en dos fases. La primera abarcó el
trabajo de campo necesario para la localización de los documentos en
las distintas bibliotecas del país, su transcripción y
ordenamiento. Iniciamos esta fase remontándonos a las primeras
publicaciones periódicas que aparecieron a partir de 1839, para
luego ordenarlas cronológicamente. Se lograron ubicar las siguientes
revistas: Correo del Orinoco. (Angostura, 1819), El Canastillo de
Costura. (Caracas, 1826), La Guirnalda. (Caracas, 1839), Ensayo
Literario. (Caracas, 1872), La Primera Piedra. (Valencia, 1884), La
Alondra. (Coro, 1885), El Mensajero de las Damas. (Barquisimeto,
1887), Brisas del Orinoco. (Ciudad Bolívar, 1888), El Zulia
Ilustrado. (Maracaibo, 1888), Flores y Letras. (Coro, 1890), El
Ávila. (Caracas, 1891), El Problema. (Caracas, 1891), Armonía
Literaria. (Coro, 1891), El Cojo Ilustrado. (Caracas, 1892),
Cosmópolis. (Caracas, 1894), La Lira. (Caracas, 1895), La Azucena.
(La Grita, 1896), El Cristus. (Barquisimeto, 1896), Flora. (Yaracuy,
1896,) Alondras. (Maracaibo, 1897), Violetas. (San Cristóbal, 1897),
El Estímulo. (Duaca, 1898).
Los
hallazgos
Como
resultado de la ubicación de estas publicaciones, se logró
identificar un total de ochenta y cinco mujeres que publicaron en el
siglo XIX. Ochenta y dos de ellas publicaron en revistas y
periódicos. Se recuperaron y se transcribieron doscientos treinta
trabajos, de los cuales el 73% son poemas, el 13% ensayos, el 14%
restante representan cuentos, cartas, discursos, alegorías, pequeñas
obras dramáticas y esquelas. La recopilación permitió ordenar a
las autoras cronológicamente, así como organizar los índices de
las revistas estudiadas.
La
mayoría de estas mujeres venían de hogares cultos, donde ellas
podían asistir a reuniones y se hablaba de política, de cultura.
Son mujeres que se atreven.
Descubrimos
a la primera mujer escritora, Aureliana Rodríguez, en 1873, quien
publicó dos novelas. También encontramos a Zulima, seudónimo de
Lina López de Aramburu, en 1888. De las novelas que investigamos,
están las de ellas dos, Aureliana y Zulima.
Es
importante señalar que los trabajos fueron transcritos tal y como
aparecen publicados. Respetamos la ortografía propia del momento,
intentando, en lo posible, mantener la diagramación original. Porque
lo rico y variado de los hallazgos nos han motivado a transcribirlo
todo en la creencia de que ello contribuye un aporte a la comprensión
del siglo XIX venezolano, en particular, la participación de la
mujer en el desarrollo de nuestras letras.
En
cuanto a la estética literaria de las escritoras de este período,
encontramos que como era la época del romanticismo, el ‘yo lírico'
está ensalsado; aparecen las exclamaciones típicas del
romanticismo, cartas, cuentos. Sin duda, ellas iban a la par que los
hombres en lo que al estilo se refiere. Claro, la parte de la poesía
difícilmente un hombre la aborda de esa manera. Pero las mujeres
también hacían ensayos literarios, políticos. Ya empezaba el
costumbrismo. Ignacia Pachano de Fombona (quien escribía con el
seudónimo Blanca) y Margarita de Pimentel (Margot), quien era la
esposa del humorista Job Pim, escribieron unos cuentos tocados por el
modernismo, fueron publicados por El Cojo Ilustrado.
Otra
labor que quisiéramos emprender después de esta investigación y la
publicación de nuestro libro, es la reedición de las obras de las
escritoras, incluso de las novelas, tanto de Zulima como de Aureliana
Rodríguez, para que los lectores y las lectoras accedan a esa parte
de la historia literaria del país.
Como
conclusión podemos decir, que estas mujeres incursionaron en la
poesía, el cuento, el ensayo, y hasta en la controversia política.
Se desprendieron, las más decididas, de la receta femenina que
arrastraban de la Colonia, y se atrevieron a competir, a mostrar su
talento no obstante el pobre apoyo cultural que la educación de
Estado les proporcionaba, y al motivo reactivo de paragonarse, al
menos en derecho, al hombre de la época.
Comparar
la calidad de sus trabajos con las de los hombres literatos de su
misma época no sólo resultaría injusto, sino desconocedor de un
impulso y una vocación feminista que culminaría con los logros de
la mujer venezolana, en diferentes ámbitos de la cultura y de la
ciencia, del presente.
*Licenciada
en Letras. UCAB.
Regresaron
las escritoras del pasado
Para
hablar de lo personal como mujeres, de su malestar en la cultura, y
reflejar su mirada y lectura, del acontecer cultural y social de su
época.
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